Lier una joya de la Flandes desconocida

Flandes atrae cada año a millones de turistas que vienen en busca de sus dos ciudades más famosas, Brujas y Gante. Pero hay rincones en esta región que merecen la pena ser visitados por su belleza, por su sencillez, por su historia y por un encanto especial difícil de explicar que solo puedes sentirlo cuando estas en ellos. Ese es el caso de la dulce Lier, una joya desconocida a unos 50 kilómetros de Bruselas, que se convirtió en la gran sorpresa de nuestro road trip por Bélgica.

Lier reflejada en las aguas del Nette

Lier reflejada en las aguas del Nette

Lier conserva el delicado encanto de los típicos pueblos flamencos. Su rico patrimonio que incluye obras declaradas Patrimonio de la Humanidad; sus pequeños y poco masificados canales; la tranquilidad de sus calles; tiendas ideales para hacer shopping alejadas de la sobre explotación turística de otras urbes; interesantes restaurantes ubicados a la orilla del canal del Nette… Todo en Lier parece diseñado para embaucar al visitante.

Descubrimos la ciudad de Lier gracias a la recomendación de la familia belga que nos tuvo acogidos en Couchsurfing. Peter y Lieke nos ofrecieron durante los veinte días de estancia en su casa, toda una serie de detalles sobre lugares que no podíamos perdernos y que escapan de las sempiternas rutas masificadas.

La pasión con la que nos prepararon sus recomendaciones nos convenció para recorrer zonas de Flandes muy apreciadas por los propios flamencos pero totalmente desconocidas para el gran público.

Agradable paseo en barca por los canales de Lier

Agradable paseo en barca por los canales de Lier

Un poco de historia sobre Lier

Lier contiene un rico pasado. Existen restos arqueológicos que la datan en época romana. En el año 714 tras la muerte de San Gummarus, patrón de la villa, se construye una iglesia dedicada a su figura, base de la actual Lier.

En 1212 obtuvo su proclama como ciudad. A lo largo de toda la edad media hasta bien entrado el siglo XV, Lier fue una próspera villa dedicada al ganado y la producción textil. De esta época se deriva el apodo de sus habitantes, conocidos en toda Bélgica como  los Schapenkoppen, “cabezas de oveja”.

Según cuenta una leyenda, el duque Juan II quiso dar gracias a su pueblo por su aguerrida lucha contra la cercana localidad de Malinas y les dio a elegir entre la construcción de una universidad o un mercado de ganado (satpelrecht). Los habitantes eligieron lo segundo y el duque en un suspiro dijo: !Qué cabezas de ovejas!

Al final, la universidad se la llevó la población de Lovaina que en 1425 se convirtió en la primera creada en Flandes. ¡No me digáis que solo por conocer anécdotas como esta merece la pena viajar!

Escultura dedicada a la leyenda sobre la creación del apodo de los habitantes de Lier, los "cabeza de ovejas"

Escultura dedicada a la leyenda sobre la creación del apodo de los habitantes de Lier, los “cabeza de ovejas”

El 20 de octubre de 1496, Lier celebra el matrimonio entre Felipe el Hermoso y Juana de Castilla y Aragón. Pero la próspera industria textil acaba desapareciendo y Lier pasa a fabricar artículos de lujo y cervezas. En el siglo XVII pierde el esplendor de otras épocas de las que conserva un rico patrimonio como la Torre del campanario y su Lonja.

Campanario de Lier declarado Patrimonio de la Humanidad.

Campanario de Lier , declarado Patrimonio de la Humanidad, junto al edificio del ayuntamiento

Siglos de olvido y un brutal saqueo al que fue sometida durante la Primera Guerra Mundial por las tropas alemanas la llevan a momentos de letargo y melancolía . Signos de esta contienda hemos encontrado por toda esta zona con monumentos y cementerios conmemorativos.

El célebre autor flamenco Timmermans le devuelve a la luz cuando en 1916 publica su novela Pallieter, cuyo nombre pasará a ser el nuevo apodo de los habitantes. Grandes figuras del arte, de la literatura y las matemáticas son oriundos de esta ciudad, generando un movimiento cultural y artístico.

El relojero y astrónomo Louis Zimmer construyó otro de los grandes símbolos de la ciudad, una colección de tres relojes, de notoria fama mundial ya que estuvieron presentes en varias exposiciones universales. Gracias a estas figuras, Lier volvió a estar presente en la historia de Bélgica.

Interior de la Torre Zimmer donde se encuentra el símbolo de la ciudad, el reloj astronómico

Interior de la Torre Zimmer donde se encuentra el símbolo de la ciudad, el reloj astronómico

Actualmente Lier es una ciudad apacible, con un encantador atractivo que a nosotros nos ha enamorado. Os dejamos los lugares más interesantes que descubrimos en nuestra visita.

Nuestro paseo por Lier

Tras dejar el coche en el aparcamiento habilitado en las afueras del casco antiguo, gratuito por cierto, cruzamos el canal del Nete y nos adentramos en el Parque de la Ciudad, un bello jardín extramuros punto de encuentro y lugar de ocio para los habitantes. Pequeños estanques, puentes de hierro y alguna que otra gruta artificial salen a nuestro encuentro.

El Parque de la Ciudad

El Parque de la Ciudad

Justo a la salida del Parque se encuentra el acceso al casco antiguo donde destaca el monumental edificio del Museo Histórico Cultural Timmermans – Opsomer que contiene las obras de los artistas más destacados de Lier. Interesante, pero…, solo está en neerlandés por lo que desluce un poco la visita. Precio: 2€ 

Los gigantes de Lier - Museo

Los gigantes de Lier en el  Museo histórico cultural

Gracias a la amabilidad de la persona que estaba en la recepción pudimos saber algunos detalles sobre su contenido y significado. En la planta baja destaca una exposición de los Gigantes de la ciudad, una tradición muy arraigada en las poblaciones de Flandes.

Torre Zimmer y reloj astronómico

Torre Zimmer y reloj astronómico

La entrada al casco antiguo de Lier es casi de cuento, un puente repleto de flores sobre el canal y restos de la antigua muralla donde sobresale la Torre Zimmer, con el impresionante reloj astronómico que conmemoró el centenario de Bélgica como país independiente.

Las calles son todas adoquinadas lo que perpetua el encanto de la ciudad. Eso sí, ¡cuidado con traer zapatos con tacón porque perderás las tapas seguro!

Calles adoquinadas en Lier, ¡están por todas partes!

Calles adoquinadas en Lier, ¡están por todas partes! 

Visitamos la Torre y el Pabellón Zimmer que tiene entrada conjunta. Merece mucho la pena adentrarse en el mundo del relojero-astrónomo más famoso de Flandes. Entrada combinada para ver Torre y Pabellón, 4€. ¡Bien invertidos!

Sala astronómica y reloj de las maravillas de Zimmer

Sala astronómica y reloj de las maravillas de Zimmer

Tres son las construcciones que le llevaron a la fama, el reloj Jubileo de la Torre Cornelius, el Wonderklok (reloj de las maravillas) y el Estudio astronómico del Pabellón.

Solo por contemplar este conjunto de artilugios astronómicos ya merece la pena desplazarse hasta Lier. Que emoción me ha embargado cuando han tocado las cinco de la tarde y el impresionante y grandioso reloj de las maravillas ha movido todo su mecanismo.

Plaza de Zimmer

Pasear por las calles de Lier cuando cae la tarde es adentrarse en un mundo de terraceo, de charla con amigos, de agradable calma. A veces tienes la sensación de encontrarte en una villa mediterránea y no norteña. 

Su pequeño centro histórico es peatonal por lo que resulta muy agradable callejear sin rumbo. Si todos los caminos llevan a Roma, en Lier todas las calles llevan a su elegante Grote Markt, donde destaca la bella Torre Campanario (Beffroi), símbolo de la independencia de la ciudad que junto a otros veintidós campanarios de Bélgica, está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Grote Markt

Grote Markt de Lier

La plaza está rodeada de típicos edificios de arquitectura flamenca, muy bien recuperados tras el desastre sufrido durante la Primera guerra Mundial. Destacan el Rococó Ayuntamiento, visita imprescindible, La Capilla de Santiago y la Casa de los Carniceros (Sala de exposiciones).

Lier

Capilla de Santiago en el centro histórico de Lier

Aquí nos ha resultado muy curioso el tipo de señalización o indicadores de ruta. De los más originales que hemos visto nunca.

Señalización, si no entiendes el idioma si que comprendes el dibujo ;-)

Aunque no entiendas el idioma, comprendes el dibujo 

En un momento dado y sin saber cómo, hemos llegado hasta un barrio de cuento. Casitas blancas, calles estrechas donde el silencio forma parte del paisaje. Puertas de colores y una iglesia pequeña, pero que para el tamaño de las casas resulta casi grandiosa.

No sabemos donde estamos, nuestros ojos curiosos no dejan de admirar la arquitectura de este peculiar barrio y sobre todo de una calle en concreto, la Sint-Margarethastraat (calle de Santa Margarita).

Calle de Santa Margarita

Calle de Santa Margarita

Encontramos, sin saberlo, el primero de los Beaterios, (Beguinague en francés, Begijnhof en neerlandés) que iremos descubriendo a lo largo de nuestro viaje por Flandes y que están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Al no llevar guía y no tener referencias, hemos estado un rato alucinando con este barrio, de aspecto bohemio, idílico, pensábamos que era un añadido más a la belleza de este pintoresca localidad.

Después, unos paneles informativos nos han sacado de nuestro sueño para informarnos que estábamos dentro del Beaterio, una de las excepcionalidades o singularidades presentes en muchas ciudades belgas que otorgan al país de una identidad única.

Calles del beatario de Lier

Calles del beatario de Lier y entrada a la Iglesia de Santa Margarita de estilo barroco

Pero ¿qué es un beaterio? Durante la Edad Media, un reducido grupo de mujeres deciden fundar sus propias comunidades y vivir solas. Llevaban una vida independiente, con la religión como inspiración pero con un alto grado de independencia respecto a la Iglesia.

Las beatas, o beguinas, hacían voto de castidad y obediencia a la superiora, pero no sucumbían al voto de pobreza ya que conservaban sus bienes. Se ganaban la vida haciendo labores no religiosos como tejer, dar clases, planchar, etc. Los hombres debían abandonar el beaterio al anochecer cuando por indicación de la superiora se cerraban las puertas. ¿Cómo es posible que no conociera esta historia y estos lugares?

¡Qué paz que se respira aquí! ¡cuánta armonía!. Un interesante lugar para la reflexión…

Para mi ha supuesto una iluminación, una sombra de feminismo ha resurgido en mi interior. Carmelo se ríe ante mi interés repentino por este lugar. Asume con tranquilidad mi reivindicación feminista. Esto es lo bueno de viajar sin prisas, sin horario. Encuentras una joya como esta y te dejas llevar por su belleza, por su armonía, por sus historias…

Típica casa de las beatas

Típica casa de las beatas – imagen de instagram

Ya no vive aquí ninguna beguina, la última de esta estirpe, la hermana Agnes, falleció en 1994. El barrio es ahora lugar de talleres de artistas, de hotelitos con encanto y casas particulares. El beaterio consta de once calles con más de 160 casitas en torno a la Iglesia barroca de Santa Margarita que solo se puede visitar bajo petición en la oficina de turismo.

Al final de la calle principal hemos vista una salida. Estamos embriagados por el espíritu bohemio del beaterio.

Menudo shock nos ha producido el camino arbolado junto al río que rodea al casco antiguo. El sol nos regala unos rayos dorados que se mezclan con las verdes hojas de los árboles. Lier coquetea con nosotros, nos enamora con un juego de sensaciones, de contrastes y sorpresas.

Juegos de luces y sombras con la Iglesia de Santa Margarita

Juegos de luces y sombras con la Iglesia de Santa Margarita

A través del parque volvemos de nuevo al casco antiguo donde decidimos sentarnos a cenar junto al canal. Una serie de terrazas nos atraen, se hace difícil abandonar esta ciudad. Apuramos las últimas horas pensando ya en regresar para disfrutar de nuevo ya que queda mucho por ver, por sentir y disfrutar.

Una cena junto al canal mientras cae la noche

Una cena junto al canal mientras cae la noche

Vídeo de Lier – Bélgica

Ver vídeo en 3D

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

11 Respuestas

  1. vixtorman

    Me ha encantado el artículo, ¡sin duda alguna que nos habéis transportado hasta allí!
    He disfrutado mucho leyéndolo. Muchas gracias.

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    • Eva Puente

      Hola Víctor, muchas gracias por tu comentario, con palabras como las tuyas da gusto seguir trabajando. al final ese es nuestro objetivo que las personas que nos lean se sientan transportadas a los lugares de los que escribimos.

      Un besote y esperamos que te sigan emocionando nuestras experiencias

      Eva y Carmelo

      Responder
  2. Jordi (milviatges)

    Otra ciudad absolutamente desconocida para mi. Poco a poco nos vas mostrando que Valonia bien vale un viaje. Namur, Dinat, Lier…creo que se puede montar una muy buena ruta desde Bruselas.

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    • Eva Puente

      Hola Jordi!, muchas gracias por tu comentario y por pasarte por nuesros artículos de Bélgica.

      solo una aclaración, Lier es una ciudad de Flandes :-), desconocida, pero flamenca 🙂

      A pocos kilómetros de bruselas se llega con mucha facilidad. Un abrazo y nos alegra que te gusten los artículos!

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    • Eva Puente

      Hola Arian, gracia por pasarte por nuestro blog! bienvenido!

      Lier está muy cerca de Bruselas y se puede llegar cómodamente en tren :-), mételo en el saco de pendientes, y haz un paseo por la zona, no te arrepentirás!!!

      Saludos!

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  3. Fernanda

    Curioso, nunca había escuchado sobre la ciudad de Lier. Muy buena la historia de los beaterios, se aprende algo nuevo cada día, realmente esas mujeres encontraron una forma de salir adelante en conjunto, fuera de los destinos sociales esperados en ese momento como “convento” o “matrimonio”, saludos!

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    • Eva Puente

      Hola Fernanda, gracias por el comentario. a nosotros, personalmente, fue de lo que más nos gustó!. Las historias de los beaterios son fascinantes y desconocidas. Además son lugares únicos y llenos de paz, es un placer caminar por ellos.

      Las historias de mujeres siempre resultan muy cautivadoras!

      Un abrazo!

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  4. Elizabeth Rodriguez

    Apreciada Eva: mi hija hace un mes se ha mudado a Lier, para trabajar y estudiar. Yo vivo en Caracas, Venezuela y su lejanía me afecta de manera agriculce. Pero tu articulo es un bálsamo de paz. Es como si estuviera yo allí con ella, caminando por sus calles y apreciando el viento y los colores de Lier. Gracias mil desde el fondo de mi corazon, por acercarme, de esta manera tan especial, a un amor insondable. Gracias

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    • Eva Puente

      Apreciada Elizabeth!! cuanto nos ha emocionada tu comentario. Gracias por compartir con nosotros tus sentimientos, esperamos qu por tu país todo vaya bien. No te preocupes por tu hija ya que Lier es una pequeña ciudad belga muy bonita e interesante, aunque en invierno me imagino que será más fría y solitaria, aún así, la zona es preciosa y seguro que a tu hija le gustará mucho.

      Un fuerte abrazo desde Barcelona, con comentarios como el tuyo merece la pena seguir acercando nuestros viajes a todos vosotros.
      Eva y Carmelo

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