La Gruta de Neptuno en el Parque Natural de Porto Conte (Cerdeña)

La naturaleza se hizo forma en Cerdeña. Cualquier rincón de la preciosa isla italiana es una joya natural que te atrapa sin que puedas hacer nada por escapar de ella, solo te queda dejarte llevar. Entre esas joyas naturales destaca la Gruta de Neptuno a los pies del Cabo Caccia en pleno Parque Natural de Porto Conte.

En el tercer día de nuestro road trip sardo, visitamos los parajes del norte de la isla. Un recorrido a través de la carretera panorámica SS127bis y de la strada provinciale 55.

Nuestro punto de origen es la localidad de Alguer, a unos veinticinco kilómetros del paraje natural.

Existe otra opción para llega hasta la Gruta de Neptuno, tomar un barco turístico en el puerto de Alguer que incluye la entrada a la gruta, pero nosotros preferimos hacer la ruta sin prisas, relajados y parar en todos aquellos lugares que nos llamen la atención.

Parque Regional Porto Conte

La Gruta de Neptuno es de esos lugares que todo el mundo nombra y/o aconseja cuando planeas un viaje a Cerdeña por lo que le teníamos un profundo respeto, ya que tanta “notoriedad” a veces no es buena compañera de viaje.

Este paraje natural es una de las atracciones turísticas de la isla.

Hasta ella llegan cada día cientos de turistas a pesar de encontrarse en un espacio protegido. No obstante, la visita solo se hace en grupos reducidos con guía para controlar el número de visitantes que entran en la cueva cada cierto tiempo, unos 15-20 minutos aproximadamente.

Lago interior en la Gruta de Neptuno

Ruta de un día en la Gruta de Neptuno y Porto Conte.

Salimos de Alguer temprano, tal como dice el refrán, “a quien madruga, dios le ayuda” Es cierto, ya que a los lugares turísticos cuanto antes llegues, menos gente te encontrarás.

La carretera que lleva hasta el Cabo Caccia, impresionante roquedal en el que se creó hace más de diez mil años la cueva, es una delicia, tal y como pasa con la mayoría de las carreteras de Cerdeña convertidas en rutas panorámicas.

No hacemos ninguna parada ya que queremos estar a primera hora. El acceso se abre a las 09:00 de la mañana y cierra a las 19:00 de la tarde.

Una opción más sostenible es llegar en transporte público. Hay línea regular desde Alguer, el trayecto dura unos 45 minutos. Cuesta 4,50€ el billete ida y vuelta.

Dejamos el coche en una zona habilitada (muy pequeña por lo que si no vienes pronto te tocará dejar el coche a lo largo de la carretera).

En la zona, además de admirar el abrumador paisaje, puedes tomarte algo en un bar bajo la atenta mirada del faro de Caccia, elevado a 186 metros sobre el nivel del mar.

Faro del Cabo de Caccia

Y ahí estamos nosotros, dos simples mortales, en medio de este impresionante Olimpo natural protegido por el mismísimo Neptuno, que invita a bajar hacia su reino a través de los más de 600 escalones que configuran la espectacular Escalera de Cabirol.

Solo por este descenso (que luego toca subir) merece la pena visitar a pie la Gruta de Neptuno.

Si tu opción es venir en barco ¡te lo pierdes! aunque tus piernas te lo agradecerán. Pero no podrás disfrutar de uno de los espectáculos naturales más impresionantes del norte de Cerdeña.

Acceso libre a la Escalera de Cabirol, abierto de 09:00 hasta las 19:00 

Escalera de Cabirol, un paseo junto al Mediterráneo guiados por Neptuno

Total, que después de madrugar para llegar los primeros, nos hemos entretenido en admirar la bahía de Porto Conte, ensenada natural que da nombre al parque regional que incluye exclusivamente las zonas terrestres.

Las grutas marinas, una buena parte de la costa y las aguas que rodean la bahía, se protegen bajo la figura de Área natural marina Cabo Caccia-Isla Piana.

Una se siente mejor cuando sabe que todo esta zona está tan bien protegida. Agradecemos el mimo de los sardos por estos bellos parajes que dan identidad a su isla.

Con una sonrisa nerviosa en la boca, con el corazón a mil por la sensación de no saber dónde vamos, acompañados por el bramido del agua rompiendo contra los acantilados y la maravillosa sensación de un viento indomable agitando nuestro cabello, bajamos más de cien metros de profundidad, hasta tocar el mar.

Realmente, hay momentos en los que me gustaría tener las palabras justas para describir las sensaciones que lugares así provocan en el alma, solo os puedo animar a llegar hasta aquí para sentir lo mismo.

Tras una sucesión de zigzag que sigue el trazado del promontorio llegamos a la entrada de la gruta de Neptuno.

La tranquilidad que hemos vivido por el camino se rompe con la saturación de gente que encontramos en el acceso a la cueva.

Acceso en barco a la Gruta de Neptuno

Pero…, ¡es normal que todo el mundo quiera llegar hasta aquí!

Si lo visto hasta el momento nos ha embaucado, la cueva nos deja sin palabras. ¡Gracias madre naturaleza por crear lugares así! Obras de arte realizadas con la paciencia del paso del tiempo y sin mayor pretensión.

Toca esperar nuestro turno para acceder al interior tras pagar los 13€ que cuesta la entrada. La visita guiada se realiza en inglés o italiano, idioma que toca en nuestro turno.

Preferimos entrar con este grupo que es más pequeño, ya que la mayoría son extranjeros y esperan turno para el guía en inglés.

Mi claustrofobia me acompaña. Los nervios, la tensión y el miedo acaban cuando, tras un angosto pasillo, accedemos a la gruta para admirar la colección de estalactitas, estalagmitas, columnas, así como el segundo lago interior más grande de Europa con 120 metros.

Diferentes espacios de la Gruta de Neptuno

Creo que además de Neptuno, aquí viven hadas, nereidas, ninfas y todo una colección de seres mitológicos.

Las formaciones rocosas calcáreas, las columnas, todo forma un sueño onírico del que no quieres marchar. Una perfecta iluminación es el complemento perfecto a la belleza natural de la gruta.

Lástima que la visita vaya a ritmo frenético, que no puedas quedarte a tu aire por estas fascinantes entrañas de la madre tierra, aún así, hemos disfrutado de todo lo visto y escuchado.

Vídeo de nuestro recorrido por la gruta

versión del vídeo en 3D.

De nuevo en el exterior de la Gruta de Neptuno, en la gran cueva que sirve de recepción de visitantes hacemos alguna foto, nos dejamos llevar por el ir y venir de las embarcaciones, por las voces de los turistas, de los guías que les acompañan.

Interior de la Gruta de Neptuno

Siento pena por la excesiva masificación de esta “catedral natural”. Estamos a principios de octubre, no quiero imaginar como será en temporada alta.

Tomanos la senda que lleva hasta la escalera de Cabirol, toca el ascenso al punto de partida.

El sol aprieta, el aire levanta gotitas de agua que refrescan nuestras caras. Otra vez nos acompaña el sonido del mar, otra vez caminamos a través del abrupto acantilado del Cabo Caccia.

Camino pegado al acantilado del Cabo Caccia

Durante la subida suena en mi cabeza “Escalera al cielo” de Led Zepellin. Eso representa Cabirol, una escalera que nos eleva al cielo.

Al cielo azul de Cerdeña, hacia un sol brillante que ilumina el mar, las rocas, todo lo que nos rodea.

Posiblemente esta inspiración hace que nos olvidemos de los escalones, que detengamos el paso para mirar de nuevo el camino.

Ahora lo vemos desde otra perspectiva, con otra luz. ¡imposible no parar cada dos por tres!

Los barcos con turistas regresan a Alguer mientras ascendemos por la Escalera de Cabirol

El impacto de la gruta es difícil de digerir, Cerdeña nos está enamorando, y solo llevamos tres días en ella. ¡Nadie nos prepara para lo que nos espera el resto del viaje!

Ahora sin prisas, conducimos relajados, no tenemos que llegar a ningún sitio en concreto.

La excepcional flora del Parque de Porto Conte nos rodea, por un lado, el azul turquesa característico de la isla, por el otro, extensiones de matarroles que parecen precipitarse al mar.

Promontorios, altos montes y una sucesión de torres de vigilancia de época española nos acompañan en nuestra ruta. Un ingenioso sistema de defensa creado a finales del siglo XV por la Corona de Aragón como protección de los continuos ataques.

Imposible no detener el coche para disfrutar de los privilegiados mirados naturales de la strada provinciale que serpentea la costa del parque.

Torres de vigilancia del siglo XV, huellas del pasado español en la isla

El paraíso está en Cala Dragunara

Una parada técnica para comer en algún restaurante local nos devuelve a la realidad. Degustamos especialidades de la isla regados con vinos locales.

Sin darnos cuenta las horas pasan en esta ¡Viva la vita! En esta extraña parada en el tiempo que sientes al viajar por Cerdeña donde las horas no tienen sentido, solo sabes que tienes hambre, o sueño, o ganas de bañarte.

Y eso hacemos tras la deliciosa comida sarda, una impecable representación de la dieta mediterránea en la que no faltan pan, aceites, quesos, pastas, verduras o legumbres.

Sin saberlo, el destino nos lleva hasta el paraíso terrenal situado en una cala de aguas transparentes y playa de finísima arena blanca.

Aguas turquesas en Cala Dragunara

Un “chiringuito”, un pequeño embarcadero y el placer de lo sencillo. Estamos en Cala Dragunara, de la que después descubrimos que es una de las más bonitas del norte de Cerdeña.

Estos son lugares hechos para recordarnos que somos unos privilegiados por poder llegar hasta ellos. Así que no vamos a desperdiciar ni un momento ¡fuera ropa y al agua!

La felicidad está en el placer de las cosas sencillas

Poco más a añadir. En Cala Dragunara dejamos que el tiempo pasara, lugares así merecen nuestra atención y respeto. Un picolo paraíso en la tierra.

Si vienes a Cerdeña deja un día para disfrutar de esta zona protegida y sus joyas naturales.

Recomendaciones para la visita a Gruta de Neptuno

Utiliza el transporte público para llegar hasta la cueva. (Barco o bus de línea regular desde Alguer).

Ven preparado con buen calzado, agua, protección solar y sombrero si decides hacer la visita por la escalera de Cabirol.

Intenta dejar la menor huella posible de tu visita, deja todo limpio.

Respeta a los animales y la flora del parque. No te salgas de los caminos señalizados.

Próxima parada: Ruta enoturística por Alguer (Alghero).

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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