Mercado indígena artesanal de Otavalo (Imbabura, Ecuador)

Con mis impresiones sobre el mercado indígena artesanal de Otavalo, inicio una serie de artículos dedicados a Ecuador.

Parada obligatoria si viajas al país sudamericano. Algunos podrían pensar, ¡Normal, estás ante el mercado más grande y famoso de toda Sudamérica!

Pero, en mi caso, más allá de este calificativo, la visita se hace imprescindible para conocer al pueblo quichua y descubrir sus habilidades artesanales en cualquier disciplina vinculada a la música, el textil, el tallado y la orfebrería, entre otras.

A poco más de hora y media de Quito, la ciudad de Otavalo se sitúa junto al lago de San Pablo, a los pies del volcán Imbabura.

Conocida como la “Capital Intercultural del Ecuador” debido a su riqueza cultural e histórica, Otavalo es origen del pueblo indígena quichua o kichwa, reconocido por su habilidad musical, artesanal y comercial, que he podido comprobar en su famoso mercado.

Mercado de Otavalo en la región de Imbabura

Otavalo, Imbabura y los volcanes

Las provincias ecuatorianas suelen llevar el nombre del volcán predominante en su territorio.

Este es el caso de Imbabura, también conocida como la “Provincia de los Lagos”. En ella se encuentran, entre otros, el Lago San Pablo, la Laguna de Cuicocha o las Lagunas de Mojanda.

Asimismo, la provincia destaca por sus atractivos naturales como los volcanes Cotacachi o el propio Imbabura, más conocido como Taita Imbabura (Papá Imbabura), de genero masculino.

Es una curiosa característica del país. Los volcanes tienen género y cuentan con su particular leyenda.

En el caso del Taita Imbabura, la leyenda habla de su amor hacia Mamá Cotacachi, de género femenino. Este otro volcán se sitúa en la vertiente opuesta del lago San Pablo.

Ambos crean una extraordinaria visión de la naturaleza de la zona, muy apreciada por los quiteños que se acercan hasta Otavalo para disfrutar de este entorno natural único. 

Volcán Taita Imbabura junto al Lago San Pablo en Otavalo

El amor de Imbabura y Cotacachi 

“Según las leyendas locales, los espíritus de las montañas han sido responsables de todo tipo de fenómenos naturales. Algunas incluso han tenido intensas relaciones que han sacudido el planeta hasta sus propias placas tectónicas.”

Así ocurre con Taita Imbabura y Mamá Cotacachi. Os dejo mi resumen sobre esta bella leyenda:

Taita Imbabura vela por los ríos, por los vientos, así como por las labores de los seres humanos, sus cosechas y animales.

Un día decidió declarar su amor a Mama Cotacachi llevándole flores y pidiendo que fuera su esposa. Cotacahi tembló de emoción y reconoció que el sentimiento era mutuo.

Desde entonces, los volcanes se visitan dejando un poco de nieve en sus cumbres el uno al otro. Fruto de esta unión, nació el monte Yanaurcu.

El amor de estos volcanes ha llenado de armonía los valles que los separan. 

Leyendas aparte, Imbabura es la zona volcánica más activa del planeta. Sus habitantes, más que como una amenaza, sienten a sus volcanes como un regalo de la Pachamama (naturaleza) para fertilizar sus tierras.

Aproximación a Otavalo desde Quito por la carretera E35

Mercado Indígena artesanal de Otavalo

En el autobús de camino al mercado observo, ya en las afueras de Otavalo, un buen número de grafitis.

Este arte urbano representa la excelente expresión creativa de los otavaleños, fruto de la revolución cultural indígena.

El pueblo indígena ha dejado de sentirse avergonzado, de caminar con la cabeza agachada, pasando en los últimos años a reconocer el valor de sus orígenes, a caminar erguidos y orgullosos.

Otavalo es la capital del pueblo quichua (que no quechua).

Músicos animan las compras en el Mercado Indígena artesanal de Otavalo

La calle principal me lleva hasta la Plaza de los Ponchos, donde se celebra, a diario, el mercado o feria de artesanía indígena más importante de toda Sudamérica.

En el Mercado Indígena artesanal de Otavalo encuentran mostrador los productos elaborados en las comunidades y aldeas de la provincia de Imbabura.

El mercado me seduce con sus telas, bordados, tallas de madera o piedra, instrumentos musicales, cestería, alfarería y todo tipo de interesantes cachivaches.

Muestra de diferentes productos en el mercado de Otavalo

Otavalo es una localidad con mucha actividad en sus calles. Durante el fin de semana multiplica su población con la visita de quiteños y vecinos de otras localidades, ávidos por comprar en su famoso mercado.

Gracias a mi guía local me introduzco en las historias y curiosidades del mercado.

Elisabeth explica que los productos se exportan a todo el país, especialmente a las islas Galápagos, donde suelen triplicar o cuadriplicar su precio.

Además, cuando llega la Navidad, los otavaleños cargan sus elaboraciones en enormes fardos y vuelan hasta los principales mercados navideños de todo el mundo para venderlos.

Después, regresan a sus casas cargados con mercancías de difícil adquisición en Ecuador. Además de grandes artesanos, son también excelentes comerciantes.

Mujer bordando lana en mercado de Otavalo

Orfebre trabajando la plata en el Mercado Indígena artesanal de Otavalo

Pasear por este mercado es una experiencia única que lleva a descubrir la creatividad de este pueblo. Todo ello dentro de un ambiente alegre y acogedor, con músicos que cantan y amenizan las compras.

Pero el mercado indígena artesanal de Otavalo no se desarrolla solo en su plaza central, por las calles colindantes se ubican también un buen número de interesantes tiendas.

Un relajado paseo por sus alrededores te asegura encontrar aquello que andas buscando, o no, ¡siempre hay que dejar lugar a la serendipia!

Mientras camino por las calles de la ciudad, aprecio una excelente muestra del arte otavaleño en un buen número de muros con grafitis.

Murales otavaleños

El pueblo Quichua

El sentimiento de orgullo por pertenecer al pueblo Quichua se refleja en la constante temática indígena de los murales, convertidos en portavoces de sus historias, cultura y tradiciones.

Una fuerte inmigración ha sido recibida en los últimos años en la región de Imbabura, tanto de cubanos y colombianos primero, como más recientemente por venezolanos.

Otavalo, al igual que el resto de Ecuador, siempre ha sido un pueblo acogedor, sin ningún tipo de discriminación por quienes llaman a su puerta, aunque disturbios recientes han derivado en la aplicación de sus leyes indígenas.

La ciudad conserva tradiciones indígenas como la que considera al delincuente como un ser poseído por malas energías. Con potestad por parte del Gobierno nacional para administrar sus leyes rituales en delitos comunes, las autoridades permiten aplicar estas leyes ancestrales.

Por ello cuando alguien es sorprendido robando, se le aplica el ritual de fustigado con ortigas para limpiar sus malas energías.

Una experiencia, que según cuenta mi guía, ha erradicado prácticamente la delincuencia en esta provincia ecuatoriana.

La melena recogida en trenza es una muestra de ser buena persona

Otra tradición que me ha sorprendido, es la de conservar el pelo largo recogido en una trenza, tanto hombres como mujeres. La melena recogida así muestra la honradez de la persona.

Uno de los peores castigos que un padre puede hacer a sus hijos es cortar su melena. Con ello muestra públicamente que se han portado mal.

Indudablemente, contar con una guía local ha sido un valor añadido a mi visita. Gracias a Elisabeth he podido conocer un buen número de singularidades del pueblo Quichua, así como del mercado más grande de Sudamérica.

Vídeo Mercado Indígena artesanal de Otavalo

Vídeo versión 3D.

Si vienes al mercado no seas un mero observador, habla, conversa con las personas que están al frente de los diferentes puestos. Posiblemente, más allá del colorido, de las formas, de la música y texturas del mercado, la verdadera joya de este lugar son sus personas.

Cada charla con ellas es un regalo, es una nueva página rellena en mi diario de viaje, en el cajón de mi aprendizaje como persona.

Antes de abandonar la ciudad, realizo mis compras particulares, aunque como inicio aquí mi viaje por el país, no puedo cargar con muchas cosas. ¡Lo imprescindible para un grato recuerdo!

Datos de interés

La ciudad de Otavalo se encuentra a unos 90 kilómetros de la capital, Quito, donde parten un buen número de excursiones guiadas, aunque también puedes hacer el viaje por tu cuenta.

Si te decides por esta opción, toma el autobús en la terminal de Carcelén. Cada veinte minutos sale un bus con un coste de unos 2USD.

También puedes llegar en taxi (unos 60€ al cambio) o en coche, si te has decidido por alquilar uno. 

¿Mi recomendación? utiliza el transporte público, una manera sostenible de moverte por el país y dejar la menor huella, además, ¡las grandes aventuras suceden en estos medios de transporte!

Nota de autor: agradezco a Turismo de Quito toda la ayuda para realizar esta visita al Mercado indígena artesanal de Otavalo. Puedes seguir el viaje en las redes #DVEcuador y #Tuhistoriacomienzaenquito 

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