Alicante desde el paladar, ruta Gourmet Walking Tour

Hacia mucho tiempo que no pisaba Alicante y Carmelo no tenía el placer de conocerla, por ello cuando recibimos la invitación para participar en el evento Focus on Influencers organizado por Tablin no dudamos ni un minuto en aceptar encantados y así aprovechar la ocasión para pasar unos días en la preciosa ciudad costera.
Tres bonitos días que aprovechamos para conocer el casco antiguo, pasear por la playa, descubrir su fantástico ambiente y zonas de tapeo, subir al castillo para disfrutar de las magníficas vistas, y por supuesto, participar en un evento en el que coincidimos con grandes amigos viajeros.
La organización del evento nos propuso algunas actividades para la mañana del sábado, nosotros nos apuntamos a una que nos pareció un tanto curiosa, una paseo gastronómico por el casco antiguo.
Siempre hemos considerado que la gastronomía, los productos locales, los mercados son elementos imprescinidbles en un viaje, son una característica imprescindible para entender un lugar asi que, sin dudarlo, elegimos esta opción para descubrir Alicante desde el paladar.

Iniciamos la ruta guiada Alicante Gourmet Walking Tour

La ruta intenta acabar con algunos tópicos como por ejemplo que en Alicante solo se come paella. Gracias al equipo de Alicante Samrt Destination los turistas, viajeros y visitantes que se acercan hasta la ciudad pueden disfrutar de un viaje a través de las diferentes materias primas alicantinas que van desde el vino hasta el turrón o las frescas frutas y hortalizas de la huerta.

Ruta Alicante Gourmet Walking Tour

Puntuales a las 11:00 llegamos al punto de encuentro en la plaza de la Explanada donde nos espera nuestra guía Sara, quien nos hace una introdución sobre Alicante comenzando por el castillo de Santa Bárbara del siglo IX y la trágica historia de amor que da nombre a la ciudad protagonizada por Ali y Cántara. (La historia nos ha recordado a la leyenda de la Peña de los Enamorados de Antequera).
El fascinante monte Benacantil, icono de la ciudad es conocido como “cara de moro” en honor del desdichado padre de Cántara.

Castillo de Santa Bárbara en el monte Benacantil

En la Explanada destaca la Casa Carbonell, un claro ejemplo de edificio del modernismo valenciano construida en el año 1925 para una importante familia de la burguesía téxtil alcoyana. ¡Llevamos pocos minutos de ruta y ya estamos enganchados a las explicaciones!
Antes de la primera parada “gastronómica” Sara nos explica detalles de la Explanada, posiblemente el lugar más emblemático de Alicante, como por ejemplo que es una construcción de los años 50 del siglo XX que se hizo sobre el antiguo dique. El paseo se alarga hasta los 500 metros y contiene seis millones de teselas que conforman el magnífico mosaico que identifica a la ciudad en la mayoría de las fotos.
De momento la introducción capta nuestra atención con el buen número de detalles y datos que desconociamos sobre la ciudad, pero no hay que olvidar que estamos en una ruta creada para la gula y tras las explicaciones degustamos el primero de los productos alicantinos que nos esperan a lo largo de la mañana.
Una horchata y un bizcocho de almendras nos dan la bienvenida en la ambientada terraza de Antiu Xixona. Sara explica que la localidad de Alboraia (Valencia) presume de ser la que tiene mayor número de horchaterías de toda la Comunidad Valenciana.
La horchata se elabora a partir del tubérculo de la chufa, introducido por los árabes, igual que las almendras marcona de las que salen los ricos bizcochos que comemos.

Nuestra mascota, Pipo, sigue atento las explicaciones sobre la chufa

Tras la chufa giramos hacia la magnífica Rambla construída en el año 1997 después de las graves inundaciones que asolaron la ciudad, el final de la rambla es una gran alcantarilla que protege a la ciudad del agua.
Paramos frente a la Plaza de Elche o Portal de Elche, antigua puerta de la muralla que llevaba hasta la segunda ciudad alicantina. En época medieval fue lugar de ajusticiados. En los años 20 del pasado siglo fue punto de encuentro de tertulias políticas. Actualmente es uno de los lugares más queridos por los alicantinos. ¿Lo más llamativo del lugar? sus increíbles Ficus gigantes.
Giramos a mano derecha para entrar en la calle Mayor que discurre paralela al mar y enlaza la Basílica de Santa María con la Concatedral de San Nicolás. La fascinante calle peatonal nos muestra interesantes rincones como el Hotel Hospes Amérigo situado sobre un antiguo convento.
Estamos encantados, la ruta nos tiene totalmente enganchados, pensábamos que iba a ser una turistada más, sin embargo nos sorprende lo conciso de las explicaciones y lo bien montada que está.
A través del Pórtico de Ansaldo (se encuentra en fase de restauración) accedemos a la plaza del Ayutamiento. Entramos en el patio principal del edificio, construido en el siglo XVII, aunque de esa época queda muy poco ya que fue destruido en un 90% por el bombardeo de las tropas francesas. Pareciera que Alicante es un Ave Fénix que ha ido renaciendo tras varios bonbardeos.

Peldaño de la escalera principal del ayuntamiento de Alicante que marca la Cota Cero del nivel del mar

Imprescindible visitar el Palacio Barroco que contiene al Ayuntamiento, nosotros no pudimos evitar sacar la típica foto al primer peldaño de la escalera que contiene la Cota Cero que marca el nivel cero de altitud a nivel del mar (una especie de kilómetro cero de la Puerta del Sol de Madrid) ¡Interesante curiosidad!
En la fachada trasera del ayuntamiento (joya del barroco valenciano) se sitúa la preciosa e irregular palaza de la Santa Faz de la que parten las comitivas de las fiestas patronales de varios pueblos alicantinos. El nombre se relaciona con la historia de María Magdalena, Jesucristo y el trozo de tela con el limpia sus faz ensangrentada. 
Estamos en pleno casco antiguo de la ciudad, o enlo que queda de él, una zona repleta de terrazas, restaurantes y buen ambiente. Destaca la fuente de la Santa Faz que forma parte del recorrido sobre el agua que también se puede hacer en la ciudad y que forma parte de ls interesantes actividades que ofrece el Museo de Aguas de Alicante.

Plaza de la Santa Faz

Estamos en pleno Barrio de Santa Cruz, un imprescindible de la noche alicantina. Destacan los edificios del precioso hotel de les Monges y el magnífico Museo del Belén, uno de los más interesantes de la ciudad.

Detalle de un nacimiento en el Museo del Belén

El tiempo parece detenerse en esta ruta. Llevamos ya un buen rato de paseo y no nos cansamos de las explicaciones y lugares que nos muestra Sara. 
Callejeamos con paso firme dirección a la magnífica Concatedral de San Nicolás (patrón de la ciudad), declarada Monumento  Histórico Artístico. Imprescindible visitar su claustro y respirar con tranquilidad el lugar.

Claustro de la Concatedral de San Nicolás

Tras la introducción histórica, Sara nos lleva hasta la parte nueva de la ciudad. Subimos por la Rambla Méndez Nuñez para llegar hasta la Avenida de Alfonso X El Sabio lugar donde se encuentra el magnífico Mercado Central de Alicante.
Antes de entrar, en una de las calles laterales visitamos Salazones Mar Menor para conocer la arraigada tradición que existe con el salazón alicantinoComienza, ahora si, un viaje a través de los sentidos. 
Mientras Sara nos da las explicaciones sobre el “caviar Español”, uno de los encargados de la tienda sale con una pequeña selección de productos para degustar.

Los salazones, una arraigada radición gastronómica alicantina

La plaza de las Flores es la entrada tradicional al Mercado, un rincón encantador y muy ambientado que guarda entre sus recuerdos un trágico suceso (otro más enla lista de la ciudad).
A las 11:20h del 25 de mayo de 1938 la aviación fascista italiana realiza un bombardeo sobre la población civil. Los sistemas de alarma no sonaron ya que hicieron una incursión desde el interior y no desde el mar con una clara intención de hacer mal.
Más de 300 personas murieron en este lugar, una placa conmemorativa lo recurda, así como la campana con el reloj que se quedó parado en la fatídica hora que se conserva a la entrada del mercado.

Placa conmemorativa del bombardeo del año 1938 en el Mercado Central

Y por fin ¡entramos en el mercado! una explosión de olores, colores y sensaciones. ¡ cuánto nos gustan estos lugares!
Sara nos acerca hasta varios puestos con los que tienen concertados la visita, de entre ellos sobresale, por su originalidad, la parada de Valle de Esla en la que desgustamos salchicha de Pascua y morcilla picante, ricos embutidos de la montaña alicantina.

Degustación de productos en el Mercado Central

Poco a poco la boca se llena de sabores, aunque en nuestro caso llega el momento culminante cuando bajamos a la planta baja. ¡Entramos en la maravillosa huerta mediterránea!
La fruta de temporada nos espera en uno de sus puestos además de una selección de dátiles entre los que destaca el de Bali por su especial textura.
Alicante es la provincia que encabeza la producción de limones en la Comunidad Valenciana y genera el 30% de España.

Explosión de sabor y color con los productos de la huerta alicantina

El puesto exterior de Esteban Candela nos introduce en el mundo de los turrones. Su parada es todo un clásico en la ciudad. La cooperativa familiar trabaja quince variedades del famoso producto navideño. ¡Ojo! en Alicante se come durante todo el año!

Degustación de turrón de Alicante y de Jijona

Poco a poco nos acercamos al final de la ruta. Solo nos queda probar dos productos más. Abandonamos el Mercado para llegar hasta la zona del Teatro Principal, un bello edificio construido en el siglo XIX para uso y disfrute de la incipiente burguesía local.
En el local La Crème nos espera una degustación de cocas de atún y de mollita que se preparan sobre todo en fiestas de San Juan. De la mano de maestros obradores salen las cocas con más solera de la ciudad.
Sara nos explica que hay un ritual para comerlas con tranquilidad sin atragantarse. ¡Nos está haciendo falta un poco de bebida! Quizás es lo que echamos de menos en la ruta, ya que se come mucho, pero se bebe muy poco y algunas especialidades son difíciles de digerir sin un poco de agua o cualquier otra bebida que la acompañe.

Coca de atún , de mollita y cruasanes artesanales

El remate final a la ruta llega con la cata de vinos de la Denominación de Origen Alicante, para dos amantes del vino y de las rutas enoturísticas, el último lugar al que llegamos se convierte en un templo.
La enoteca Vinart nos depara una agradable sorpresa, sobre todo María José, su responsable, cuando nos habla del vino Fondillon, uno de los más caros del mundo y nos realiza una relajada cata.
¡No podiamos tener un mejor final! cuando miramos el reloj son casi las 14:30, se nos ha pasado el tiempo volando. Agradecemos a Sara la fantástica ruta. No solemos ser el tipo de viajeros que accede a estas actividades, pero tenemos que reconocer que ésta, en concreto, nos ha encantado.
La mezcla de historia, cultura, gastronomía y degustaciones es todo un acierto y nosotros no podemos más que recomendarla, sobre todo para acabar con ciertos tópicos respecto a la gastronomía alicantina que va más allá de sus arroces.

Cata de vinos DO Alicante, final de la ruta en la enoteca Vinart

Con los cinco sentidos desbordados decidimos ir hacia el hostel en el que estamos alojados. Caminamos por la magnífica calle San Francisco, más conocida como calle de Las Setas tras su remodelación.
El ambiente es magnífico y los bares de tapas y terracitas invitan a quedarse, pero… estamos llenos tras la ruta gastronómica y en neustro estómago no cabe nada.

Calle de las Setas

En ese momento nos acordamos que el día anterior pasamos por un local tradicional en elq ue se elaboraba horchata de turrón, antes de regresar al hostel nos encaminamos hasta la Casa Espi que se convierte en el final perfecto de la mañana.
Su responsable nos dedica todo el tiempo del mundo, junto a él aprendemos los secretos de su bebida de almendra calibrada Marcona que además contiene azúcar, limón y miel. ¡Qué cosa tan rica! nos hubieramos bebida litros y litros…

Final perfecto en Casa Espi degustando su horchata de almendra artesanal

Tras el impacto que nos ha producido esta bebida continuamos la animada charla. Ahora toca saber el proceso de elaboración de la horchata de chufa, de su origen, del cuidado del tubérculo, de lo que normalmente se vende como chorchata y no lo es.

“La rentabilidad ha hecho que los productos dejen de ser nobles” frases cargadas de tristeza salen de la boca del encargado que nos hipnotiza con sus sabias expicaciones, en él notamos una nostalgia por los productos artesanales perdidos.
El público comienza a entrar y nos recuerda que es hora de regresar al hostel y descansar un rato.
Este tour gastronómico nos ha dejado encantados, solo podemos dar gracias a la profesionalidad de Sara que con su infinita paciencia ha aguantado a un grupo de blogers e influencers obsesionados por las fotos y vídeos y no tanto por sus gratas explicaciones. 
Nota de autora: Agradecemos a Focus on Influencer su invitación para realizar la ruta, así como la profesionalidad y amabilidad de Sara, nuestra guía de Alicante Smart Destination. Nuestras opiniones son independientes y se basan en nuestra propia experiencia. Este tipo de colaboraciones nos permite seguir adelante con nuestro proyecto viajero.  

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

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