Fin de semana entre copas por la Denominación de Origen Toro

Seguro que todos conocéis una película titulada “Entre copas” donde el genial Paul Giamatti emprende un viaje junto a un amigo hasta Napa Valley en busca del “Santo Grial” de la uva Pinot Noir. Esa película marcó a una generación de amantes del vino, pero sobre todo inspiró a muchos otros a iniciarse en el apasionado mundo del enoturismo, es decir, poner en el mapa viajero el recurso del vino combinándolo con actividades gastronómicas, culturales o musicales que enganchan al visitante que va a la búsqueda de experiencias y sensaciones, aspirando a algo más que la simple visita a las bodegas.

El enoturismo, actualmente, es una excelente oportunidad de desarrollo sostenible para muchas zonas que consiguen atraer visitantes, turistas y viajeros de todo tipo de perfiles y objetivos. Nosotros, como buenos amantes del vino, del arte, de la cultura, del patrimonio, de la gastronomía y de la naturaleza, hemos iniciado un recorrido por las diferentes denominaciones de origen de nuestro país.

La Rioja y el Penedès han sido las primeras DO visitadas y con ellas se ha iniciado una interesante aventura viajera que nos ha llevado en esta ocasión hasta tierras de Castilla y León, concretamente a la ciudad de Toro (Zamora) para conocer la denominación española que acumula más tópicos y una de las más antiguas. ¡Bienvenidos a nuestro viaje a la Denominación de Origen Toro!

¿Un tinto? Un Toro. Cada rincón de la ciudad nos recuerda su importante pasado histórico y su relación con el vino

¿Un tinto? Un Toro. Cada rincón de la ciudad nos cuenta su pasado histórico y su relación con el vino

Notas introductorias sobre la Denominación de Origen Toro

Creada en el año 1987, la denominación incluye doce localidades de Zamora y cuatro de Valladolid situadas en los páramos de Tierra de Pan y Tierra de Campos. Alrededor de sesenta bodegas se incluyen dentro de la DO distribuidas por el sureste de las dos provincias castellanas.

La denominación es muy joven, pero el vino de Toro tiene mucha historia igual que la ciudad donde se sitúa el Consejo Regulador de la DO. Los orígenes de la tradición vitivinícola en la zona se remontan a una época anterior a los romanos. Durante la Edad Media, los vinos toresanos fueron un preciado objeto de mercadeo y disfrutaron de privilegios reales como por ejemplo ser el único vino foráneo que podía entrar en la ciudad de Sevilla durante el reinado de Alfonso IX.

Los vinos de Toro fueron los primeros en “introducirse” en América ya que acompañaron a Colón en su viaje. Tal relevancia tenían en aquellos tiempos que la carabela “La Pinta” se llamó así por influencia del toresano Fray Diego de Deza, confesor de Isabel La Católica, en honor a la medida utilizada para referirse a un trago de vino de Toro.

¿Curioso verdad? Pues ahí no acaba la historia de este preciado caldo. Durante la plaga que asoló las viñas de toda Europa en el siglo XIX, Toro se convirtió en potencia exportadora de vinos hacia Francia, donde la filoxera había acabado con las cepas. Esta fue una época esplendorosa hasta que la plaga cruzó los Pirineos y se propagó por España.

La alta gradación y corpulencia le hacían indispensable en los viajes de ultramar, de ahí deriva su fama de que “se pueden tomar con cuchillo”. Pero esta realidad ha cambiado, actualmente, los vinos de la denominación de origen Toro han mejorado su calidad convirtiéndose en uno de los caldos más afamados del país.

Nuestro paseo por la denominación de origen Toro

Un fin de semana no es suficiente para conocer en profundidad esta DO, aún así, nosotros hemos disfrutado de tres espléndidas jornadas para adentrarnos en algunas bodegas, para admirar el conjunto histórico-artístico de la ciudad de Toro, visitar la exposición Las Edades del Hombre, degustar buenos platos castellanos y vivir las fiestas patronales de San Agustín.

Desfiles de carrozas y pasacalles en las fiestas de San Agustín

Desfiles de carrozas y pasacalles en las fiestas de San Agustín

Llegamos a Toro tras atravesar los extensos campos de cereales zamoranos que dejan estampas dignas de fotografiarse en un paisaje que a simple vista puede parecer monótono y que nos ha cautivado con sus cambios de texturas, su dulce aspereza y sus tonos marrones que son violados, de vez en cuando, por campos de girasoles de un intenso y alegre color amarillo.

Una sucesión de vastas extensiones donde el vacío, el extremo sol del verano y algún que otro pueblo es el hilo conductor de un road trip por los Campos de Castilla a los que tan acertadamente retrato Antonio Machado.

girasoles-zamoranos

Campos de girasoles entre Aspariegos y Toro en la ZA-713

La localidad de Aspariegos nos ha servido de campamento base durante este fin de semana. Un lugar olvidado en los mapas, detenido en el tiempo, en un tiempo sin clasificar donde las casas de barro, los palomares, la falta de wifi y de restaurantes lo hacen único para desconectar. Un lugar perdido en el mundo donde la aparición de dos visitantes se convierte en todo un acontecimiento.

Pueblos que nos han devuelto recuerdos de nuestra historia más reciente, paisajes extensos, inabarcables para la vista, carreteras solitarias, iglesias de altas torres que parecen clamar la atención del viajero despistado que se adentra a través de la ZA-713.

Construcción típica del paisaje zamorano, el palomar

Construcción típica del paisaje zamorano, el palomar

La bodega Fariña es nuestra primera parada. Conocemos su historia y sus vinos de la mano de Manolo (como le gusta que le llamen), pródigo en simpatía y amabilidad, gracias a él ampliamos nuestros conocimientos sobre el mundo del vino.

Fariña es un emblema en Toro, posiblemente la más reconocida de todas ellas ya que la familia fue precursora de la mejora en la calidad e innovación de los nuevos vinos, así como de la D.O.

La bodega se sitúa muy cerca de otro símbolo toresano, la quesería Garcia Baquero que junto a las tradicionales tahonas, confirman la fama de Zamora como tierra de pan, queso y vino.

Sala de crianza en Bodega Fariña

Sala de crianza en Bodega Fariña

Se ha creado una bonita química con Manolo debido a que ambos tenemos sangre sanabresa. El hecho de entender la tierra, nuestra historia común y sentir auténtica pasión por Sanabria nos ha llevado a una larga conversación que se ha dilatado hasta la comida.

Tras la exquisita cata de vinos y quesos nos dirigimos a Morales de Toro donde recientemente ha abierto sus puertas la Antigua Panera de la Iglesia reconvertida en restaurante, tienda de vinos, lugar de encuentro para enoturistas, amantes de las catas y del buen yantar zamorano.

Morales es un interesante pueblo, situado a pocos kilómetros de Toro. Su historia se relaciona con la Orden Teutónica y los Caballeros Templarios, además cuenta con el magnífico Museo del vino de Pagos del Rey, una joya imprescindible si visitas la zona.

 

La antigua Panera de la Iglesia - Sabor de Vintage en Morales de Toro

La antigua Panera de la Iglesia – Sabor de Vintage en Morales de Toro

Visita y cata de vinos en Pagos del Rey

Visita y cata de vinos en Pagos del Rey

La panera ofrece un exquisito menú de cocina tradicional zamorana ya que los productos son cien por cien kilómetro cero. Nos ha sorprendido encontrar un rincón tan interesante en la zona.

Abandonamos a Manolo entrada ya la tarde para regresar a Aspariegos y descansar de la primera jornada.

La segunda jornada la iniciamos en la bodega Liberalia. Juan Antonio, su propietario, nos espera en la puerta y nos regala la visita más original y bohemia del fin de semana. Su moderna y elegante bodega debe el nombre a las fiestas realizadas en honor del dios Líber, las Liberalia.

Juan Antonio engancha enseguida por sus historias, por sus grandes ojos y su teatralizada expresión. Un ingeniero agrónomo que además es músico, que además es pintor, que además escribe, apasionado cinéfilo, “un Leonardo da Vinci zamorano”.

Los vinos de esta bodega hacen un guiño a los números, pero no os confundáis, nada que ver con las matemáticas, sino con los perfumes Chanel, en honor a la procedencia de su mujer que es parisina.

La bodega también elabora aceites y otra serie de productos de alta calidad. Son famosos los conciertos que Juan Antonio realiza cada año donde los animales son los protagonistas, pero sobre todo en Liberalia sientes pasión por el vino y la tierra.

Torre de exposiciones la Bodega Liberalia

Torre de exposiciones en la Bodega Liberalia

El vino y las buenas historias abren el apetito por lo que ponemos rumbo hasta la localidad de Peleagonzalo para comer en el restaurante Nube situado en el complejo de Valbusenda, un moderno e innovador Hotel Bodega que ha revolucionado los viejos cimientos de la DO Toro consiguiendo ponerla en el mapa de las mejores rutas enoturísticas de España.

Una explosión de sensaciones espera en un lugar de cuidados y exquisitos detalles como el jardín ampelográfico, único en Castillo y León, con más de 250 variedades de uvas procedentes de todo el mundo.

Valbusenda, uno de los mejores hoteles de vino de España

Valbusenda, uno de los mejores hoteles de vino de España

La tarde cae cuando llegamos a Toro, sumergida en sus fiestas patronales nos dejamos llevar por el magnífico ambiente. Caminamos por las rectilíneas calles impregnadas de historia y arte.

La pequeña ciudad zamorana bebe de las aguas del río Duero que sigue su curso más abajo, en la Vega. Desde el mirador del Espolón disfrutamos de las bellas imágenes y nos dejamos envolver por la luz dorada del atardecer.

Tras dos días conduciendo a través de los extensos campos de cereales parece un milagro admirar el verdor de la vega toresana.

En el mirador, el color naranja nos llena de felicidad, la gente se arremolina junto al balcón. Mientras, a nuestra espalda sobresale la majestuosa figura de la Colegiata de Santa María La Mayor, la joya de la ciudad.

Mirador del Espolón - Toro

Mirador del  paseo del Espolón 

Tras deleitarnos con la vista toca llenar el estómago, regresamos a la calle Mayor epicentro del tapeo y punto de concentración de bares, tascas, terrazas y bodegas especializadas en vinos y productos de la tierra.

Toro está de bote en bote, el desfile de carrozas de San Agustín ha concluido y toda la ciudad se arremolina junto al ayuntamiento cuyo balcón está repleto de camisetas, banderas y telas que cuelgan las peñas. ¡El espectáculo está servido!

La suerte nos acompaña y conseguimos una buena mesa en una de las tabernas más conocidas donde despedimos nuestra segunda jornada degustando una suculenta variedad de tapas y vinos.

Plaza Mayor y ayuntamiento de Toro

Plaza Mayor y ayuntamiento de Toro

El tercer y último día lo dedicamos exclusivamente a visitar la ciudad. Toro acumula un importante conjunto patrimonial y artístico al que se suma este año la celebración de Las Edades del Hombre.

Con el título Acqua, la exposición explica la relación del agua con la religión a través del arte. De paso disfrutamos de dos de los monumentos más admirados de la ciudad, la Colegiata de Santa María La Mayor y la Iglesia del Santo Sepulcro, sedes del acontecimiento.

Las Edades del Hombre es una exposición itinerante que da a conocer el arte sacro de Castilla y León.

Toro merece una visita pausada y así lo hemos hecho. Debido al gran número de monumentos, edificios, bodegas, tabernas y lugares de interés con los que cuenta la ciudad, haremos un artículo específico sobre ella.

La colegiata y las Edades del Hombre

La colegiata y las Edades del Hombre

En la Bodega de la Plaza acabamos nuestro periplo por la denominación de origen Toro, un intenso fin de semana del que regresamos cargados de experiencias, pero sobre todo, con nuevos amigos y aprendizajes.

Fiestas de San Agustín

Fiestas de San Agustín

Es lo bello de viajar, no solo se suman kilómetros, se suman experiencias humanas. A partir de ahora, cuando pidas un tinto, ¡que sea un Toro!

Nota de autora: Este viaje ha sido realizado en colaboración con LatitudAmex. Damos las gracias a la Oficina de turismo de Toro y a la Fundación Edades del Hombre por su amabilidad a la hora de planificar nuestra visita a la ciudad.

Vídeo por la Denominación de origen Toro

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

7 Respuestas

      • jorge (La guia Viajera)

        Cuando dije que no éramos de la cultura de Toro, quise decir de la cultura de vino!!! Vamos, que no creo que visitara ni bodega ni museo del vino. Pero sí la colegiata, con esa bella portalada.

  1. Lilián

    Eva y Carmelo que linda y gratificante experiencia. Llena de datos interesantes y con relatos sobre personas que dan ganas de conocer, por ejemplo a Juan Antonio. Sobre Cristóbal Colón no estaba al tanto de lo que cuentan. Bien por este post que rescata una zona para recorrer y deleitarse. A vuestro nombre, Salud!

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    • Eva Puente

      Muchas gracias querida amiga! Es lo bueno de viajar y compartir, siempre se aprende algo nuevo, y sobre todo, siempre se acaban conociendo personas mjuy interesantes que te traspasan su amor por lo que hacen. Cuando vengas a España tendrás que visitar esta bonita zona muy unida a mis raices familiares.

      Un abrazo!
      Eva y Carmelo

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  2. Paco Piniella

    ¡Zamora y sus vinos! qué buen recuerdo me has traído con esta entrada, me han encantado tus fotos por cierto. El vino de Toro es una maravilla, nada domesticado como otros tantos. El Gran Colegiata de Toro es además excepcional.
    Enhorabuena por el post,
    Saludos viajeros
    LoBo BoBo

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    • Eva Puente

      Un grato saludo Paco, gracias por tu comentario y por pasarte por nuestro viaje toresano :-). Tal como decimos, los vinos de Toro tienen esa caracterísica que los hace ser amados o denostados, pero en general la DO está haciendo una interesante apuesta por ofrecer prodcutos de calidad que merece ser recompensada. A nosotros además, nos ha encantado la ciudad y sus alrededores, sobre todo los inmensos campos zamoranos. Ha sido una grata experiencia.

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