Reserva Natural Laguna Fuente de Piedra – Ruta de Washington Irving

La quinta etapa de nuestro periplo por la Ruta de Washington Irving nos introduce en la provincia de Málaga, atrás queda la campiña sevillana. El viaje avanza por el centro de Andalucía a través de un amplio corredor de comunicaciones que lleva hasta las estribaciones de las sierras del que fuera Reino de Granada. Nuestros compañeros de viaje son extensos olivares y tierras de labranza que se extienden hacia el infinito. Tras Estepa, la siguiente parada de la ruta es La Roda de Andalucía en el linde de Sevilla y Málaga, pero nosotros continuamos hasta Humilladero, lugar en el que nos alojamos durante dos noches ya que a pocos kilómetros se sitúa nuestro objetivo, la Reserva Natural Laguna Fuente de Piedra.

Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra

La localidad de Fuente de Piedra es un conjunto de casas encaladas que se extiende a lo largo de la calle Ancha. Todo el pueblo está volcado en su icono, el flamenco rosa, resaltado en macetas, azulejos y fachadas.

La oficina de turismo es el mejor punto para iniciar un paseo por la localidad cuyos protagonistas, a parte del flamenco, son el aceite de oliva, elagua y la sal.

El origen de Fuente de Piedra se debe a la existencia de un manantial que los romanos llamaron fons divinus. Con los años el nombre derivó en Fuente de Piedra por su propiedad para la cura de los cálculos renales (más conocidos popularmente como “el mal de piedra”).

¡Bebemos la curativa agua de Fuente de Piedra!

La fundación de la actual villa se produce en 1547 como lugar dedicado a la cura de los males del riñón. El beneficio de sus aguas se hizo muy famosa por lo que se llegaron a exportar a América y Nápoles. Por otro lado, la laguna aportó otro producto de gran valor, la sal.

Antes de adentrarnos en la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, damos una vuelta por el casco urbano. En el mercado de Abastos tomamos un delicioso desayuno con productos y dulces malagueños.

Mercado de Abastos en la plaza de la Constitución

El conjunto del caserío es muy bonito y recuerda a los típicos pueblos blancos malagueños de la serranía. Sobresale la imagen de Nuestra Señora de las Virtudes, ya que las casas no superan la primera planta y su torre se eleva por encima de ellas.

La responsable de la oficina de turismo nos ha hecho recomendaciones muy interesantes para aprovechar el día en la localidad que destaca por su entorno natural, por las prestigiosas almazaras de aceite y por un singular lugar en el que se realiza una labor social con animales, el Refugio del Burrito.

El caserío encalado de Fuente de Piedra

En la plaza de la constitución, justo enfrente del mercado y cerca de la fuente, visitamos la empresa El Labrador, bueno más bien la casa donde venden su preciado aceite de oliva. No hemos podido evitar comprar algunos de sus “tesoros” premiados en varios concursos nacionales. La responsable ha sido muy amable y además de contarnos la historia familiar nos ha dejado degustar algunos de sus mejores oros líquidos.

Desde que salimos de Sevilla estamos haciendo un interesante acopio de productos gastronómicos de la ruta entre los que destacan los aceites de oliva.

El Labrador y su prestigioso aceite La Laguna de Fuente de Piedra

En este punto, dejamos el casco urbano para acercarnos al santuario animal conocido como El Refugio del Burrito, una organización sin animo de lucro creada para la defensa y cuidado de burros, asnos y mulas. A unos diez minutos del pueblo en medio de un típico cortijo andaluz se ubica el centro de visitantes  y el museo del refugio.

Unos cien animales rescatados viven en este santuario. Mientras paseas puedes conocer a cada uno de los residentes y sus historias.

Un lugar que emana amor por los animales, por el cuidado de la naturaleza, del entorno y que apuesta por la educación y el respeto como valores universales.

Hemos pasado un rato muy agradable conociendo el refugio y a sus simpáticos habitantes que nos prodigan en mimos en cuanto nos acercamos para acariciarlos.

Puedes hacer “de voluntario” durante un rato para limpiarlos y cepillarlos, además, si te enamoras de alguno en especial, tienes la oportunidad de apadrinarle.

Fundación Refugio El Burrito

Pero el plato principal de la localidad es la Reserva Natural Laguna Fuente de Piedra a la que se puede llegar caminando ya que se encuentra a pocos kilómetros del pueblo.

El Centro de Interpretación de José Antonio Valverde da la bienvenida a la Laguna Salada, ubicado en lo alto del Cerro del Palo sirve de observatorio privilegiado de la reserva además de facilitar información sobre los senderos y miradores que permiten conocer el entorno y divisar las aves que habitan el lugar.

Centro de Visitantes José Antonio Valverde punto de partida de los senderos que recorren la Laguna 

Antes de recorrer sus miradores, senderos y puntos más emblemáticos decidimos comer. Un restaurante casero ubicado no muy lejos del refugio, al lado del camping de Fuente de Piedra nos sirve para degustar las típicas migas malagueñas, porra antequerana y otros sabores de la zona.

Migas malagueñas, huevos rotos y productos de la zona con el aceite de oliva como protagonista

Nos ha hecho gracia encontrarnos publicidad del restaurante en el parabrisas del coche, una hoja escrita a mano con los menús, las especialidades y los precios !A esto le llamo yo publicidad efectiva!

Tras la rica comida nos adentramos en la reserva. La Laguna es la mayor de Andalucía con un total de 1.359 Ha, cuyo principal interés reside en la extraordinaria colonia de flamencos, una de las principales de la península, además por la cantidad de especies que la habitan, un total de ciento setenta registradas entre las que destacan la grulla o el ánsar común.

Homenaje a los habitantes alados de la Laguna de Fuente de Piedra

Una carretera circunda el perímetro de la laguna a través de la cual descubrimos un fascinante paisaje de encinares, olivos, lentiscos y matorral mediterráneo.

A cada pocos metros, el entorno obliga a detener el coche para respirar el lugar, para hipnotizarte con las vistas, con la tranquilad que se respira, con los olores de la incipiente primavera. Gracias a los miradores habilitados en los cerros más elevados de la reserva podemos disfrutar de las diferentes caras que muestra el enclave natural.

Los paneles informativos explican su origen, el uso del lugar como explotación salinera desde la época romana hasta los años ’50 del pasado siglo, así como la transformación del paisaje debido a la extracción de sal.

Mirador de la Vicaria

Merece la pena aparcar el coche y caminar a través de los senderos que parten desde el centro de visitantes.

El mirador de Cerro Palo es el inicio de la ruta hacia las otras pequeñas lagunas que forman parte de la reserva, El Laguneto y Cantarranas en las que ubican unos observatorios excelentemente camuflados desde los que mirar y fotografiar las aves sin ser molestadas

Tras observar las aves, accedemos al sendero de Las Albinas, un recorrido de no más de una hora que lleva hasta el Mirador de la Vicaria, un buen punto para observar el paisaje de matorrales y la blanca localidad de Fuente de Piedra.

Sendero de Las Albinas, un recorrido fácil y accesible de 2,5 kilómetros

Visitamos el lugar en el mes de enero por lo que no tenemos la oportunidad de ver la laguna en todo su esplendor ya que hasta finales de febrero no llegan los flamencos y resto de aves.

Intento imaginar la laguna en el momento de la cría, repleto de vida y de color ¡debe ser espectacular! Aún así, conseguimos emborracharnos de este espacio natural de la provincia de Málaga, un rincón totalmente desconocido y que nos atrapa a lo largo de toda la tarde.

La cara lo dice todo, la Laguna Fuente de Piedra toca el corazón de quien la visita

La carretera del Cortijo de la Herriza, una vía local que envuelve la laguna es un premio para el viajero sin prisas.

Olivares, campos de cereales, colinas en las que surge un cortijo, una encina o un matorral, pero sobre todo es el mejor sendero de la reserva a través del cual disfrutamos de los diferentes tramos y paisajes que ofrece el entorno natural en función de la ubicación y de las horas del día.

La puesta de sol desde aquí ha sido el mejor premio a nuestra etapa en la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, un patrimonio natural desconocido de la provincia de Málaga que compite en belleza y singularidad con la afamada Camarga francesa.

Atardecer en el Cortijo de la Herriza

Con las emociones vividas ponemos rumbo a Humilladero lugar que nos espera para dormir.

Vídeo en versión 3D

¿Próxima etapa de la ruta? Antequera, una grata sorpresa en nuestro viaje

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

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