Viajar a Irán IX. Taxis, tortilla de patatas y couchsurfing en Shiraz

Todos los que seguís nuestro blog conocéis nuestra pasión por el viaje colaborativo así como el cariño que le tenemos al couchsurfing. Prueba de ello fue el viaje de un mes que nos llevó de casa en casa por diferentes localidades iranís compartiendo retazos de cotidianiedad con varias familias.

Tras visitar localidades rurales como Abyaneh, compartir fin de semana de acampada, conocer la ciudad de los Reyes Magos de Oriente, dormir en el desierto, convivir con un nutrido grupo de viajeros en Isfahan y vivir con intensidad una tormenta de arena, nuestro periplo llegaba a su ecuador en la ciudad “del vino y de las rosas”, donde vivimos una grata experiencia de taxistas, compras, helados y couchsurfing en Shiraz.

Abandonamos la vieja ciudad de Yazd a última hora de la tarde, con la hora azul surcando el cielo, cosa rara ya que su color natural es el marrón debido a las constantes partículas de arena que sobrevuelan la ciudad provenientes del cercano desierto.

La estación de Yazd se encuentra a casi una hora de la ciudad vieja, ¡menos mal que salimos con tiempo! El viaje en taxi se nos hizo larguísimo y en un momento dado pensábamos que el taxista nos llevaba a Shiraz directamente.

Comprar un billete en ventanilla en cualquier estación de autobuses de Irán es en sí, otra aventura. Los nombres de los lugares, las compañías, los destinos, todo, absolutamente todo está en farsi (persa, idioma oficial de Irán) o en árabe.

Estación de autobuses de Shiraz

Estación de autobuses de Shiraz

No obstante, ¡estamos en Irán! y el hecho de ver a dos extranjeros con maletas en una estación de autobuses supone un soplo de aire fresco tanto para los trabajadores como para los usuarios, por lo que de nuevo y sin buscarlo, pasas a ser el centro de atención. Todo el mundo quiere ayudarte y charlar contigo.

En menos de diez minutos teníamos solucionado el tema de los billetes. Es curioso el “sindrome paternalista” que muestran muchas personas en Irán, te acogen como si fueras un hijo suyo, te llevan, te traen, se preocupan de tu seguridad, de que no te pase nada, de colocarte justo en el lugar exacto al que quieres llegar.

Pasadas las 22:00 horas (no hemos salido nunca a la hora prevista en nuestros desplazamientos), partía nuestro autobús VIP con dirección a la famosa ciudad de las rosas, del vino, de los románticos palacios y jardines, de la poesía… ¡Emoción contenida al sabernos cerca de Persépolis!

Tras un cansado viaje llegamos a pirmera hora de la mañana a Shiraz. La estación de autobuses está hasta arriba de gente, los hay durmiendo en pequeñas tiendas de campaña sobre el césped de los jardines, los hay tumbados en bancos, nos sorprende la cantidad de personas que hay transitando de un lugar para otro cuando apenas son las seis de la mañana.

Al bajar del bus comienza nuestra rutina viajera, ir al lavabo (por llamarlo de alguna manera) tomar un delicioso y energético desayuno (en este caso, ¡sublime! y por unos 2€), preparar la dirección de nuestro anfitrión, ahuyentar a una cantidad copiosa de taxistas oficiales, pseudoficiales, particulares y espontáneos que nos persiguen hasta la saciedad para utilizar su coche.

Tras varios noes, una vez relajados y camuflados en una pequeña cafetería de la estación tomamos contacto con Siavashi, nuestro anfitrión en la ciudad de Shiraz vía wassapt.

A la hora de coger el taxi, ¡casi creamos un coflicto diplomático! ya que muchos conductores estaban a la espera de nuestra salida triunfal de la estación. “Tarde o temprano, la pareja de turistas tendrán que salir por algún lado” y en la puerta nos aguarda un grupo de taxistas para “acogernos”. 

Total, que tras unos enfados por aquí, unos gritos por allá y el rescate de algunos empleados de la estación, subimos en uno de los taxis oficiales rumbo a casa de Siavashi.

el color amarillo identifica a los taxis oficiales ne las ciudades iraníes

El color amarillo identifica a los taxis oficiales en las ciudades iraníes

El cansancio puede conmigo y el trayecto lo realizo totalmente dormida. Parece que mi mente y mi cuerpo, poco a poco, van confiando en la destreza de los kamikazes taxistas iraníes.

“Si el universo había hecho realidad nuestro sueño de viajar a Irán, no sería tan irónico como para consentir que nos pasara nada malo mientras nos desplazábamos en un taxi”, estas reflexiones pasaban por mi cabeza cada vez que un conductor realizaba una maniobra inapropiada, o iba a mayor velocidad de la permitida, o mientras me movía como una garbanzo solitario en una olla de cocido, de un lado para otro en la parte de atrás del automóvil, o mientras el conductor daba marcha atrás en mitad de la autopista para tomar la salida que se acababa de pasar…

Vamos, esas cosas tan naturales que pasan en Irán y que para nosotros suponían una apertura de ojos como jamás imaginábamos que los podríamos llegar a abrir.

Un don’t worry! seguido de una amable sonrisa, cada vez que de mi boca salía un grito o una risa histérica. ¡La verdadera aventura en Irán está en sus taxis!

Y así, como unos garbanzos removidos en un cocido, salíamos del coche amarillo para ser recibidos por el joven Siavashi.

No recuerdo bien la llegada a Shiraz debido al cansancio, pero si que recuerdo la adormilada cara de Siavashi al entrar en su casa (son las siete y media de la mañana). En menos de diez minutos, estamos todos durmiendo otra vez.

En el comedor-cocina-sala de estar-dormitorio de la casa, extendemos las colchonetas, unas mantas, las sábanas, y a dormir, ¡así de sencillo!

Couchsurfer en Shiraz

Caras de sueño al llegar a Shiraz

Nos ha encantado lo prácticos que son los iraníes, nada de complicaciones con el mobiliario, las lamparas, las habitaciones, la cocina.

En todas las casas que hemos estado, como mucho, hay dos dormitorios, el mobiliario justo, ya que se come y se duerme en el suelo, sobre la alfombra.

No hemos visto ninguna cama, a excepción de la de nuestro anfitrión de Isfahán y los lavabos son aquí, “lo mismo me ducho que hago mis necesidades”, tal cual. Practicidad 100%. ¡Menos que limpiar!

Tras el reparador sueño, al despertar, todos tenemos otras caras, más relajadas y descansadas.

Siavashi es un joven ingeniero enamorado de Canadá, país al que sueña con emigrar para trabajar en sus plataformas petrolíferas y que vive con su hermana en un pequeño apartamento.

Recibe con muy buen agrado que yo hable francés y no inglés, ya que necesita practicar este idioma con alguien, por lo que a partir de ese momento, nos olvidamos del inglés. ¡Bien! 

Me pide que antes de salir de paseo le ayude con unos papeles que tiene que formalizar en ese idioma ya que su francés no es fluido todavia.

Tras el intercambio de regalos, ducha reponedora y desayuno, Carmelo y yo nos vamos a disfrutar de Shiraz. De nuevo nos toca hacerlo solos, aunque llevamos muy buenas recomendaciones de nuestro anfitrión. Él no puede acompañarnos ya que trabaja y tiene clases hasta la tarde.

Tras pasar un interesante día en la ciudad regresamos con ganas de preparar la cena, con ganas de conocer un poco más de nuestro amable anfitrión.

En Siavashi encontramos otra vez el ejemplo de la juventud iraní, culta, bien formada, de mentalidad abierta y en desacuerdo con el gobierno que les ha tocado vivir. Sienten que los ayatolás son algo del siglo pasado, que no tienen nada que ver con ellos, con la sociedad actual, lo ven como algo anacrónico, pero no luchan, en ellos se ha instaurado un triste pesimismo tras el fracaso de la revolución verde.

Siavashi toca la guitarra, canta, compone, sabe inglés, francés y es todo un virtuoso de la plácida conversación. Sus increíbles y profundos ojos negros están sedientos de noticias del exterior, necesita saber sobre la cultura “occidental”, incluso, medio en broma, medio en serio, me pregunta si encontraría novia en España.

Nuestro anfitrión en Shiraz

Siavashi, Carmelo y el couchsurfing en Shiraz

Carmelo prepara una tortilla de patatas. A pesar de no tener una sartén en condiciones, ni aceite de oliva, sale bastante bien. Nuestro anfitrión nunca había comido una y le gusta tanto que casi se la dejamos entera para él.

Para nosotros es la tortilla de patatas número… chiquicientasmil, en nuestros viajes, y por supuesto, no será la última de Irán. Creo que deberíamos hacer un post sobre el atrayente imán que surge entre nuestros anfitriones y la tortilla de patatas. 

Mientras, disfrutamos de nuestra experiencia de couchsurfing en Shiraz, donde nos aguardan nuevas sorpresas, una ciudad con mucho encanto y peculiares personajes.

Vídeo resumen Shiraz

Vídeo versión 3D

Datos de interés para desplazarte por Irán

Hacer couchsurfing en Irán es más sencillo de lo que parece, a pesar de estar prohibido, el país tiene una impresionante red de anfitriones en este comunidad de viajes colaborativos.

Para moverte por el país lo puedes hacer perfectamente en avión, ya que hay vuelos internos que conectan las principales ciudades, nosotros no hemos utilizado ninguno, no os podemos decir que tal funcionan.

La red de autobuses es muy buena y también conecta grandes ciudades con otras más pequeñas y pueblos.

Puedes viajar en autobuses convencionales o en la clase VIP que es una pasada, es la que hemos utilizado nosotros para nuestros desplazamientos, aprovechando los horarios nocturnos ya que los autobuses VIP son muy cómodos e incluyen un interesante tentempié.

Curiosidades con las que te topas en los autobuses interurbanos

Curiosidades con las que te topas en los autobuses interurbanos

La mayoría de los billetes los reservamos por internet vía nuestros anfitriones a excepción de dos ocasiones que lo hicimos directamente en ventanilla. La modalidad internet solo la pueden hacer ellos ya que necesitas una tarjeta de crédito iraní para el pago.

No obstante, las estaciones funcionan bien y siempre encontrarás una plaza. Solo tienes que tener en cuenta las fiestas del país y los días más fuertes de vacaciones porque en Irán la gente se mueve muchísimo.

Otra opción para moverte son los taxis que los hay de diferentes categorías: oficiales (color amarillo), de alguna compañía o “cooperativa” (color azul), luego están los “alegales” que van como de color crema y después, los espontáneos.

Los hemos utilizado todos y no hemos tenido mayor problema que su conducción temeraria. Los precios siempre, siempre los tenéis que acordan con antelación ¡Ojo con eso!

En las ciudades hemos utilizado los buses urbanos, taxis, metro, combitaxi y microbuses, el abanico de posibilidades para el transporte en Irán es muy amplio.

Moderna marquesina de autobús urbano, cristalizada y con aire acondicionado

Moderna marquesina de autobús urbano, aislada y con aire acondicionado

Sea como sea, ya ves que Irán es un país por el que te puedes mover fácilmente y si decides hacer couchsurfing en Shiraz o en otros lugares, ¡ningún problema!

Si quieres viajar a Irán y te surgen dudas, quieres ampliar la información o sencillamente compartir tu itinerario con nosotros hazlo a través de nuestro apartado de comentarios. ¡Muchas gracias!

15 Respuestas

  1. Gaolga

    Ahora que se ve hacia atrás la anécdota de los taxis suena divertida pero seguro que en ese momento ha de haber sido estresante! lo digo por que a nosotros nos paso algo parecido en Yazd… nos acosaron varios taxistas y al final no me quería subir a ninguno y hasta les grite en español (sabiendo que no me iban a entender era mas bien para desahogarme haha)

    Saludos!

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    • Eva Puente

      jajajja si Olga, son situaciones que también hemos vivido en nuestra querida Barcelona al llegar al aeropuerto, lo único que le diferencia es el idioma y no conocer las costumbres del país :-).

      Gracias por tu comentario,
      Eva y Carmelo

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  2. jordi (milviatges)

    Madre mía! Menuda historias viajeras! La verdad es que os admiro, pero me quedo con nuestro coche con conductor, que la verdad es que era muy cómodo y salía muy bien de precio y nuestro hotelillos, que también estaban muy bien de precio.

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    • Eva Puente

      Gracias por el comentario Jordi, pero nosotros no cambiamos por nada del mundo este estilo de viajar ;-). jajajajja, aunque nos provoque situaciones límite, una parte importante de los viajes es la aventura!

      Un abrazo
      Eva y Carmelo

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  3. Karla

    Wow, que buena historia! Me encantó que a pesar de que Couchsurfing sea ilegal allá haya formas de poder hospedarse con gente local. Muy buen post para cuando pueda ir a conocer Irán.

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    • Eva Puente

      Gracias por tu comentario Karla. Si tienes la oportunidad de ir, ya verás que su hospitalidad es desbordante, y ni siquiera su gobierno puede impedir que abran sus puertas a extranejeros. Su sed de conocer y compartir es muy grande.

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  4. Laura

    Muy interesante, Eva y Carmelo! Gracias!

    Nosotros vamos ahora en abril, estoy expectante!!
    Queremos ir de couchsurfers también, podríais recomendarnos hosts? Hemos buscado a Siavashi y no he encontrado a nadie con ese nombre en Yazd…

    Gracias de nuevo,
    Laura

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    • Carmelo Caballero

      Hola Laura, gracias por pasarte por nuestro blog.

      Tienes razón, Siavashi ya no aparece, igual a vendido la casa que ofrecía o ha dejado de acoger, no se.
      Te recomiendo que pongas público tu viaje en las localidades que vas a visitar, o en el país en general, a nosotros nos llovieron ofertas de distintas ciudades, a las que al final no pudimos abarcar ni visitar.

      Otra cosa que debes tener presente, es que nos comentaron unos amigos que fueron últimamente, que algunos host piden dinero. Eso no es el espíritu del couchsurfing, ya que se trata de un ofrecimiento sin ánimo de lucro monetario, pero parece que algunos espabilados se han apuntado por otros motivos.

      Te recomiendo que leas bien las referencias de los que vayas a pedirles alojamiento.
      Si pasas por Kashan, no dejes de visitar a mohammad, “father of couchsurfing” como se autoproclama. Puedes ver en nuestros vídeos la entrevista que le hicimos.

      Mucha suerte y disfruta del país.

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      • LAURA

        Muchas gracias, Carmelo!

        Ya me he visto vuestros videos, os he debido de subir las visitas de lo lindo 🙂

        Gracias por tus recomendaciones.

        Como siempre, hay mucho listo que se intenta aprovechar. En cualquier caso (tomando nota del gesto de preparar tortilla de patata), nos gustaría mostrar nuestro agradecimiento a nuestros hosts (si es que tenemos suerte…). Me recomiendas algo más? No quiero ser invasiva, ni prepotente, pero sí quisiera invitarles a un té o pagarles algo… (gasolina, comida…). Qué sería lo más usual, vosotros que habéis viajado tanto con Couchsurfers??

        Saludos,

  5. carmelo

    Al té, te invitarán ellos seguro. Nosotros llevamos unos detallitos de España y les hizo mucha ilusión (unos platos de porcelana con el quijote dibujado).
    Les gusta mucho la música latina, así que llevarles un CD con una buena colección, puede también ser un regalo.
    Por cierto, aprendete alguna canción, por si te hacen cantar algo o tocar un instrumento o recitar poesía, les encanta la cultura.
    El intercambio culinario también lo aprecian.

    Espero que te sirva de orientación.

    Un abrazo y buen viaje. Ya nos contarás.

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  6. LAURA

    Muchas gracias Carmelo!

    Me parecen muy buenas ideas 🙂

    Ya estamos con un pie allí, esperemos que vaya bien con el Visa On Arrival, ya que no nos ha dado tiempo a hacer el visado antes de ir.

    Os contaremos nuestras aventuras en el blog.

    Por cierto, parece que, a pesar de lo dificultoso, hemos encontrado algún couchsurfer. Qué bien!

    Saludos,
    Laura

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    • Eva Puente

      Hola Laura!!!! Muchas gracias por el feedback!!!!! Nos alegramos muchísimo de que te sirviera nuestro blog y las coasa que contamos y recomendamos!!! Como nos alegra tener noticias de los lectores. Un abrazo y ahora os toca a vosotros recomendar y compartir vuestro viaje.
      Saludos viajeros!
      Eva y Carmelo

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