Couchsurfing en Kashan

En nuestra segunda entrevista dedicada a personas que hacen de nuestros viajes un momento especial, le toca el turno a Mohammad Tajaeian, quien se autoproclama “el padre del couchsurfing iraní”.

Con Mohammad y su hijo - Couchsurfing en Kashan
Con Mohammad y su hijo – couchsurfing en Kashan

A lo largo de treinta días hemos recorrido el país utilizando esta plataforma para alojarnos.

La experiencia de couchsurfing en Kashan fue una de las más intensas, ya que de la mano de Mohammad y amigos hemos vivido en familia durante cuatro días.

Vídeo Couchsurfing en Kashan – Irán

Vídeo versión 3D

Llegamos a Kashan junto a Clara, una viajera de Madrid con la que hemos coincidido en Teherán.

Junto a ella, vivomos una experiencia de tres días, casi surrealista, recorriendo los alrededores de la capital con un grupo de couchsurfers teheranís  (relato que contaremos en breve).

Clara, posiblemente, una de las viajeras más interesantes que nos hemos encontrado en nuestro periplo viajero
Clara, una de las viajeras que hemos concido en nuestro periplo viajero

Clara no había solicitado quedarse en casa de Mohammad, pero tras nuestra petición, la aceptó como uno más de esos miles de viajeros que han tenido el honor de pasar por su casa.

A Mohammad lo conocimos a través de facebook. No recuerdo bien cómo.

Posiblemente, uno de esos giros rocambolescos que a veces tiene el destino, hizo que nos solicitara amistad con bastantes meses de antelación a nuestro viaje, por lo que tuvimos tiempo de conocernos mutuamente.

Sabíamos que por su casa habían pasado otros bloggers amigos como Enric y Celia de Quaderns de Bitácola, que por cierto, redactaron una bonita reseña de su experiencia, por lo que Mohammad se presentaba como una persona muy interesante en varios aspectos.

Junto a Mohammad en la casa de couchsurfing Kashan
Junto a Mohammad en la casa de couchsurfing Kashan

Así que, después de unos intensos días de camping y senderismo con el grupo de couchsurfers iranís llegamos a Kashan.

Estamos repletos de experiencias vividas, de momentos compartidos difíciles de olvidar, con las espaldas doloridas tras varios días durmiendo en el suelo y con muuuuuchas ganas de una buena ducha.

Sin tiempo para asimilar lo que acabábamos de vivir junto al grupo de couchsourfers teheranís, nadie nos advirtió de lo que nos tocaría experimentar haciendo couchsurfing en Kashan junto a Mohammad.

El viaje iba in crescendo de manera exponencial.

Momentos divertidos en Kashan
Momentos divertidos en Kashan

Mohammad espera impaciente la llegada de nuestro taxi. Nada más parar el coche a su lado, abre las puertas y nos recibe con su peculiar: “I’am Mohammad Tajaeian, wellcome to Kashan”.

Es de movimientos muy rápidos, cuando queremos darnos cuenta ya ha cogido parte de nuestro equipaje y nos adentra en un callejón que lleva hasta su casa.

Con su peculiar inglés nos dice: “Wellcome to couchsurfing house’s, is not my house, is your house, couchsurfing house’s”. Una pegatina en su portero electrónico certifica lo dicho.

Nuestra compañera de viaje, Clara, no da crédito a sus ojos, nos mira con su eterna sonrisa que a veces denota emoción, otras timidez y ahora está perpleja.

Esa misma mañana le habíamos advertido un poco sobre Mohammad, pero nuestras explicaciones se ven superadas por la realidad.

Una vez hechas las presentaciones formales, subimos hasta la primera planta donde Mohammad tiene su apartamento, ubicado en el centro histórico de la ciudad vieja de Kashan.

Su casa es muy grande, compartida con el resto de familia, pero vive de manera independiente.

La casa d eMohammad no es su casa, es la casa de couchsurfing
La casa de Mohammad no es su casa, es la casa de couchsurfing

Y al abrir la puerta…, ¡guauuu!, los tres nos quedamos atónitos.

Tras unos días de suelo y polvo, de calor intenso recorriendo carreteras desérticas, de cargar con las mochilas y viajar sin saber dónde ibámos, la casa de Mohammad nos parece un oasis.

Miro a Clara y la veo emocionada, y yo que llevo cuatro días en Irán, en los que he vivido un sinfín de experiencias, aún no soy consciente de que ya estoy aquí.

La mirada de complicidad de Carmelo, la increíble acogida de Mohammad y su hijo consiguen emocionarme.

Ya hablaremos en otro post sobre lo que significa el couchsurfing en Irán, posiblemente uno de los países donde esta filosofía de viaje compartido tenga mayores adeptos. Para Mohammad, couchsurfing es su día a día.

Creo que él ya no entiende su vida sin acoger viajeros, sin hacer de cicerone por su ciudad, sin fotografiar a todos sus huéspedes reiteradamente, en los mismos lugares e incluso repitiendo hasta la saciedad las mismas historias, poses y retratos.

Foto realizada por Mohammad en los baños del Sultán
Foto realizada por Mohammad en los baños del Sultán Amir Ahmad

Mohammad es “papá” de miles de viajeros, también lo fue durante unos días de Clara.

A nosotros nos trató como un hermano y cuñada, ¡ya no tenemos edad para ser sus pequeños “hijos”!

Kashan desde otro punto de vista
Kashan desde otro punto de vista

Pero, a pesar de ello, sientes que todo lo que hace por ti, lo hace de corazón.

No importa las veces que ha mostrado su colección de billetes, o la de veces que su hijo ha cantando para los surfers, ni la de veces que haya llevado a personas al bazar, a las casas históricas, a tomar té…, porque hace sentir que eres el único, el primero al que lleva allí.

Puede parecer que cada día es la misma rutina, pero Mohammad ha hecho del couchsurfing su vida.

En su casa se reúnen otros amigos que también están en la red, o de repente, te puedes juntar con otros viajeros, que, sin estar alojados, son invitados por Mohammad a que vengan a cenar a su casa.

"Mi hermano Carmelo" Couchsurfing en Kashan
“Mi hermano Carmelo” Couchsurfing en Kashan

Los viajeros somos un aire fresco, renovado, un soplo de libertad en la vida de los couchsurfers iranís.

Todo aquello que les está vetado por el gobierno consiguen tenerlo al hospedar a personas de todo el mundo: charlas políticas, fiestas underground, risas, baile, platos diferentes.

Como no, un día nos tocó preparar una cena improvisada donde se apuntaron su hijo, su hermano, dos anfitriones amigos y una simpática pareja que conocimos en el bazar de Kashan.

Mohammad revisa su agenda CS mientras degustamo sunos deliciosos helados
Mohammad revisa su agenda CS mientras degustamos helados 

Durante dos días hemos recorrido el viejo Kashan desde la perspectiva de Mohammad. Nos hemos dejado llevar, bueno, en realidad, ¡nos hemos dejado llevar durante todo el viaje!

A veces merece la pena, viajar con cierta incertidumbre que te llena el estómago de cosquillas, sin saber donde vas, qué vas a ver, qué comerás e incluso en qué nuevo lugar dormirás.

Nuestro viaje por Irán podríamos decir que ha sido “espontáneo” ya que hemos ido cambiando de ruta en función de las recomendaciones de nuestros anfitriones y amigos.

Kashan ha sido una agradable sorpresa en nuestra primera semana en Irán. Una ciudad cargada de historia y de leyendas.

Bazares, alfombras, casas sacadas de las mil y una noches y como colofón, la eterna estela de la Ruta de la Seda.

La casa Tabatabaei vista a través de las vidrieras de colores de sus ventanas
La casa Tabatabaei vista a través de sus coloridas ventanas. Foto de Mohammad.

Junto a Clara y Mohammad conocemos rincones de la segunda ciudad más antigua del mundo. Algunos muy turísticos como sus Casas Históricas, otros más locales y todos vividos con mucha intensidad.

Hemos sido los modelos por un día de Mohammad, fotógrafo retirado.

Su pasado profesional le permite conocer los mejores lugares para hacer una foto, ángulos imposibles, la mejor manera de colocarte. 

Revisando las fotos nos reímos al darnos cuenta que la mayoría han sido tomadas por él.

Clara posa encantada en todos los lugares que le indica Mohammad, mientras, él nos cuenta alguna historia o anécdota del lugar.

Mohammad y una de sus típicas fotos en los baños de Kashan
Mohammad y una de sus típicas fotos en los baños de Kashan

Por ejemplo, nos explica para que sirven unos extraños agujeros con forma de copa que hay en la sala central de los baños del Sultán Amir Ahmad.

Lugar para dejar los zapatos
Lugar para dejar los zapatos en los baños públicos

Cuando menos lo esperas te encuentras caminando como un gato por los tejados de Kashan en busca de nuevas aventuras.

O metidos en el hueco del subsuelo de alguna casa histórica, o pasando un rato divertido en una tienda de alimentación. ¡Con él nunca sabes como será el día o cual será el siguiente paso!

Lo que sí es seguro, es que si te apetece hacer de modelo por un día, ¡con Mohammad tienes garantizado ese sueño!

Modelos por un día - foto realizada por Mohammad
Modelos improvisados por un día – Foto de Mohammad

Nos costó mucho marchar de su casa, pero el viaje debía continuar, quedaban muchos días por delante, muchas personas que esperaban nuestra visita, muchos paisajes por descubrir y anécdotas por vivir.

Un total de ocho personas más han sido nuestros anfitriones de couchsurfing en ciudades como Isfahan, Anzadi o Yazd.

Solamente hemos dormido una noche en un hotel, y esa, será una nueva historia de nuestro viaje por Irán.

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