Dos días en Lieja la ciudad ardiente. Primera Parte

Caminamos por las calles decadentes y grises de Lieja la ciudad ardiente en un día de lluvia, atravesamos sus mágicos Impasses, sus estrechas y claustrofóbicas calles del casco viejo repleto de recovecos que parecen sacados de alguna novela negra.

Un caleidoscopio de personas de todo tipo de colores, de todo tipo de razas, estilos y edades se cruzan en nuestro camino y de cerca, casi sintiendo su aliento notamos su presencia. Con su eterno sombrero, su inseparable pipa y un gesto afable el gran escritor belga nos invita a sentarnos a su lado. Bienvenue a Liège! nos dice en bajito, y su extraño acento francovalón nos transporta hasta las películas del Comisario Maigret.

escultura inspector lieja bélgica

Toda gran ciudad tiene su río, un barrio característico, una bebida tipica, un plato que la identifica, un personaje adorado por sus vecinos y por supuesto, un escritor. En Lieja, todos estos elementos confluyen para convertirla en una de las ciudades más atractivas de Valonia y una parada imprescindible de cualquier viaje a Bélgica.

Su río, el Mosa. Su barrio caraterístico, L’OutreMeusse. Su bebida típica, Le pecket. Un plato que la identifica, le boulette liegeois (las albondigas liejenses). Un personaje muy querido, Le Tchantchés y por supuesto, uno de los escritores más prolíficos del siglo XX, Georges Simenon.

¿Quién dijo que Lieja no es una ciudad interesante?

Breves notas históricas sobre Lieja la ciudad ardiente

Hasta que no llegas a la ciudad y te sumerges en el Archéoforum (espectacular espacio arqueológico) situado en la céntrica plaza Saint-Lambert, no eres consciente de que Lieja es una ciudad milenaria.

Desde restos prehistóricos a romanos llegando hasta los cimientos de la antigua catedral, en el Archéoforum puedes descubrir la evolución de la “ciudad ardiente” conocida con este sobrenombre por la novela de caballería escrita por Henry Carton de Wiart donde cuenta el saqueo y posterior incendio de la ciudad por las tropas de Carlos I el Temerario. 

Su esplendor comienza en el siglo VIII cuando legiones de peregrinos llegan hasta la importante ciudad del sacro imperio para visitar el lugar del martirio del santo Lamberto, hecho por lo que fue elegida sede episcopal y principado. El Palacio de los Obispos de Lieja es uno de los edificios más notables del centro histórico de la ciudad, actualmente es el Palacio de Justicia.

En el siglo X, Lieja era la capital de uno de los principados episcopales más poderosos de Europa. A lo largo del siglo XII se construyen los siete emblemas de la ciudad, sus colegiatas, además de la catedral de Saint-Lambert una de las más grandes de Europa.

panorámica de lieja bélgica

Panorámica de Lieja con la Colegiata de St Barthélemy en primer plano, una de las siete de la ciudad

La decadencia del principado se produce con la llegada de los duques de Borgoña que someten a saqueo y pillaje a la ciudad tras su alianza fallida con Luis XII de Francia. La ciudad es humillada públicamente al arrebatarle todos sus derechos y trasladar el síbolo de sus libertades, Le Perron, a Bruselas.

La intrasinsigencia de los principes obispos y las continuas rebeliones derivan en el fin del Principado de Lieja hacia 1795. Los ecos de la Revolución Francesa llegan hasta aquí y a lo largo de varios años Lieja vive en un continuo cambio de reperesentantes hasta que en 1795 la Asamblea Nacional de Francia incorpora a Lieja a la república Francesa. Durante esta época se produce la destrucción de la catedral de Saint-Lambert.

Tras la caída de Napoleón en Waterloo, Lieja pasa a la tutela del Reino de los Paises Bajos, viviendo una incipiente etapa de esplendor con la creación de su universidad y otros edificios emblemáticos que culmina con la Revolución Industrial. No será hasta 1830 que la ciudad forme parte del reino de Bélgica.

Qué ver y hacer durante dos días en Lieja

LLegamos a Lieja con la idea de visitarla en un solo día y viajar después hasta la localidad de Spa donde finalizará nuestro periplo por la región de Valonia, pero… como pasa constantemente en nuestros viajes, una cosa es lo que “planificamos” y otra el resultado final del viaje.

Lieja, a pesar de recibirnos con un día gris y lluvioso, nos engancha enseguida con pequeños rincones secretos como los originales y románticos Impasses, con una colección de interesantes museos, con su ambiente mulitcultural y multiracial, pero sobre todo por un barrio que no suele salir en las guías viajeras y que condensa todo el tipismo de la ciudad ardiente, L’Outremeuse lugar de nacimiento del gran escritor Georges Simenon.

Lieja, una ciudad repleta de contrastes con una animada vida universitaria

Lieja, una ciudad repleta de contrastes con una animada vida universitaria

En esta ocasión nos alojamos durante tres noches en casa de Claire, nuestra fantástica anfitriona de Nightswapping, otra de las plataformas de viaje colaborativo que utilizamos. Sus exquisitas y acertadas recomendaciones así como la profesionalidad y excelente atención que nos ofrecieron en la Oficina de Turismo de Lieja consiguieron que la visita a la ciudad fuera todo un éxito.

Día 1, Lieja la ciudad ardiente bajo la lluvia

Empezamos nuestro paseo en la oficina de turismo del casco histórico donde nos ofrecen una información muy detallada y personalizada.

Estamos en la Rue Féronstrée, una de las calles más antiguas de la ciudad que debe su nombre al gremio de ferreteros que se instaló aquí. La calle está salpicada de bellas casas y antiguas mansiones de estilo mosano como L’Ancien Hôtel Somze donde destaca la maqueta de bronce de la desaparecida catedral de Saint-Lambert.

Ancien Hôtel Somze y patio interior que contiene la maqueta en bronce de la antigua catedral

Ancien Hôtel Somze su patio interior contiene la maqueta de la antigua catedral

A pesar de la intensa lluvia y el color gris con el que nos acoge la ciudad ardiente decidimos continuar nuestra visita. Los pasos nos llevan hasta otro de los puntos más interesantes del centro histórico, la plaza St Barthélemy, un pequeño espacio abierto donde se sitúa una de las siete colegiatas con las que cuenta Lieja.

La colegiata de Saint Barthélemy es la más antigua de todas, data del siglo XII y su interior guarda una de las joyas de la orfebrería belga. 

Place St B

Place St Barthélemy y colegiata de mismo nombre

En la paralela Rue de Hors-Château descubrimos el secreto mejor guardado de Lieja, sus Impasses, estrechos callejones sin salida de una delicada belleza que contrasta con la piedra gris de las mansionas que recorren el casco histórico.

Estas pequeñas callejuelas tienen “duende” y son muy fotogénicas, algunas parecen jardines secretos creados a posta para que los enamorados se oculten de miradas indiscretas; otras son lugares parados en el tiempo donde te olvidas de la gran ciudad, de su ruidoso tráfico y de la pertinente lluvia.

Impasse de l'Agne donde encontramos La Place des Amoureux)

Impasse de l’Agne donde encontramos La Place des Amoureux

Impasse de la Couronne

Impasse de la Couronne

La Rue Hors-Château fue el barrio extramuros donde se aposentaron las clases populares en los inicios de la gran ciudad y que con el tiempo fueron desplazados por eclesiásticos y nobles que construyeron a lo largo de esta calle iglesias, conventos y mansiones, conocidas en Valonia como Hôtel.

El Museo de la vida valona se ha ubicado en el exconvento de los Hermanos Menores, lugar que recopila los elementos característicos de la región belga de Valonia. Imprescindible visitar el Teatro de Marionetas situado en uno de sus laterales y vivir una aposionante representación junto a los  peques. 

Claustro del Convento de los Hermanos Menores, sede actual del Museo de la vida valona

Claustro del Convento de los Hermanos Menores, sede actual del Museo de la vida valona

Teatro de Marionetas uno de los elementos típicos de Lieja

Teatro de Marionetas uno de los elementos típicos de Lieja

En la Place du Marché repleta de coloridas terrazas, bares y restaurantes, degustamos el plato típico de la zona, le boulette liegeois. A pesar de nuestra condición vegetariana pedimos un plato y bebemos una Jupiter para sentir Lieja a través del gusto.

Plato típico de Lieja

Plato típico de Lieja

La Place du Marché contiene dos interesantes símbolos de la ciudad, la monumental Fuente de las Tradiciones, donde se representan personajes típicos de Lieja y Le Perron, emblema de las libertades liejenses.

fuente típica plaza lieja bélgica

Place du Marché en el centro histórico de la ciudad

Con el estómago satisfecho llegamos a la Place de Saint-Lambert, epicentro de la ciudad donde sobresale el fastuoso Palacio de Justicia, antiguo residencia de los principes-obispos.

En el centro de la plaza pisamos siglos de historia y nos adentramos en su subsuelo a través del Archéoforum, un espacio arqueológico que desvela las huellas de la ciudad milenaria. Gracias a las excavaciones realizadas desde 1907 hasta nuestros días hemos disfrutado de un viaje al pasado.

Un interesante recorrido que nos lleva desde la época prehistórica, pasando por una villa galorromana hasta los cimientos de la demolida catedral de Saint-Lambert. Nos hemos quedado sin palabras con esta joya de lugar.

entrada archeoforum arqueoforum de lieja liège bélgica

Acceso al museo arqueológico Archéoforum

detalle claustro museo de liège Lieja Bélgica

Pasillos del gradioso Palacio de Justicio anteriormente Palacio de los Prinicpes Obispos de Lieja

Una sucesión de galerías comerciales salpican los laterales de la plaza hasta la que llegan un buen número de líneas de transporte público. Saint Lambert es un hervidero de gente que corre para no perder el bus, que sube y baja de alguno de ellos, que entran y salen de las famosas galerías comerciales en un ritmo frenético.

Unos pocos, tras la tregua que nos da la lluvia subimos a lo alto de la plaza junto a las columnas que señalan el lugar donde se situaba la vieja catedral, y desde este punto elevado observamos otra perspectiva del magnífico espacio.

Desde aquí Lieja parece una ciudad inacabada, de diferentes niveles tanto sociales como económicos y arquitectónicos, envuelta en un enigma. No me extraña que fuera fuente de inspiración del gran Georges Simenon. Hay algo en esta ciudad que nos atrapa a pesar de su decadente estilo.

Vídeo de nuestro paso por Lieja

Puedes ver el vídeo en versión 3D

A pocos metros se abre una nueva plaza, en este caso más pequeña, presidida por un magnífico edificio de un blanco impoluto que contrasta con el conjunto de casas grises que salpican el centro histórico, estamos frente a la Real Opera de Valonia.

Real Opera de Valonia

Real Opera de Valonia

Preside la plaza la estatua del músico André Gréty del que se conserva el corazón en la base del conjunto escultórico mientras que su cuerpo descansa en el parisino cementerio de Pierre Lachase.

La parte de atrás de la plaza de la Opera lleva hasta otra de las magníficas colegiatas de Lieja, la de San Juan Evangelista. En esta ocasión la encontramos cerrada por lo que solo podemos disfrutar de su impresionante exterior.

Seguimos caminando por el Boulevard de la Sauvenière y a través de la Rue du Pot d’Or nos adentramos en el fantástico ambiente del Barrio Le Carré lugar donde Georges Simenon ambienta su novela La Danseuse du Gai Moulin.

Aquí encontraréis una buena zona para el shopping y los mejores bares de copas.

Calles de Le Carré uno de los barrios castizos de Lieja y lugar de peregrinaje de jóvenes universitarios

Le Carré uno de los barrios castizos de Lieja y lugar de “peregrinaje” de jóvenes universitarios

Nos gusta pasear por estas calles repletas del ambiente multicultural que caracteriza a Lieja junto al toque decadente que acompaña nuestro pasos y por supuesto sentir que Simenon sigo “vivo” en cada uno de sus rincones.

En la plaza de la Catedral terminamos nuestro primer día de visita a Lieja. La imponente catedral de San Pablo es el broche perfecto para un día repleto de emociones y descubrimientos

La joya del gótico flamíngero destaca en la plaza repleta de jardines y terrazas (si no fuera por la lluvia diría que “el terraceo” es uno de los hobbys de los liejenses). El interior conserva el gran tesoro de la ciudad que contiene piezas únicas y excepcionales del patrimonio medieval como por ejemplo, el Relicario de Carlos I el Temerario o el marfil mosano de las Tres Resurrecciones.

Catedral de San Pablo - Lieja

Catedral de San Pablo – Lieja

Preciosa plaza de la catedral

Preciosa plaza de la catedral

Abandonamos el centro histórico a través del Puente de los Obispos, nos dejamos hechizar una vez más por nuestro río valón favorito, el Mosa, antes de regresar a casa de nuestra anfitriona Claire.

A pesar de la lluvia hemos intuido una bella ciudad, repleta de contrastes y rincones secretos por lo que decidimos no viajar hacia Spa y volver al día siguiente. Nos queda mucho por ver y disfrutar de Lieja la ciudad ardiente.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

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