Kasbah Hotel Tombouctou un oasis en el desierto del Sahara (Marruecos)

En el año 2014 viajé a Marruecos con motivo de la expedición de fin de curso del Máster de Periodismo de Viajes que realicé en la UAB, fue un periplo de diez días en el que descubrí el Gran Sur del país junto al equipo de Xaluca Tours con Elena como guía y coordinadora del tour. Tres años después hemos regresado a Marruecos para revivir el viaje que Carmelo realizó a la par que yo, pero sin ningún tipo de soporte, ni monetario, ni personal, ni tecnológico. Quisimos volver a los mismos lugares que recorrimos por separado para vivirlos ahora juntos, para ir al reencuentro de aquellas personas que fueron capaces de ofrecer su hospitalidad hacia Carmelo así como vivir la experiencia “de lujo” que yo pude disfrutar con mi viaje programado, por ello, al viajar al desierto decidimos alojarnos en el magnífico Kasbah Hotel Tombouctou que el grupo Xaluca tiene en la localidad de Mezourga, un oasis junto a las dunas del Erg Chebbi, parada obligatoria para el viajero que se acerca al Sahara marroquí.

Acceso principal al Kasbah Hotel Tombouctou

Abandonamos el hotel de Er Rachidia (la ciudad considerada “puerta de entrada al desierto”) en el que nos alojamos por una noche, un lugar junto a la estación de autobuses que lleva el adjetivo de hotel por decirle algo.

Aunque la atención de su responsable ha sido exquisita, las habitaciones e instalaciones han conseguido que este alojamiento sea un lugar de Marruecos de cuyo nombre no nos queremos acordar. 

A primera hora de la mañana nos esperan, punturales en la puerta, Zacarias (uno de esos magníficos conseguidores que encuentras en cualquier rincón de Marruceos y que te facilitan el viaje si consigues confiar en ellos) y un joven taxista con un coche impecable, limpio, nuevo.

No nos podemos creer que después de varios días de autobuses destartalados, sin aire, de caminos de tierra combinados con paradas en bares olvidados en la nada, de un sinfín de anécdotas vividas junto a desconocidas personas, tengamos ahora semejante lujo a nuestro alcance, sobre todo por el precio que hemos pactado, 50 dirham (unos 5€ al cambio) para el trayecto de Er Rachidia hasta el Kasbah Hotel Tombouctou en la localidad de Merzouga.

Zacarias nos dice que nos preparemos para un viaje sin prisas ya que Mustafa, nuestro joven taxista, hará paradas en puntos interesantes, miradores y lugares poco turísticos que siempre le gusta enseñar.

Además en el maletero lleva agua fresca y un pequeño picnic por si tenemos hambre. ¡Si volvemos a Marruecos ya sabemos a quien llamar!

Dunas del desierto de Erg chebbi en Mezourga

Nuestra Experiencia en el Kasbah Hotel Tombouctou

En mi caso ya había disfrutado del confort de otros dos hoteles del grupo Xaluca en Erfoud y Boumalne Dades por lo que me apetece conocer el hotel de referencia en el Erg Chebbi.

Tras una semana de viaje por el corazón del Medio Atlas, desde Fez hasta Azrou, en la que hemos buscado y encontrado a algunas de las personas que abrieron las puertas de su casa a Carmelo años atrás, tocaba ahora repetir mi ruta, en la que le mostraría la inmensidad del desierto, la belleza de los pueblos de la zona y la música Gnoua que tanto me impresionaron en mi periplo por el Gran Sur.

El mejor lugar para revivir esos momentos, tanto por su confort, por su infraestructura y por los servicios y actividades extra que ofrece en la zona es el Kasbah Hotel Tombouctou.

Kasbah Hotel Tombouctou un oasis en el desierto de Mezourga

Llegamos a Mezourga un día después de que intensas lluvias hayan dejado anegadas buena parte de las carreteras y algunas localidades.

Me parece mentira lo que vemos, una zona que recordaba árida, desértica, en la que el polvo y la arena se incrusta en tu piel y llena tus pulmones, convertida en un vergel de agua, de espejismos reales. ¡El impacto es hipnótico! Carmelo sonríe con mi cara de sorpresa.

Las lluvias han inundado parte de las carreteras y localidades del Erg Chebbi

La N13 es un espectáculo en si misma, atravesamos zonas de Hamada y de Erg (los dos tipos de desierto que se encuentran en esta región de Marruecos). Pequeñas localidades salpican el horizonte que se mezclan con un buen número de complejos hoteleros que imitan la arquitectura típica de Merzouga, llamados por aquí Auberge.

Uno de ellos es el Kasbah Hotel Tombouctou al que vemos de lejos en una imagen onírica que nos recuerda a antiguas fortalezas. El agua refleja la bonita arquitectura del complejo hotelero y nos deja imágenes irrepetibles.

Mustafa, al que hemos tomado cariño después de cinco horas de ruta, nos deja su teléfono para lo que necesitemos. Él es un joven emprendedor de la zona que ha decidio establecerse por su cuenta como taxista, guía, “conseguidor”.

Hemos quedado encantados con su servicio. Su simpatia, cercanía, limpieza e higiene, calidad de servicio, buena y tranquila conducción; su sabia manera de entender qué lugares nos interesaban y la amabilidad con la que nos mostró su casa familiar fueron cualidades más que sufucientes como para volver a confiar en él.

Nos despedimos de Mustafa y entramos al magnífico Kasbah situado a los pies de las dunas del Erg Chebbi, la ubicación es perfecta, así como su arquitectura y servicios.

El té de bienvenida en una de las bonitas jaimas del complejo Kasbah Tombouctou

La cálida atención y la amable bienvenida son una de las mejores bazas de este establecimiento al que se le suman la calidad de las habitaciones y de los materiales empleados para su construcción de origen local igual que sus empleados.

En Tombouctou sientes que estás en Marruecos en el detalle de los colores, de la decoración, sin necesidad de falsas copías de cartón piedra, se respira autenticidad y kilómetro cero por todas partes, eso sí, con un exquisito toque de lujo, pero el justo y necesario para que tu estancia la sientas como una experiencia inolvidable.

Alojarse aquí es una opción para olvidarte de todo, para dejarte llevar por la cálida acaricia del desierto.

En nuestro caso hemos vivido tres días de ensueño en los que hemos disfrutado de la piscina, del hammam, de rica gastronomía, de música local, de nuestra preciosa y confortable habitación, a la que no le falta detalle y como no, de las magníficas dunas del Erg Chebbi.

Nuestra preciosa y confortable Suite Senior

Atardecer a los pies de las dunas a pocos metros del hotel

Ya lo he dicho antes, uno de los valores principales del hotel es su perfecta ubicación a los pies del Erg Chebbi, por lo que puedes caminar un buen tramo a través de las pequeñas dunas y alejarte de la civilización para contemplar el mágico amanecer o el épico atardecer sin que nadie te moleste o casi (en Marruecos, cuando piensas que has llegado a un lugar en el que te sientes único en el mundo, no sabes cómo, pero siempre aparece un vendendor expontáneo, o una colección de motos de la que bajan mercaderes o niños pidiendo “stylo”, algo inexplicable).

Otra posibilidad es contratar alguna de las actividades que propone Xaluca en la zona, pero nosotros hemos sucumbido por una vez, al magnífico lujo y confort del Tombouctou. Los paseos por las dunas ha sido las únicas veces que hemos salido del complejo al que no le falta detalle.

Las terrazas del hotel se convierten en preciosos miradores

Una de las cosas que más nos ha gustado es la arquitectura del Kasbah, los patios interiores, los pasillos cubiertos de llamativos colores, los acabados en taladaket, técnica decorativa ancentral de Marruecos y por supuesto, sus soberbios torreones de adobe.

Delicada decoración interior y cuidado por los detalles

Zona de piscina, el mejor lugar para apreciar los soberbios torreones de adobe 

Lo bueno de planificar un viaje sin fecha de vuelta es que te puedes dar pequeños placeres como este, alojarte en un hotel para disfrutar de sus servicios, de su entorno, de la gastronomía que ofrecen en su restaurante.

Dejar pasar el tiempo respirando el lugar, sin obsesionarnos por salir corriendo a visitar lugares con los que ampliar la lista de sitios visitados. El Kasbah Hotel Tombouctou provoca una deliciosa sensación de dejadez, de olvidarte del mundo e incluso de tí mismo.

Un empleado coloca el típico turbante azul del desierto a un cliente que parte hacia una nueva aventura

Por ello en nuestra sección de alojamientos con encanto no podía faltar este hotel. Desde aquí agradecemos a todo el equipo del mismo su amabilidad y complicidad a la hora de hacer nuestro vídeo y fotos.

Vídeo de la experiencia en Kasbah Hotel Tombouctou

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

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