Estepa tierra de dulces navideños, aceite y bandoleros

Hay lugares que son conocidos por un hecho histórico, por una leyenda, por una marca o por el patrimonio que lo embellece, en esta ocasión os presentamos una localidad que puede enorgullecerse de ser conocida por un buen número de estos factores, Estepa, la tartésica Astapa, protagonista de un trágico suceso al ser atacada por las tropas romanas de Lucio Marcio en el año 206 a.C. cuando sus habitantes prefirieron un suicidio masivo antes que entregarse al poder del Imperio.

Romanizada como Ostipo hasta que la conquistaron los musulmanes y pasó a ser Istabba, plaza fuerte de al-Andalus con castillo y villa amurallada.

Con estos precedentes es normal que Estepa esté declarada conjunto histórico-artístico desde 1965 y sea uno de los hitos más importantes de la ruta de Washington Irving

Abandonamos la villa ducal de Osuna en plena campiña sevillana para adentrarnos en un paisaje encrespado, repleto de colinas olivareras que se extienden armoniosamente por los relieves calizos que configuran Estepa. Nuestro cicerone, Washington Irving, nos recuerda con sus palabras que “en este punto nos adentramos en la sierra”.

“Y en este punto nos adentramos en la serranía…”

También lo hacemos en tierra de los pasteles que endulzan la Navidad, del valorado aceite de oliva y de bandoleros.

Muchos viajeros de finales del XIX llegaron hasta aquí a la búsqueda de personajes como “El Tempranillo” o “el Pernales” a los que ensalzaron con sus escritos repletos de exageración y ficción desacerbada.

Este no fue el caso de Irving, que en general relató sus vivencias en primera persona aunque también se dejó fascinar por las leyendas contadas en las posadas y cantinas que frecuentó a lo largo de su viaje por tierras andaluzas.

¿Qué se puede hacer durante un día en Estepa?

1. El mejor punto de partida para conocer Estepa es el Cerro de San Cristóbal en el que se sitúa la Oficina de Turismo que realiza visitas guiadas a los monumentos más emblemáticos de Estepa.  

Torre del Homenaje en el Cerro de San Cristóbal

El cerro es un libro en piedra que muestra las diferentes capas de historia de la ciudad. Los trazos de la primera fortificación romana a la que se superpone la Alcazaba musulmana, una de las más importantes de Andalucía en su momento.

La villa medieval queda representada en la fastuosa Torre del Homenaje, de veintiséis metros de altura construida por los caballeros de Santiago en el siglo XIV y que formará parte del posterior conjunto palaciego de los marqueses de Estepa.

De aquel palacio-castillo quedan escasos restos que se funden con los de la alcazaba, uno no sabe en que punto camina por la Istabba musulmana o por la Estepa cristiana.

Conjunto de la Alcazaba y Castillo en el Cerro de San Cristóbal

La esbelta iglesia de Santa María la Mayor se sitúa en el punto más alto de la villa sobre la mezquita musulmana, de la que se conservan algunos “detalles”.

Tras la conquista de la ciudad en 1240 el Cerro inicia una rápida modificación. Lo que fuera Alcazaba se transforma en un importante conjunto defensivo cristiano que se caracteriza por la ampliación de las murallas, edificación de castillo y de la iglesia que recuerda en algunos de sus trazados a un bastión defensivo.

Parte trasera de Santa María la Mayor

Santa María la Mayor fascina por su combinación de estilos que van desde el gótico al barroco.

Además de la iglesia, sobresalen otros dos edificios religiosos en el cerro, el Convento de Santa Clara que solo se puede visitar de manera guiada ya que en su interior viven un grupo de monjas de clausura. ¡Imprescindible comprar los dulces conventuales que tanta fama le han otorgado: los tocinillos de cielo, el bienmesabe o las crucetas entre otros!

Muy cerca se sitúan la iglesia de Nuestra Señora de Gracia y el Convento de San Francisco.

Campanario de Santa María La Mayor de estilo historicista con chapitel octogonal

La fascinante Torre Ochovada de época almohade con el tiempo cambió de usos. Ha pasado de ser mausoleo (cuando el cerro se utilizaba como cementerio) a sede de la oficina de turismo de Estepa.

Dejamos para el final de la visita el plato fuerte. Si el patrimonio monumental que contiene el Cerro de San Cristóbal es fascinante, no lo es menos su patrimonio natural y paisajístico cuyo punto culminante se encuentra en el mirador Balcón de Andalucía.

Posiblemente los miradores están sobrevalorados, pero en general, los que hemos conocido en la ruta de Washintong Irving son todos magníficos y están perfectamente ubicados para disfrutar de las mejores imágenes de los lugares visitados.

El balcón te atrapa enseguida y solo piensas en fotografiarlo todo. La blanca Estepa a tus pies, un conjunto armonioso en el que sobresale la Torre de la Victoria, declarada Monumento Nacional, joya de la arquitectura barroca andaluza y uno de los elementos más característicos del paisaje urbano estepeño.

¡No te pierdas la imagen de esta torre y del antiguo convento de la Victoria desde la calle Torralba! Una calle de leyenda e historias sobre los bandoleros de la ciudad.

Torre de la Victoria desde el Balcón de Andalucía en el Cerro de San Cristóbal

2. Degustar productos típicos estepeños como los mantecados, polvorones, el aceite de oliva virgen extra o el vino.

Estepa huele a ajonjolí, a canela, a clavo, a almendra, sobre todo en la comercial y alargada Avenida de Andalucía en la que se ubican un buen número de fábricas y museos dedicados al postre navideño que sale de los ingredientes anteriormente mencionados: los mantecados y polvorones.

Disfruta de ellos tranquilamente, entra en cualquiera de las tiendas y prueba sin miedo. ¡Sí, ya sé que en Navidad nos saturan con ellos! pero no imaginas lo diferente que saben en otras épocas, además, una increíble selección de dulces y pasteles esperan a los más golosos.

Incluso hay cabida para veganos, vegetarianos, celiacos, personas con problemas con el azúcar y productos halal.

¡Innovación y adaptación a nuevos mercados! Nos ha encantado la visita y degustación que nos han ofrecido en el Obrador de los Ángeles de la empresa Artesanitos Enrique Moreno a quienes agradecemos su paciencia y simpatía, pero sobre todo su apuesta por crear productos aptos para todos los públicos. 

Selección de productos El Obrador de los Ángeles

La tradición de estos pasteles se remonta al siglo XVI cuando en Estepa se comenzó a utilizar el excedente de cereales y manteca de cerdo en la pastelería, aunque su comercialización y fama no llegó hasta el siglo XIX cuando “La Colchonera” ideó la manera de secarlos para que resistieran mejor el transporte y almacenamiento. Filomena Micaela Ruíz Téllez entregaba a su marido, transportista, un buen surtido de estos productos para que los vendiera en su ruta. ¡Así comenzó la fama de este producto navideño!

Si vienes entre octubre y diciembre el ambiente es impresionante ya que todas las fábricas, pastelerías, obradores y tiendas están en plena campaña y Estepa se convierte en la ciudad de la Navidad.

¡Ojo! en Estepa no solo de dulces y aceite vive el hombre, también hemos degustado los productos de su mesa. El buen hacer de sus pasteles continua en bares, tabernas y restaurantes.

Gracias a una recomendación hemos comido en el Restaurante Balcón de Andalucía. Nos alegra encontrar lugares en los que encontrar platos para vegetarianos.

Deliciosa parrillada de verduras y setas bien regada con aceite de oliva virgen extra de Estepa

Una visita a Estepa no es completa sin una cata de sus aceites. En la cooperativa Oleostepa no han vacilado a la hora de explicarnos los secretos de sus productos y de la Denominación de Origen aceite de Estepa, la más exigente de España.

Degustar uno de los aceites más premiados es un broche perfecto a una jornada por Estepa si además le sumas el valor añadido de comprar directamente a los productores y conocer cómo funciona una de las cooperativas más grandes del país.

Imposible no caer en la tentación de la selección gourmet de los aceites de Oleoestepa

3. Visitar una fábrica de mantecados. Estepa pone a disposición del visitante un buen número de establecimiento y fábricas que permiten observar el proceso de elaboración de sus dulces. La fábrica de mantecados La Despensa de Palacio cuenta además con el Museo de Chocolate más grande del país, Chocomundo. 

En el mismo polígono industrial en el que se ubica Oleoestepa, a tan solo unos metros de la almazara, la familia Santaella nos introduce en un mundo apto para todos los gustos y edades.

Al frente de la empresa está Antonio Rivero quien nos ofreció una clase magistral no solo del chocolate sino del mundo del bandolerismo del que es un notable experto. ¡El “alter ego” de Wily Wonka vive en Estepa!

Mundochocolate es un lugar fascinante que contiene una de las mejores colecciones de artículos, herramientas, maquinarias y cachivaches relacionadas con el chocolate, así como la historia de su publicidad y comercialización. Nos ha gustado mucho el respeto y reconocimiento a los creadores del mismo y a las miles de personas esclavizadas para que Europa disfrutara del “elixir de los dioses”.

¡Fascinante visita para peques y mayores! nos encantan los lugares que desprenden pasión y amor por lo que hacen y en el caso de Antonio Rivero y su equipo esa pasión se transmite desde el minuto uno que traspasas la puerta de la Despensa de Palacio.

Museo Chocomundo, el más grande de España dedicado al dulce producto

Tras la visita abandonamos Estepa para continuar la ruta. Nos vamos con el coche cargado de buenos productos y con el bloc de notas repleto de nombres, personas, historias y anécdotas que consiguen despejar aún más de nuestra mente los fuertes tópicos de Andalucía que se iniciaron con los viajeros románticos.

Aquí hay empresarios, emprendedores, trabajadores, excelentes productos con premios internacionales, cuidada gastronomía, pasión por la tierra, pero sobre todo, personas. Un buen grupo de personas apasionadas por lo que hacen y por poder compartirlo con todo aquel que esté dispuesto a escuchar más allá de los fantasiosas historias que se cuentan de su tierra, en general a todo aquel que quiera conocer Andalucía.

Puedes ver el vídeo en versión 3D.

Nota de autora: Queremos agradecer a Turismo de Estepa el apoyo que nos han dado en esta etapa de la ruta de Washington Irving.   

¿Próxima parada de la ruta? Fuente de Piedra, un paraíso natural de Málaga.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.