Ruta romántica de Alcalá de Guadaíra con Washington Irving

Sevilla ha quedado atrás, el legado andalusí de la capital hispalense ha dado el disparo de salida a la Ruta de Washington Irving, cuya primera etapa se rebela como una de las sorpresas más interesantes del road trip andaluz. A pocos kilómetros de la bella Hispalis sobresale, junto a una suave elevación rocosa de albero, el exquisito perfil de las ruinas de la Alcazaba andalusí que coronan el conglomerado de casas blancas que se desparraman por la colina, estamos ante Alcalá de Guadaíra, “la benefactora de Sevilla” según palabras del propio Irving, ya que la localidad abasteció de pan y de agua durante mucho tiempo a la capital.

El río Guadaíra fuente de vida y de inspiración en Alcalá de Guadaíra o de los Panaderos

Compartimos jornada de visita con la localidad de Carmona por lo que marcharemos de Alcalá de Guadaíra tras la comida.

¡Grave error! la ciudad merece su tiempo ya que contiene un rico patrimonio natural, histórico, cultural y gastronómico, no obstante, hemos aprovechado muy bien el día para una primera toma de contacto con una ciudad a la que ya tenemos ganas de volver.

La imponente imagen del castillo de origen almohade es el símbolo de la ciudad que se presenta como el mayor núcleo industrial de Andalucía. Pero Alcalá, aparte de generar empleo para los pueblos de la zona y ser referente del polo económico del Área Metropolitana de Sevilla, guarda un preciado secreto: el espacio natural de las Riberas del río Guadaíra declarado Monumento Natural, un tramo de diez kilómetros que discurren entre el Molino Hundido y el Molino de Pelay Correa.

A todo ello se suma la zona arqueológica de Gandul, lugar de parada y fonda para Irving tras abandonar Sevilla. Estos parajes, ideales para hacer excursiones, cautivaron a la escuela de pintores paisajistas de mediados del siglo XIX. La imagen evocadora y nostálgica del río junto a los molinos harineros sirvió de modelo para sus cuadros.

Actualmente una de las seis rutas que recorren la ribera del Guadaíra hace honor a este grupo, el Camino de los Pintores.

Sendas del Parque de San Juan y de Oromana

Nuestro paseo por las Riberas del Guadaíra

El edificio de la Harinera reconvertido en centro de interpretación, museo y sede de la oficina de turismo, es el mejor punto de partida para recorrer los parques de San Juan y de Oromana, una de las mayores concentraciones de molinos harineros que aún resisten el paso del tiempo.

Somos fans absolutos del turismo industrial por ello recomendamos la visita guiada a la Harinera de Alcalá en la que se explica la tradición del pan y de las exquisitas tortas elaboradas en la localidad que se remonta a la época árabe cuando el río contaba con más de cuarenta molinos harineros a pleno rendimiento.

Tradición andalusí que ha dado fama internacional a Alcalá de Guadaíra

La villa se convirtió en la tahona de Isbiliya y continuó su tradición hasta bien entrada la era moderna, por ello se la conoce como Alcalá de los Panaderos.    

Abandonamos la Harinera para introducirnos en el camino que lleva hasta los parques de San Juan y de Oromana, auténticas joyas naturales y paisajistas de la ciudad. Los diferentes recorridos están muy bien señalizados.

Centro de Interpretación Harinera de Guadaíra

Nada más atravesar la bonita pasarela de San Juan, que salva el desnivel del Guadaíra, entramos en un mundo que parece sacado de  un cuadro romántico. Juegos de luces y sombras, la quietud de la naturaleza en un día de invierno, el sosegado paso del río de toques verdosos y lechosos.

Acompañan nuestro paseo visitantes, turistas, fotógrafos y locales que aprovechan el buen día para hacer deporte. La pineda del parque Oromana se eleva en una preciosa colina hasta el cielo. Seguimos la senda junto al bosque para encontramos a pocos metros la onírica imagen del Molino del Algarrobo.

¡Imposible no enamorarse de este conjunto ribereño! La mano del hombre y la naturaleza se abrazan para crear belleza, aunque años atrás se abrazaban para generar riqueza en forma de harina.

Molino del Algarrobo en la ruta de los molinos del Parque de San Juan

Es nuestra primera vez ante un molino de torre almenada, nos parece bellísimo y totalmente diferente a los de La Mancha o los que vimos en Vejer de la Frontera cuya fuerza motriz es el viento.

Las restauraciones llevadas a cabo en los últimos años permiten la visita guiada a su interior donde el ruido que produce el salto del agua acaba con el pausado silencio del Guadaíra.

El Algarrobo es muy fotogénico y desprende muy buen rollo, ¡que bien se debe estar aquí en primavera o verano!

Interior del Algarrobo, molino harinero del siglo XIV

Nos adentramos en el Camino de Oromana. Ahora, nuestros compañeros de paseo son un nutrido grupo de gatos que juegan, maúllan y hacen volteretas para captar la atención.

La Pineda queda a nuestra derecha y el río a la izquierda. A través de los bajos rayos del sol de invierno y de las hojas de los árboles surge el conjunto de Oromana, ejemplo de molinos de cubo construidos entre los siglos XII al XVII. Ambos aprovechaban la fuerza de las aguas del manantial subterráneo del Cerro de Oromana.

Actualmente se han reconvertido en un mirador de corte romántico que sigue atrayendo la mirada de fotógrafos y artistas. Nos topamos con un buen número de ellos. Desde el mirador se observa el molino de San Juan en la otra orilla del Guadaíra.

El paseo me recuerda a otra ruta que hicimos en Pontevedra. ¡Que curioso resulta identificar las diferentes técnicas de construcción de molinos y de aprovechamiento del agua en función de la geografía! Mientras camino tomo nota mentales de todo lo que me seduce y me provoca admiración en la senda.

Los molinos se han convertido en un importante elemento del entorno, potenciando el valor cultural y paisajístico de los lugares en los que fueron creados.

Molinos de cubo La Oromana, reconvertidos en miradores del río Guadaíra

La ribera del Guadaíra es un rincón imprescindible de Alcalá que te inunda de belleza e inspiración viajera.

El blanco impoluto de los molinos refleja los rayos del sol y juega al escondite con la escasa vegetación de un día invernal.  

Molino de San Juan y río Guadaíra

La Aceña es el molino que mejor conserva los elementos bajomedievales de su trazado inicial. Su nombre deriva de la palabra genérica con la que se refería a los molinos en época árabe y se ubica en la zona más lejana del parque. Aquí las ovejas disfrutan de buen pasto al aire libre, los patos navegan por el río y las personas se sientan para leer o disfrutar del relajado ambiente.

Una vez más el entorno nos deja sin palabras, ¿cuántos lugares así desconocemos? ¿cómo es posible que Alcalá de Guadaíra sea conocida como ciudad industrial y no por su patrimonio o por su rico pasado? En este punto, agradecemos a Irving su viaje y relatos que han sido catalizadores de nuestra ruta para llegar hasta este rincón único.

El paisaje del Guadaíra y sus molinos son en sí mismo una obra de arte

Justo a la hora de comer abandonamos la zona. Una excelente recomendación nos lleva hasta “el Cristo” un local regentado por mujeres del que hemos salido encantados. En realidad se llama “El Picadero” pero la ciudad lo ha rebautizado ya que se encuentra enfrente del parque de mismo nombre.

La selección de platos y tapas que hemos comido ha sido deliciosa, una cocina de mujeres, hecha con el cariño de la madre y servida con la profesionalidad de las hijas. Incluso la abuela forma parte del conjunto. Tres generaciones haciendo platos para todos los gustos. ¡Qué buen momento hemos pasado haciendo una degustación de sus especialidades!

Si buscas un restaurante a la última, elegante, moderno, no te acerques hasta aquí, el Cristo, te colma con sencilla mesa y cocina “de autora” que sale de unas manos que se han dedicado a ello toda la vida. Uno de los mejores ingredientes, el afamado pan de Alcalá y los garbanzos con espinacas. ¡Uhmmm!

Selección de tapas en el Cristo

Antes de abandonar Alcalá de Guadaíra nos acercamos hasta el Puente del Dragón, el único puente figurativo de Europa, construido con las técnicas de azulejo y trencadís en un intento de reivindicar este material y uso decorativo de fuerte componente andalusí.

El puente se ha convertido en todo un referente, tanto por su diseño, como por su estructura y ubicación en un paraje de leyenda en el que sobresale la imponente figura de la Alcazaba. A sus pies, el Guadaíra se amolda a la curva natural del Cerro del Castillo.

Puente del Dragón, único figurativo de Europa

El dragón se ha convertido en el guardián de una de las fortalezas almohades más grandes de Europa, en el mejor “defensor” de la ciudad y su más “simpático” recepcionista. ¡No te puedes ir de la villa sin rendir pleitesía a este magnífico centinela alcalareño!

En los laterales del puente se ha acondicionado una extensa zona de parque junto a la ribera del Guadaíra que permite observar la estructura al completo y disfrutar de la panorámica del castillo. Si el puente resulta increíble desde su nivel, cuando bajas y descubres la forma real del dragón quedas impresionado.

Alcazaba de Alcalá de Guadaíra

El pasado y el presente de la ciudad se unen en una estampa en la que el moderno dragón y la vieja alcazaba se convierten en un solo ser, un ser que se llama Alcalá de Guadaíra, un lugar al que nos hemos prometido volver para disfrutar de sus zonas de tapeo, de su flamenco, de la visita al Cerro del Castillo, de sus alrededores…, y por supuesto, de sus panes y tortas. ¡Vamos, que Alcalá es mucha Alcalá!

Selección de panes tradicionales de Alcalá de Guadaíra

La última imagen que nos regala la villa es otro de sus románticos molinos que parecen sacados del cuadro de un pintor, el de La Tapada que se sitúa a la entrada de la Oromana. Este molino es de características típicas alcalareñas y cuenta con un pequeño acueducto por el que llegaban las aguas desde la Fuente del Piojo situada en la carretera de Utrera.

Su nombre deriva de una leyenda popular que habla de la presencia de una mujer penitente en una cueva cercana. ¡Hasta el último momento, la ciudad nos sorprende!

Molino de La Tapada

Disfruta también del vídeo en versión 3D

¿Próxima parada? la villa milenaria de Carmona, Lucero de Europa.

Nota de autora: Agradecemos al equipo de la oficina de turismo de Alcalá de Guadaíra, con Lucía al frente, su magnífica atención y ayuda para planificar la visita a esta localidad.

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