Burgui, el pueblo de los oficios (Navarra)

En nuestra ruta por Navarra llegamos a un lugar con espíritu propio, de profunda identidad local, repleto de atractivos naturales y encantadores pueblos, hablamos del Valle del Roncal. 

Situada al sur del fascinante valle, la localidad de Burgui, es puerta de entrada a esta comarca, famosa por sus ancestrales tradiciones e historia.

Paseo “Burgui, pueblo de los oficios” Fuente: ayuntamiento de Burgui

Pinceladas de historia de Burgui

La localidad perteneció al patrimonio de los reyes de Pamplona y luego de Navarra.

Los datos históricos más antiguos se remontan a la época medieval, cuando Burgui fue un enclave estratégico entre los reinos de Navarra y Aragón, desempeñando una función capital en la defensa del valle del Roncal.

Para ello, contó con un importante castillo defensivo, en servicio hasta principios del siglo XVI, cuando prácticamente desapareció tras sufrir uno de los episodios más crueles de la guerra de Navarra (1512 – 1521).

Actualmente, quedan escasos restos y en su lugar se alza la ermita de Nuestra Señora del Castillo.

El carácter fronterizo y militar de la localidad se observa también en el magnífico puente medieval sobre las aguas del río Esca.

Burgui, interesante puerta al Valle del Roncal

Llegamos hasta la villa, un frío día de invierno, después de conducir a través de la carretera local A-137 (conocida como la carretera del Roncal).

Aitor, nuestro cicerone por estos lares, nos informa que estamos a punto de sumergirnos en un universo peculiar, el del Valle del Roncal, antesala a los Pirineos y a la vecina Francia.

Aire puro, árboles, agua y una sinuosa carretera que nos mece junto al río Esca. 

El espectacular desfiladero de la Foz de Burgui, joya natural de las sierras de Illón y de la Peña, declarado Espacio Natural Protegido, da la bienvenida al embriagador universo del Roncal.

Además, la foz (desfiladero), es salvaguardia de una comarca detenida en el tiempo, de una singular zona fronteriza.

Foz de Burgui, Espacio Natural Protegido

Cuando llegamos, Burgui se despereza, comienza a despertarse y nos contagia de su apacible tranquilidad.

En estos pequeños pueblos pareciera que hay poco por ver o hacer, ¡nada más lejos de la realidad!

La villa sorprende con un bello conjunto arquitectónico, con parajes naturales de extraordinario valor e interesantes curiosidades. 

Burgui destaca por la extraordinaria recuperación de los antiguos oficios del Valle del Roncal. 

Caserío de Burgui junto al río Esca 

Qué ver y hacer en Burgui

Dedica tu visita a pasear relajadamente, a contagiarte por la belleza de esta lugar, un pequeño pueblo construido en piedra, anclado en el tiempo y de esencia eminentemente rural.

– Puente sobre el Esca

Posiblemente, la imagen más famosa y fotografiada.

El puente, conserva los arcos y elementos originales, es el punto de partida del paseo por Burgui.

Antes de acceder al caserío, atraviesa esta joya medieval y cruza al otro lado del río Esca.

Puente medieval sobre el río Esca a la entrada de Burgui

– Senda de los oficios

Burgui es un preciado retorno al pasado. El pueblo se ha volcado en recuperar y mostrar los elementos más característicos de la vida de antaño.

En el puente medieval, se inicia un recorrido circular, pedagógico y etnográfico de cuatro kilómetros.

A lo largo de esta senda, la tecnología guarda silencio y deja paso al legado ancestral de las generaciones que poblaron la zona.

Información sobre antiguos oficios del Valle del Roncal

¿Qué oficios están representados?

El itinerario se inicia con el oficio del cantero, representado en los sillares del puente medieval.

Una serie de carteles ayuda a comprender en qué consistía cada oficio, quién lo realizaba y dónde.

Por ejemplo, el oficio de lavandera, situado junto al río y realizado exclusivamente por las mujeres.

El oficio de lavandera recaía en las mujeres

Más adelante, encontramos una almadía a tamaño natural.

Gracias al empeño de la Asociación Cultural de Almadieros Navarros, Burgui se ha convertido en la sede del museo de esta ancestral técnica de transporte de madera.

En el mes de mayo se celebra el día de la Almadía, fiesta declarada de interés turístico nacional, donde se reconoce y homenajea este noble oficio.

Poco a poco, a través del sendero, descubrimos un horno de pan, una carbonera o una nevera medieval.

Carbonera típica del Roncal

Estamos frente al interesante conjunto de elementos etnográficos del Roncal, recuperado por los vecinos, para salvaguardar la identidad del territorio y crear un interesante reclamo turístico.

Cada uno de los elementos arquitectónicos populares recupera otro oficio. Así, el horno de pan y la carbonera se cubren de la rojiza teja, característica de la zona, en un encantador guiño al trabajo de tejero.

El Roncal se caracteriza por rojos tejados en claro contraste con las blancas paredes.

El blanco de Burgui, y de otros pueblos de la comarca, surgió de las caleras, antiguos hornos de piedra caliza en forma de cúpula, donde se producía la cal necesaria para enlucir las fachadas.

El sendero de los oficios es una fascinante senda etnogràfica, un museo al aire libre que merece nuestro tiempo y respeto.

Un sobresaliente trabajo realizado por los vecinos para poner en valor sus tradiciones, valores y singularidades.

Antiguo aserradero junto al Esca

El Caserío

El conjunto urbano (aquí conocido como caserío) se sitúa, en posición escalonada, a la derecha del río Esca.

Sobresalen en su arquitectura, las calles y las grandes casonas de piedra, rematadas por aleros saledizos y chimeneas cilíndricas de estilo pirenaico. 

Hay un elemento “decorativo” repetido en los dinteles de las casas del Roncal, la Eguzki Lore (flor del sol).

Eguzki Lore (flor del sol) un imprescindible en la mayoría de casas

Esta flor, con apariencia de sol, situada en el dintel de las puertas “evita que las formas de la noche traspasen el umbral”

La Iglesia de San Pedro del siglo XVI, cuyo interior conserva el viejo órgano del monasterio de Leyre, abandonado tras la desamortización de Mendizábal, es otra de los edificios de interés del caserío. 

Pequeña presa o “Puerto”

Un poco más arriba del puente se sitúa la pequeña presa, también conocida como puerto, desde la que descendían las almadías.

Este lugar recuerda el aprovechamiento de la madera, que junto a la ganadería constituyeron las principales actividades económicas de la localidad, de ahí la pasión que sienten en Burgui por este antiguo oficio.

Pequeña presa o puerto de Burgui

– Museo de la Almadía – Casa Consistorial

En las dependencias del ayuntamiento, interesante edificio de piedra de mediados del XIX, se ha creado una sala-museo etnográfico dedicada al mundo de las almadías.

La exposición abarca todas las operaciones realizadas por los almadieros.

Su labor comenzaba con la subasta de los árboles. Después, los transformaban en maderos para trasladarlos y venderlos en Navarra, Aragón, La Rioja o Cataluña.

Otro lugar imprescindible si visitas Burgui. Te aconsejamos venir en mayo, cuando se celebra la fiesta de este desaparecido oficio.

Almadía a tamaño natural junto al río Esca

– Ermita de Nuestra Señora del Castillo

En la zona más elevada del pueblo y ocupando el lugar donde se sitúo el castillo de Burgui, se sitúa una pequeña ermita.

Las vistas desde aquí son preciosas. Junto a la ermita, aún se pueden apreciar algunos restos de la que fue una de las fortalezas más importantes del Reino de Navarra.

– Espacios naturales de Burgui 

Fuera del caserío, no dudes en conocer los alrededores. 

La localidad cuenta con espacios naturales de alto valor como las Balsas de Sadi, la Foz de Burgui, declarada Reserva Natural en la que vive una de las mayores colonias de buitres de Europa, y el abetal de Basari. 

Para llegar hasta estos lugares, la localidad cuenta con excelentes senderos señalizados.

Balsa de Burgui, un paraje natural con leyenda

Y por si no fuera poco, el pueblo roncalés, cuenta con su propia historia de brujería, aquelarres e Inquisición.

¿Quieres conocerla? Pues tendrás que venir hasta Burgui. Este secreto lo guardamos en el cajón de los tesoros no revelados. Permítenos esa licencia.

Fascinante Roncal, donde Burgui es solo un pequeño anticipo de todo lo que ofrece uno de los lugares más fascinantes de Navarra.

Cómo llegar a Burgui

Hemos llegado hasta Burgui en coche desde Pamplona, a través de la carretera local A-137 (la carretera del Roncal). Desde la capital navarra hemos tardado una hora.

De regreso, aprovechamos el camino para conocer otras joyas de la zona como la Foz de Abayún o Navascués, situadas en la carretera de las Coronas, la Na-214.

Agradecemos a nuestro cicerone local esta visita, este viaje iniciático al Valle del Roncal, que nos deja con ganas de más, de mucho más. La zona merece nuestro viaje pausado. #ElViajeConsciente se hace realidad en lugares como Burgui.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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