Un paseo por Hamelín una ciudad de cuento

Hay lugares que solo con nombrarlos remueven una parte de nosotros que se relaciona con la infancia, con esa época de ilusión, de curiosidad infinita, de creer en todo aquello que nos contaban.

También, hay lugares que están asociados a un hecho histórico significativo, para bien o para mal y luego, están aquellos otros que han quedado grabados en el acervo cultural universal y cuando tienes la oportunidad de visitarlos, toda aquella magia de la infancia vuelve de nuevo a inundar tu corazón.

Eso es lo que nos ha pasado en nuestro roadtrip por Alemania, hemos pisado localidades de leyenda, zonas históricas y ciudades patrimonio de la humanidad, pero por encima de todas ellas, nos topamos sin planificarlo con las huellas que dejaron los hermanos Grimm a través de localidades de la Baja Sajonia.  ¡Bienvenidos a nuestro emocionante paseo por Hamelín, una ciudad de cuento!

Hamelín

El flautista de Hamelín, cuento de los hermanos Grimm

“Érase una vez una alegre localidad donde todos sus vecinos vivían en paz. De repente, un día, centenares y centenares de ratas hacen acto de presencia acabando con la paz aldeana.

Los habitantes hacen todo lo posible para eliminarlas, pero sus actos son inútiles por lo que piden al alcalde que haga alguna cosa para combatir la plaga. A pesar de la intervención del alcalde no hay nada que consiga acabar con ellas.

Una soleada mañana aparece en Hamelín un extraño hombre vestido de alegres colores. El personaje hace una propuesta al alcalde: “yo me encargo de las ratas a cambio de una recompensa”, el alcalde y los aldeanos aceptan y deciden dotar al extraño con una buena suma de dinero si consigue ahuyentar a los animales.

El personaje, que lleva una flauta como único equipaje, comienza a tocar una extraña melodía. A su paso las ratas salen de las casas, de las tiendas, de las alcantarillas, le siguen hipnotizadas hasta las afueras de la ciudad y allí caen al río Weser y desaparecen ahogadas.

Carrillón donde se representa la leyenda - Hamelín

Carrillón donde se representa la leyenda del flautista de Hamelín

El flautista regresa para cobrar su recompensa, pero el alcalde le niega lo pactado y le dice que el trabajo no ha supuesto ningún esfuerzo y por lo tanto, no se merece ninguna recompensa, el extraño personaje se marcha.

Días más tarde, mientras el pueblo se prepara para una fiesta, el flautista regresa y hace sonar su flauta. La melodía en esta ocasión causa estragos entre los niños que sin saber por qué comienzan a seguirle. Los aldeanos no saben cómo pararlo. 

El flautista toca ahora una extraña melodía y ciento treinta niños desaparecen ante los ojos impávidos de los mayores. Solo tres consiguen salvarse, un cojo que no puede seguir el ritmo, un sordo que no escucha la música y un ciego que no puede ver hacia dónde van.

Este es un resumen del cuento Der Rattenfänger von Hameln (El cazador de ratas de Hamelín) que en castellano fue traducido como El flautista de Hamelín, escrito por los hermanos Grimm basándose en una antigua leyenda del siglo XIII.

El encuentro con el cuento 

Hemos llegado hasta Alemania en nuestro propio coche desde Barcelona. A lo largo de veinte días viviremos un interesante roadtrip que nos llevará por Francia, Luxemburgo, Bélgica y Alemania.

La localidad de Dörentrupp, donde reside nuestra couchsurfer, será el campamento base desde el que hemos planificado las diferentes visitas y rutas.

Será una casualidad las que nos lleve hasta Hamelín. Mientras realizábamos una ruta cercana a la casa de nuestra couch, Larissa, un cartel llama nuestra atención. Hameln indica la flecha amarilla. Mi cabeza de repente se ilumina ¿Hameln=Hamelín?, enseguida le pregunto a Larissa.

Ella confirma mi correlación ¡exacto, Hameln es la localidad del flautista! Acto seguido, planificamos una escapada para conocer la localidad e inmiscuirnos en la ruta de cuento de los hermanos Grimm.

Hamelín

La figura del flautista, icono absoluto en la ciudad de Hamelín

Hamelín es una de las localidades que forma parte de la interesante ruta de cuento de los hermanos Grimm y se encuentra en la región de la Baja Sajonia alemana, muy bien conectada por autopistas, carreteras nacionales y transporte público.

La ciudad con el aeropuerto más cercano es Hanóver, conectada con Hamelín por Sbahn, que son como los cercanías españoles. Berlín queda a tan solo tres horas de tren y a unas cinco horas en autobús (para aquellos que quieran ahorrar algo en el billete), por lo que supone una interesante escapada si viajas la capital alemana.

Nuestro paseo por Hamelín

Iniciamos la visita en la sede de la promoción turística de la ciudad porque aquí han superado la vieja concepción de oficina de turismo elevando el concepto a todo un proyecto de marqueting de ciudad.

El imponente edificio de turismo contrasta con el delicado y medieval casco antiguo, repelto de casas de cuento, pero es el lugar idóneo para recopilar información sobre los puntos a visitar y las opciones culturales.

Al lado de la oficina se sitúa un parque municipal (Der Bürgergarten), ideal para descansar, hacer un picnic improvisado (si el día lo permite) o tomarle el pulso a la ciudad desde un punto de vista local, ya que hasta aquí se desplazan los habitantes para realizar actividades al aire libre.

Parque urbano de Hamelín - Der Burgengarten

Parque urbano de Hamelín – Der Burgengarten

Repletos de interesante información retomamos el paseo por Hamelín. La mejor manera y más divertida de conocer la ciudad es seguir a las ratas, suena mal, pero cuando miras al suelo entiendes que en Hamelín, se les tiene mucho cariño a estos animalitos. ¡Solo queda seguir su rastro para adentrarte en una ciudad de cuento!

Para demostrar su amor por estos “odiados” animales, ¡Hamelín cuenta con un musical propio, Rats! No es tan conocido como el famoso Cats, pero aquí se sienten muy orgullosos de él.

Las ratas nos muestran el camino a seguir

Las ratas nos muestran el camino a seguir

El casco antiguo nos espera bajo una fuerte lluvia, a pesar del cielo gris, el corazón de la ciudad nos enamora desde el primer momento. La preciosa calle principal (Osterstrasse) está repleta de casas de madera entramadas y edificios de cuento. 

En mitad de la calle nos topamos con el extravagante personaje del flautista (o cazador de ratas). Cada día se realiza una visita guiada por el casco antiguo donde el personaje de cuento hechiza de nuevo a las masas, en esta ocasión turistas, con su música y sus historias.

Decidimos seguirle un poco, pero como todo se explica en alemán y llueve bastante, a la altura del Museo de la Ciudad, le abandonamos.

Dos esplendidas casas renacentistas, Die Leisthaus y Die Stiftsherrenhaus, albergan la colección permanente del museo de Hamelín.

Maquetas de las casas renacentistas sede del museo de Hamelín

Maquetas de las casas renacentistas sede del museo de Hamelín

Si el interior es una maravilla con sus objetos, con el teatro mecánico y la parte histórica, el exterior es para quedarse embobado.

La exquisita fachada de piedra arenisca de la Leisthaus muestra esculturas de las siete alegorías y en la cúspide sobresale una dorada “cabeza de la envidia”, estamos ante la típica casa patricia de finales del siglo XVI de la baja Sajonia.

Die Leisthaus - Un paseo por Hamelín

Die Leisthaus – Un paseo por Hamelín

A Justo al aldo se sitúa otra de las joyas arquitectónicas de Hamelín, la Stiftsherrenhaus, donde descubrimos dioses planetarios, alusiones a la Biblia y todo un mundo figurativo. 

La parte baja de la casa es un café-restaurante al que decidimos entrar para tomar algo mientras la lluvia persisitía. El interior recuerda a los viejos cafés centroeuropeos cargados de elegancia y con cierto sabor kistch. La selección de tartas y pasteles, ¡riquísimas!

Al rato, la lluvia ha desaparecido y el sol comienza a brillar, entonces sonreímos ya que con esta nueva iluminación, tenemos la agradable sensación de haber sido transportados a un cuento de los hermanos Grimm.

Café Museum - Hamelín

Café Museum – Hamelín

Vídeo de un paseo por Hamelin

Volvemos a la calle para seguir a las simpáticas ratitas que nos llevan hasta la Plaza del Mercado, epicentro del casco viejo que reune los edificios más interesantes de la ciudad, justo a tiempo para contemplar la historia del flautista que se representa en la magnífica fachada renacentista de la Hochzeitshaus (Casa de bodas).
Plaza del Mercado

Plaza del Mercado

Suena la flauta, repican las campanas y a través de una pequeña ventana salen los personajes del cuento que interpretan la historia de una manera resumida. La ventana se abre cada día a las 13:05, las 15:35 y las 17:35 de la tarde. Merece la pena verlo, aunque no os esperéis nada espectacular.

La Iglesia del Mercado es preciosa y se sitúa en un lateral de la plaza. Imprescindible visitar el interior donde se “esconde” una de las imágenes más populares y queridas de la localidad, el vitral del flautista.

Vidriera de la Iglesia del Mercado en Hamelín

Vidriera de la Iglesia del Mercado en Hamelín

Por la calle Bäckerstrasse descubrimos el Hamelín comercial. Tiendas de todo tipo, bares, terrazas y tabernas compiten por atraer la mirada del visitante, aunque las magníficas casas siguen llamando nuestra atención.

De vez en cuando, se abre un callejón lateral por el que nos dejamos llevar y volvemos por otro al punto de partida.

Al final de la calle un golpe de aire nos despierta del encantamiento, hemos llegado a las orillas del Wesser, el precioso rio que mece a la ciudad en sus aguas.

Hamelín también puede presumir de su entorno natural, ya que está rodeada por las colinas del Weserbergland.

El Monasterio de San Bonifacio sobresale en esta parte de la ciudad. Su esbelta torre y su magnífica traza junto al río nos regalan una imagen diferente del casco antiguo de la localidad.

El río Weser a su paso por Hamelín

El río Weser a su paso por Hamelín

Imprecindible subir a la torre de San Bonifacio para disfrutar de una panorámica de 360 grados, ¡la visita es gratuita!

Hamelín desde las alturas es aún más bonita. El río, las suaves colinas, las casas del casco antiguo, todo se convierte en una postal desde arriba.

Vista panorámica desde la Torre de San Bonifacio

Vista panorámica desde la Torre de San Bonifacio

En el interior del antiguo monasterio cuenta con piezas muy interesantes y una sacristia románica bellísima. Siempre encontraréis algún voluntario dispuesto a desvelar los secretos de este lugar al visitante pausado. Podéis encontrar información en varios idiomas, entre ellos el castellano.

Sacristía del Monasterio de San Bonifacio

Sacristía del Monasterio de San Bonifacio

Tras el paseo por Hamelín más “turístico”, nuestra host nos dice que la sigamos, que a patir de ese momento será ella la que nos guie, y nosotros nos dejamos llevar…

De repente, la magia se hace real…, ¡atravesar las estrechas calles del Altstadt es emborracharte de belleza! Cuando nunca has visto arquitectura de este tipo, iniciarte en ella en una ciudad como Hamelín, es recibir un fuerte impacto.

Carmelo y Larissa caminan más rápido, pero yo no puedo seguirlos. Me resulta imposible no observar cada detalle de las casas, cada rincón, cada detalle de las ventanas, de las puertas…

Ahora, la luz de la tarde con los rayos del sol bajos dotan a Hamelín de una belleza casi irreal. ¡Es todo tan escrupulosamente perfecto!

Calles de adoquines y casas de cuento...

Calles de adoquines y casas de cuento…

Las calles conocidas como Alte Marktstrasse y Neue Marktstrasse han sido credas por la mano de un pintor, de un artista, son calles de exaltación a la belleza.

Gracias a la rivalidad humana, la ostentación o las ganas de aparentar de los ricos comerciantes o burgueses de la época se dotó de bellos edificios a muchas ciudades y pueblos.

En Hamelín, eso se nota. Cada casa tiene un cartel que indica a quién perteneció, trazos de historia, su contructor y la fecha de creación.

No sé lo que esconden las casas por dentro, ni siquiera tenemos la oportunidad de hablar con alguna persona local, pero os puedo asegurar que en lugares como Hamelín, este detalle no tiene sentido ya que tú eres el protagonista del cuento mientras caminas por el perfecto decorado que es el casco viejo y te inventas tu propia historia.

Hamelín

La tarde cae sobre Hamelín

El paseo que hemos realizado es circular siguiendo el trazado de la antigua muralla que rodeaba la ciudad medieval. En su momento Hamelín fue otra de las denominadas “La Gibraltar del Norte” por su infranqueabilidad.

De las veintidós torres que sustentaban la muralla, solo se conservan dos, Haspelmathturm y Pulverturm, en esta última visitamos el taller de unos maestros artesanos del vidrio que ofrecen una muestra en directo de su trabajo.

Tienda de la Pol

Interior de la Pulverturm

Tras disfrutar del show y comprar alguna artesanía regresamos a la zona intramuros. Las calles peatonales de adoquines vuelven a sucederse, así como las bellas ventanas y los detalles cautivadores en una cadencia que resulta constantemente abrumadora.

No queremos marcharnos de Hamelín, nos gustaría quedarnos por la noche y vivir su magia a la luz de las farolas…

Hamelín

Me cuesta mucho dejar esta ciudad

Finalizamos la visita atravesando la calle Bungelosenstrasse (calle sin tambores), último lugar por donde pasó el flautista con los niños el 26 de junio de 1284.

Desde entonces todo el mundo en Hamelín sabe que en dicha calle no se puede tocar ningún instrumento, ni cantar, ni reír, en memoria de los desaparecidos.

La casa Rattenfängerhaus (Casa del cazador de ratas) es otro de los edificios históricos e imprescindibles de Hamelín y se sitúa a la entrada de la peculiar calle. Hoy en día es uno de los restaurantes más famosos de la zona y una de las atracciones turísticas más visitadas de Alemania.

En ella podreís degustar platos típicos de la Baja Sajonia y algunos con nombres que hacen alusión al cuento.

Interior de la Casa del Flautista que hoy en día es un restaurante

Interior de la Casa del Flautista que hoy en día es un restaurante

Y en  este interesante y pintoresco lugar, damos por finalizado nuestro paseo por Hamelín. Viajar en coche por Alemania permite descubrir sitios de leyenda como Hamelin

¡Colorín colorado, este cuento, se ha acabado!

Nota de los autores: queremos agradecer el maravilloso trato del que fuimos objeto en la Oficina de Turismo de la ciudad, donde su responsable nos facilitó el acceso y permisos para poder entrar y grabar en los museos. Este post contiene un enlace patrocinado por el que hemos recibido un pago que nos ayuda a continuar nuestro proyecto viajero.

7 Respuestas

  1. enrique

    que guay! y que interesante

    la verdad es que creia que lo de Hamelin era inventado y solo existia en el cuento que me contaban de pequeño, jeje.

    una bonita visita a una ciudad diferente y poco conocida

    chaooo

    Responder
    • Eva Puente

      Hola Enrique, a nosotros nos pasaba lo mismo, pensábamos que el Flautista era otro cuento de los hermanos Grim basado en alguna leyenda, pero nunca imaginamos que la ciudad existía de verdad! Ha sido toda una agradable sorpresa.

      Responder
  2. Vero Touristear

    Me ha encantado! El pueblo es de cuento, las casitas super pintorescas y parece que en cualquier momento vas a retroceder en el tiempo!

    Sin duda una visita que hay que hacer si estas por esos lares!

    Saludos 🙂

    Responder
    • Eva Puente

      Si Vero, un lugar que te devuelve a la infancia, para nosotros fue como un sueño, jajajja, Es todo tan bonito!

      Responder
  3. Cristina

    Recuerdo perfectamente ese cuento… y no me extraña que al ver el cartel de la ciudad preguntases si era la del flautista para ir a visitarla. Muchas curiosas en ella, no hay duda, desde las ratas del suelo como indicadores de la ruta a seguir a esas preciosas calles adoquinadas. Un lugar de cuento.
    Un abrazo

    Responder
    • Eva Puente

      Sin duda, un precioso lugar al que merece la pena llegar. Ánimate a visitarlo Cris, ya verás que te gustará :-).

      Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.