Calçotada de Valls, tradición gastronómica de Cataluña

¿Cómo una sencilla cebolleta ha llegado a convertirse en una de las estrellas de la gastronomía catalana? ¿Qué tiene la salsa Salvitxada para que todo aquel que la prueba caiga rendido a sus pies? ¿Sabías que en Cataluña, se utiliza el babero cuando se comen calçots ? ¿Qué es la Calçotada de Valls?

Carteles de la Calçotada de Valls 2016

Carteles de la Calçotada de Valls 2016

El último fin de semana de enero se da el pistoletazo de salida a la temporada de calçotadas en la localidad tarraconense de Valls.

La caçotada de Valls es una jornada gastronómica y festiva dedicada al calçot (una especie de cebolleta única en la región) que llena las plazas y calles de la localidad tarraconense de un excepcional tipismo y bullicio.

Calle Mayor de Valls

Calle Mayor de Valls

A lo largo de la mañana se celebran un conjunto de actividades que giran en torno a la famosa “cebolleta”.

Por ejemplo, el concurso de cultivadores de calçots, el de elaboración de su inseparable salsa salvitxada e incluso uno donde premian a la persona que ingiere más “cebolletas”.

Manojos preparados para el concurso

Manojos preparados para el concurso

La ciudad está de bote en bote. Por las calles principales desfilan gigantes y cabezudos, danzantes y otras tradiciones típicas de la zona.

Pasacalles durante la Calçotada de valls

Pasacalles durante la Calçotada de Valls

Si le preguntas a cualquier persona que ha visitado Cataluña qué es lo que más les gustó, seguro, seguro, que la mayoría responden en los primeros puestos, los calçots y su salsa.

Pero, ¿qué es una calçotada y porqué tiene tanto éxito?

Las calles de Valls se llenan de tipismo y bullicio, pero sobre todo de ricos calçots y salvitxada

Las calles de Valls se llenan de ricos calçots y salvitxada

Origen de la Calçotada de Valls

Cuentan, dicen, se rumorea que el calçot fue el descubrimiento de un campesino de Valls a finales del siglo XIX, el personaje en cuestión se llamaba Xat de Benaiges. Un día, el tal Xat, preparó unas cebollas a la brasa y se le quemaron.

Decidió no tirarlas. Las peló, las probó y descubrió que el sabor era muy bueno y que las cebollas quedaban muy tiernas.

Con este simple gesto, arranca una de las tradiciones gastronómicas más famosas de Cataluña.

El nombre de calçot no tiene traducción en castellano. La palabra deriva de que la cebolla blanca inicial se tiene que “calzar” (en catalán calçar) de tierra según va creciendo.

La acción se repite varias veces hasta que el tallo blanco del calçot llega a unos veintidós centímetros.

“El CALÇOT, el porrón y los “castellers”, tres cosas nuestras que siempre me han fascinado, salen de la tierra y me hacen mirar al cielo”. Bigas Luna

A inicios del siglo XX las calçotadas se convirtieron en “la típica comida de los domingos” para los vallesanos.

Se reunían en grupos para ir a la masía y asar los calçots a llama viva sobre los sarmientos de la viña.

Calçots en el fuego

Calçots sobre la llama viva de los sarmientos

Esta tradición local se fue extendiendo a lo largo del siglo XX al resto de Cataluña. Actualmente es una de las costumbres gastronómicas más populares de la región.

No hay familia, grupo de amigos, colegas de trabajo, parejas o asociación que no realice al menos tres o cuatro calçotadas durante la temporada que va desde el mes de diciembre hasta abril.

Elementos claves de la Calçotada de Valls

Calçots. Personaje principal, sin él, nada de esto sería posible.

El calçot, la estrella de la Calçotada de Valls

El calçot, la estrella de la Calçotada de Valls

Salsa Salvitxada. Ojo, que muchos confunden con la salsa Romescu ¡nada que ver!

La salvichada es la exquisita salsa que acompaña al calçot, es su pareja perfecta. Ambos, conforman una simbiosis de amor única.

Puedes comer toda la salvitxada que quieras en diferentes platos, pero un calçot sin su salsa, no es lo mismo.

Concurso de mejor salsa de Calçots

Concurso de mejor salsa de Calçots

Un porrón de vino tinto. Indispensable en la mesa, si es de la zona, mejor que mejor.

No hace falta que sea un reserva, o uno de los renombrados “Parker”. La calçotada es una comida popular, no de alta mesa.

Cada vez más, el vino se va sustituyendo por cava quien acompaña bien la copiosa comida.

– Carne de cordero, llonganissa y butifarra negra. Si pensabas que en una calçotada solo ibas a comer unas “simples” cebolletas, ¡estás muy equivocado!

No hay calçotada que se tercie sin su plato de carnes a la brasa. 

Nosotros que somos vegetarianos lo cambiamos por unas buenas alcachofas asadas.

– Una crema catalana. O una buena pieza de fruta o algunos pasteles típicos. ¡El caso es quedar bien lleno!

– Un buen grupo de amigos. O la familia, o tu pareja, eso sí, nunca, nunca, comas una calçotada solo.

Posiblemente es la fiesta gastronómica más multitudinaria de las existentes en España.

– Un babero. Si, si, ríete, pero si no te pones babero, luego te lamentarás.

Entre el tizne de las brasas, la salsa resbaladiza y el porrón, o te pones babero o puedes salir directo para la lavadora tras la comilona.

Los más “finolis”, se pueden colocar unos guantes desechables en las manos.  

Carmelo degustando calçots

Carmelo degustando calçots

Con esta equipación, ya estás listo para disfrutar de la calçotada de Valls.

Una fiesta popular y eminentemente social. Siempre harás amigos mientras preparas los calçots, o compartiendo el porrón o asando la carne…

Vídeo de la calçotada

Vídeo versión 3D

Un paseo por Valls

Pero no todo es comida en este día, desde la oficina de turismo, proponen al visitante una serie de rutas temáticas para conocer la ciudad.

Valls presume de ser la ciudad donde nacieron los castellers, la calçotada y con la torre de campanario más alta de Cataluña. 

Vamos, ¡la top ten de tradiciones del país! como para perdérsela. 

Campanario de la Iglesia de San Juan Bautista, el más alto de Cataluña

Campanario de San Juan Bautista, el más alto de Cataluña

La torre de la iglesia de San Juan Bautista se eleva a más de setenta metros.

Desde su parte más alta, a la que se llega después de subir doscientos escalones, las panorámicas son impresionantes.

Si la subida te deja sin aliento, las vistas terminan de atontarte.

La ciudad de Valls y la comarca del Alt Camp quedan a tus pies. 

Campanario no apto par quien padece de vértigo

Campanario de Valls, ¡no apto para quienes padecen de vértigo!

A cada paso, Valls recuerda que es la cuna o kilómetro cero del mundo casteller.

Su colla (grupo de castellers) es una de las más queridas y famosas de Cataluña.

Durante la visita a la ciudad se puede visitar su sede y conocer personalmente a sus integrantes mientras cuentan su magnífica historia.

Los Xiquets de Valls, primera colla castellera de Cataluña

Los Xiquets de Valls, primera colla castellera de Cataluña

La ruta sigue a través del casco antiguo de la ciudad donde puedes guiarte por las señales situadas en el suelo.

Estamos en la ruta literaria de Narcís Oller, padre de la novela catalana moderna.

Las figura del escritor Narcís guía nuestros pasos

Las figura del escritor Narcís Oller guía nuestros pasos

Pero si hay un lugar imprescindible, es el Refugio antiaéreo de la Plaza del Blat. Un espacio de memoria histórica de la guerra civil española

Tras descender por una inclinada escalera, nos encontramos en la parta subterránea de Valls que sirvió de refugio a los vallesanos durante los bombardeos del bando nacional en la localidad.

Refugio antiaéreo de la Plça del blat

Refugio antiaéreo de la Plça del Blat

Con el grupo de amigos en las entrañas de Valls

Con el grupo de amigos en las entrañas de Valls

Con la excusa de la calçotada de Valls al final conocemos la interesante capital de la comarca del Alt Camp donde a cada paso salen historias, rutas literarias y tradiciones catalanas.

También, si te fijas en las fachadas, en las puertas o en las ventanas puedes encontrar historias sobre antiguos bandoleros como el Joan Serra, más conocido como El Pera.

Recuerdo a antiguos "bandoleros"

Recuerdo a antiguos “bandoleros”

Sea la razón que sea, merece la pena visitar Valls (Tarragona), una localidad tranquila, de fuerte arraigo agrícola, que no dejará indiferente al viajero.

Por ello, nos gustan estas “joyas” cerca de casa.

La Calçotada de Valls al final, es un pretexto para hacer lo que más nos gusta, ¡viajar y descubrir patrimonio desconocido!

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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2 Respuestas

  1. Rosa Huerta

    Que ricos!!!!! Ahora mismo me comería unos pocos… Con un grupo de amigos en un jardin de un apartamento de Casrtelldefels, nos juntábamos unos buenos amigos y todos contribuiamos a preparar todo, la mesa con los entrantes que comprábamos etc y los “valientes” asaban los calçots y las carnes. El romescu en imprescindible!!!
    Desconocia eso del Xat de Bainages…. quizás de su nombre se debe deri9bar lo de “xatonada”, que seguramente lo debes conocer… Muy bueno tambien!!!!!

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    • Eva Puente

      Hola Rosa!

      lo que nos gustan los calçots!!! y la verda que siempre son una ocasión para juntarse con los amigos y la familia :-). ya veo que vivimos cerca, pues nada, cuando te apetezca, preparamos una calçotada :-).

      Eva y Carmelo

      Responder

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