La escalera de agua de Béziers - Patrimonio de la Humanidad

De Béziers a Le Somail, sexto día de navegación en el Midi

Una nueva jornada nos espera en el Midi, hoy viajaremos hasta la pintoresca localidad de Le Somail. Tenemos unos 35 kilómetros por delante en una jornada donde el canal nos mostrará algunas de sus más apreciadas joyas arquitectónicas y de ingeniería. Béziers amanece tranquila, aunque ya empezamos a notar el movimiento de barcos preparados para el paso de la esclusa de Fonseranes. Tras el desayuno nos ponemos en marcha. Nada más comenzar la navegación nos encontramos con una esclusa, pequeña y sin complicaciones, Béziers queda a nuestras espaldas y un poco más adelante aparece el maravilloso Puente-Canal sobre el río Orb.

Puente Orb
Puente Canal sobre el río Orb en Béziers.  Fuente: Historire du Canal du Midi

El problema de ir dos personas es que no puedes estar muy pendiente de hacer fotos o vídeos ya que tienes que ir con los cinco sentidos puestos en la navegación, aún así siempre queda el recuerdo de esos lugares y la necesidad de volver para poder mirar todo el recorrido desde otro punto de vista ;-).

El Puente Canal de 240 metros de longitud y una altura de 28 metros, salva el paso del río Orb. Esta fue la solución ingeniosa para que las embarcaciones no cruzaran un río con frecuentes crecidas de sus aguas haciendo difícil y peligrosa la navegación. Otra de las maravillosas obras civiles del canal que te dejan sin habla por su belleza arquitectónica y por que solo puedes pensar en lo avanzada que estaba la ingeniería en el siglo XVII ;-).

Atravesamos el Puente Canal del Orb
Atravesamos el Puente Canal del Orb

Y sin apenas tiempo para digerir la belleza y las vistas de la ciudad desde el puente, nos encontramos cara a cara con la joya del canal, la escalera de agua conocida como Esclusas de Fonseranes..., ¡casi nada! Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y diseñada por el alma mater del canal, Pierre Paul Riquet.

En sus orígenes estaba compuesta por nueve esclusas en fila, conocida como el Óctuple (una sucesión de ocho cuencas en escalera) el mecanismo permite salvar un desnivel de 21,5 metros a lo largo de 300 metros. Actualmente solo siete esclusas están en servicio, ¡pero su paso es realmente agotador, sobre todo si solo lo hacemos dos personas por barco!.

Cartel informativo sobre las esclusas de Fonseranes
Cartel informativo sobre la esclusa de Fonseranes

Junto al paso de la Laguna de Thau, la escalera de agua se convirtió en uno de los momentos más duros de nuestra travesía. Según nos acercábamos a su entrada y sin tiempo para reaccionar, nos encontramos el semáforo en verde y…, ¡para adentro! A mi me tocó saltar para sujetar las amarras e ir tirando desde arriba de la penichette. Los motores se apagan y la fuerza para ir avanzando se hace tirando de las cuerdas.

La escalera de agua de Béziers - Patrimonio de la Humanidad
La escalera de agua de Béziers (esclusa de Fonseranes) – Patrimonio de la Humanidad

El paso de estas esclusas se me hizo larguísimoooo, y además acabé con las manos llenas de llagas debido al roce de las maromas para sujetar la barca. Otra vez pecamos de novatos, ya que unos sencillos guantes me hubieran evitado tal percance ;-). Tras superar el reto paramos en una orilla del canal, tocaba reponer fuerzas, curar las heridas y comer. Ese día nos dimos un lujo y nos tomamos una buena botella de champagne para celebrar la prueba superada. Béziers quedaba a lo lejos y el canal muestra de nuevo su perfil arbolado, sombreado, enigmático y onírico. El sol y el canto de la chicharra nos regalaban un precioso día estival y solo podíamos sonreír recordando nuestras “hazañas” como viejos lobos de mar ;-).

Juegos de luces y sombras, momentos oníricos en el Midi
Juegos de luces y sombras, momentos oníricos en el Midi

A escasos ocho kilómetros de Béziers llegamos a la localidad de Colombiers conocida por su pintoresco puerto circular, pero sobre todo por el yacimiento arqueológico de origen romano y del que sale su nombre. La aldea surge de un antiguo cementerio romano o “columbario”. La Vía Domitia pasa por aquí y ha dejado importantes restos arqueológicos. La localidad se presenta interesante, pero hemos perdido mucho tiempo con el paso de las esclusas y posterior parada por lo que decidimos continuar la navegación.

Animado puerto fluvial de Colombiers
Animado puerto fluvial de Colombiers

Tras el paso por la localidad se nos presenta el Túnel del Malpas, otro de los hitos del canal y, como no , otra de las obras del genial Riquet. Esta proeza técnica es el primer túnel navegable de la historia y fue durante mucho tiempo objeto de gran admiración. El túnel salva la colina de Malpas. Hasta el momento hemos pasado esclusas, puentes y ahora un túnel, que día más completo llevamos!

El túnel de Malpas se realiza entre los años 1679 al 1680, al pie del Oppidum de Ensérune. Su nombre significa literalmente “túnel del Mal Paso”. Cavado manualmente en la roca de la colina de mismo nombre, este túnel fluvial de 173 m de largo, 8,5 de ancho y 6 de altura se superpone a la vía del ferrocarril y a las aguas del estanque de Montady creando una maraña técnica espectacular. Una obra que deja con la boca abierta, una más de este increíble canal, en lugares como este, entendemos porqué el Midi es patrimonio UNESCO.

Túnel de Malpas
Túnel de Malpas

La navegación tras este punto vuelve a ser tranquila y relajada. Es un tramo muy agradable donde salpican bellos paisajes y localidades bellísimas como Capestang. Otro importante lugar que no podemos visitar debido al retraso que llevamos. Tomamos buena nota para volver en otra ocasión y disfrutar de este lugar cátaro. Las curvas se suceden, entramos en una zona donde la línea recta desaparece y el canal nos mece por retorcidos meandros y a la altura de Sallèles-d’Aude nos topamos con el Canal de la Robine que converge con el Midi. En este punto nos juntamos con un buen número de barcos que vienen navegando a través de este otro canal de 32 kilómetros de largo. Nos sorprende esta nueva vía ya que no la conocíamos. Paramos junto a un barco y sus ocupantes nos explican que este canal es muy utilizado para salir hacia el Mediterráneo por la localidad de Narbone sin realizar todo el tramo del Midi hasta Thau.

Con las primeras luces del ocaso llegamos a nuestro destino, Le Somail. Atracamos en el precioso y pintoresco puerto de esta bella localidad que con las primeras luces de la noche nos deja sin respiración porque a pesar de ser minúscula tiene una belleza de postal.

Nuestra Penichette descansa en Le Somail
Nuestra Penichette descansa apaciblemente en el puerto fluvial de Le Somail

Un paseo nocturno por Le Somail y una merecida cena dan por finalizado nuestro sexto día por el Midi. Mañana será el último día de navegación.

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