Cariñena, una ciudad con nombre de vino (Zaragoza)

Ya conocéis nuestra pasión por el enoturismo, por las escapadas life style y por las rutas vinculadas a los productos de la tierra. En esta ocasión visitamos Cariñena, capital de la comarca Campo de Cariñena, una ciudad con nombre de vino.

Han sido tres días de escapada enoturística por la Ruta del Vino Campo de Cariñena (El vino de las Piedras).

Hemos descubierto joyas del genial pintor Francisco de Goya, huellas del pasado romano de la zona, cuando César Augusta era una de las principales ciudades de la provincia de Hispania y tradiciones locales que se mantienen vivas gracias a artesanos que han apostado por conservarlas

Uno de los días lo hemos dedicado a recorrer los principales atractivos de la localidad de Cariñena y alrededores.

Bodegas, tabernas, paisaje de viñedos, catas, excelente gastronomía y una agradable ruta guiada han conseguido conquistarnos.

¿Sabes dónde se encuentra Cariñena? ¿Conoces sus vinos? ¿Sabías que su Fiesta de la Vendimia es una de las más interesantes de España?

Seguro que muchos “noes” han pasado por tu cabeza. Acompáñanos en este post, te revelaremos unos cuantos secretos que seguro te animarán a hacer una escapada hasta la provincia de Zaragoza para conocer una de las zonas vitivinícolas más antiguas del país.

Visita guiada a Cariñena con la Oficina de Turismo

La oficina de turismo de Cariñena ofrece visitas guiadas que introducen al visitante en la historia de la ciudad y del vino.

Una opción muy recomendable. A lo largo de tres horas conocemos los lugares, anécdotas e historias más notables de la localidad.

La visita incluye acceso a varios edificios que solo pueden verse con guía, degustación de productos gastronómicos y visita a una bodega con cata (todo por 3€).

Pero antes de la visita guiada es imprescindible acercarse hasta el Centro de Interpretación del Ferrocarril de la Comarca Campo de Cariñena, un espacio cultural gestionado por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de la ciudad.

A las 10:00 de la mañana iniciamos nuestro recorrido. Tenemos hora reservada para visitar el Centro de Interpretación del Ferrocarril.

El día se presenta completo e intentaremos sacarle jugo a esta desconocida localidad zaragozana con nombre de vino (a pesar de la lluvia).

Barricas para el transporte de vino en el tren – Centro Interpretación Ferrocarril

Lo que fuera un antiguo almacén situado junto a las vías del tren se ha reconvertido en un interesante espacio relacionado con la historia del ferrocarril de la comarca de Campo de Cariñena.

Además, como otros lugares que visitaremos a lo largo del día, el centro forma parte de la Ruta del vino de Campo de Cariñena.

La aparición del ferrocarril se vincula a la necesidad de mejorar el transporte del apreciado caldo aragonés que hasta ese momento se realizaba gracias a los “arrieros.”

En este viejo almacén reconvertido hay una interesante selección de noticias relacionadas con el tren, historia y evolución.

Nos vamos encantados con la visita. La asociación realiza una labor encomiable.

Si vienes por Cariñena esta visita es imprescindible, sobre todo si te acompañan los peques de la casa ya que podrán disfrutar de una atractiva colección de maquetas de tren.

Junto al Centro de Interpretación del Ferrocarril y polideportivo municipal, Cariñena cuenta con Área de servicios y pernoctación para autocaravanas.

A las 11:00 se inicia la ruta en la puerta de la oficina de turismo. La guía nos espera a todos los que tenemos reserva para adentrarnos, con sus palabras, en la historia de la ciudad.

Estamos en el Paseo del Vino o del Centenario, una especie de “paseo de las estrellas” de Hollywood (salvando las distancias).

En el suelo de esta calle se dejan las huellas de importantes figuras del mundo de la cultura, del cine o de la música.

El Paseo de las Estrellas de «El Vino de las Piedras» de Cariñena 

El Portal del Centenario sobresale en la amplia avenida, es lugar de referencia en Cariñena.

Conmemora el centenario del título de ciudad otorgado por el rey Alfonso XIII. Se premió la importancia histórica de la localidad y la lucha que se llevó a cabo para paliar los efectos de la plaga de la filoxera (insecto que acabó con el viñedo europeo).

La obra fue realizado por el escultor aragonés Florencio de Pedro en el año 2009, efemérides del centenario.

El Portal contrasta con los edificios de alrededor y otorga al paseo un toque vanguardista.

Portal del Centenario en el paseo del vino

A pocos metros sobresale la fachada de una bodega modernista. Es la Casa de la Viña y el Vino. Contiene en su interior la Sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cariñena y el Museo del Vino, además de biblioteca, enoteca y sala de catas.

Otro de los edificios imprescindibles para visitar en Cariñena, ejemplo de la arquitectura industrial modernista de la zona.

Puedes hacer la visita por cuenta o guiada. ¡Tú decides! Nosotros quedamos enamorados de su original Enoteca, situada en la parte subterránea.

Los antiguos trujales de la bodega se han reconvertido para acoger las colecciones particulares de algunas bodegas de la Denominación de Origen.

Casa de la Viña y del Vino, sede de la DOP Cariñena y Museo del vino

De nuevo en la calle, la guía nos explica la historia de la DOP Cariñena, nos da pinceladas de historia sobre la localidad desde la época romana.

Proseguimos la ruta por el paseo de Goya hasta el Torreón de las Monjas, único vestigio en pie de las antiguas murallas de la ciudad conservadas hasta el siglo XIV cuando fueron destruidas en la Guerra de los Pedros. 

La torre, de planta rectangular, cuenta con más de 15 metros de altura. El interior es visitable solo con guía.

Varias plantas y salas nos transportan a un pasado lejano, a una época medieval de la que quedan pocas huellas en una ciudad muy reconstruida.

El Torreón es uno de los símbolos de Cariñena. Recuerda un pasado exquisito patrimonial borrado por los conflictos que asolaron la zona durante años. 

Torreón de las Monjas

A través de la calle de las Monjas accedemos al centro, el apelativo de la calle y del torreón se debe al antiguo convento ubicado en esta zona junto a la muralla.

Varias casonas y edificios interesantes salen al paso, la guía nos resalta la importancia del vino como motor económico de Cariñena y la comarca.

Nos muestra curiosidades como las boca de aire o “respiraderos” que conservan algunas casas en la fachada justo a la altura de las aceras.

Son el claro recuerdo del uso del subsuelo de la ciudad para bodegas particulares.

Respiradero en el suelo de antigua casona

La imponente figura de la Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora nos da la bienvenida al final de la calle.

Un llamativo templo religioso de superposiciones, de diferentes estilos como el barroco o el gótico.

La iglesia, otro de los edificios singulares de Cariñena, se construyó sobre la Colegiata de Santa María destruida también en un conflicto bélico. Anteriormente, la colegiata, ocupó el lugar de mezquita. 

Llama la atención la robustez de la construcción. Parece una fortaleza en vez de un templo religioso. Una masa imponente que sobresale entre los tejados, apreciable desde kilómetros a distancia.

Los deliciosos Moscatelicos de la pastelería Manuel Segura renuevan nuestra energía, consiguen saciar el hambre que empieza a invadir nuestros cuerpos gracias a sus productos locales de prestigio en la comarca.

Moscatelicos de Manuel Segura

En alusión al vino, el repostero Manuel Segura creó unos pasteles. El moscatel es otra de las delicias de la comarca. ¡Imposible salir de la pastelería sin un buen surtido de sus especialidades!

El ayuntamiento de Cariñena, a pocos metros de la pastelería es uno de los edificios civiles renacentistas más bellos de la provincia de Zaragoza.

Ubicado en la plaza de España donde se sitúa también la Fuente de la Mora, de la que una vez al año brota vino en vez de agua, justo en la Fiesta de la Vendimia, una tradición vinculada, según nos cuenta la guía, a la vista del rey Felipe II en el año 1585.

De nuevo, gracias a la visita guiada accedemos a la casa consistorial, palacio de tipo aragonés construido en el siglo XVI.

En el interior sobresalen las vidrieras, la sala de plenos y magnífico artesonado, así como una colección de cuadros y galerías desde la que se obtienen unas inmejorables vistas a la plaza.

Detalle de la Fuente de la Mora y de la Casa consistorial

La calle Mayor es la arteria principal de la ciudad, en ella se sitúan un buen número de bares, tabernas y vinotecas en las que puedes disfrutar de la excelente oferta enogastronómica de la Ruta del vino de Campo de Cariñena.

Pero la sorpresa de esta ruta se encuentra escondida tras una insignificante puerta en los bajos de un moderno edificio. ¡Si no fuéramos con la guía, hubiéramos pasado de largo!

La iglesia de Santiago, una preciosa joya que ha sobrevivido a la desaparición del patrimonio arquitectónico de la ciudad. La sensación al entrar es ¿qué ha pasado aquí? ¿Cuándo he sido teletransportada?

El templo gótico levantado a caballo de los siglos XIII y XIV se ubicó sobre la sinagoga tras la expulsión de los judíos en 1339.

Sin duda es la joya oculta de la ciudad por muchos motivos.

Iglesia de Santiago

Llegamos por la larga calle Mayor al punto de partida, la oficina de turismo, pero antes queda el final de la ruta.

Un final apoteósico con la visita a la bodega de Ignacio Marín, una de las emblemáticas de la ciudad.

Sencillamente nos ha fascinado este edificio tanto por fuera, como por dentro. Impresionante la cúpula y la escalera de caracol que lleva hasta la zona de barricas.

Desde fuera no te imaginas lo que contiene dentro. La fachada llama la atención por ser atípica, solo el nombre en letras doradas consigue hacerte creer que el edificio contiene una bodega.

¡Mira que hemos visto bodegas a lo largo de nuestros viajes, pero esta nos ha dejado enmudecidos!

Acabamos la ruta con una degustación de los caldos de la familia Marín a las afueras de la ciudad donde se ubica la tienda-museo.

Tips sobre alojamiento, gastronomía y enoturismo en Cariñena

Antonio, propietario del Hotel del Vino, ha sido un magnífico anfitrión en nuestra escapada enoturística por la Ruta del Vino de Campo de Cariñena – Vino de Piedras. 

Alojarse en su moderno y confortable hotel, un lugar sin estridencias ni lujos, pero cargado de pasión por la viticultura y todo aquello que la rodea, es una acertada decisión si visitas la zona.

Nosotros estuvimos alojados en la habitación Cariñena, que ofrece unas bonitas panorámicas del centro de la localidad homónima. En el hotel puedes disfrutar de su restaurante y de la Bodega del Grupo Prinur. 

Lo mejor de nuestra estancia, la cata-degustación con maridaje que Antonio realiza cada sábado, de manera gratuita, para clientes y amigos.

Os podemos asegurar que nunca habíamos asistido a una igual. La experiencia enológica y enoturística es completa en este hotel-bodega.

Antonio nos ofrece un viaje a través del vino en su hotel-bodega

Cariñena es un must en cuanto a oferta gastronómica de la provincia de Zaragoza y de Aragón en general.

Sus restaurantes y tabernas son todo un reclamo para los paladares más exquisitos, así como para todos los bolsillos y gustos

Puedes elegir sentarte en una buena mesa y disfrutar de la singularidad de los productos locales, kilómetro cero, 100% aragoneses, como la que ofrecen los restaurantes La Rebotica y el Asador Bako.

El equipo de La Rebotica nos ha enamorado con sus recetas de claro origen tradicional, pero de estética y elaboración actual. La joya de la cocina es la borraja, un plato que ha salido hasta en televisión.

en nuestro caso, degustamos el menú-degustación maridados con buen arte por Miriam, junto a los caldos más prestigiosos de la DOP Cariñena. 

Restaurante La Rebotica, magnífica experiencia enoturística en Cariñena

Cuánto mimo por los platos, por los clientes y por cada cosa que se hace, se transmite en este lugar, ¡Sin duda, volveremos!

Si te apetece tapeo del bueno, así como disfrutar del ambiente de bares, vinotecas y tabernas de la calle mayor de Cariñena os recomendamos, La Cantina y La taberna La Mazuela.

Los locales están siempre hasta la bandera. Los platos y especialidades están para chuparse los dedos. Ideal para ir con amigos y/o la familia.

Excelente relación precio-calidad y buen servicio (si llegas a hora punta, ten paciencia ya que te tocará esperar un poco, pero merece la pena)

Tapeo en La Cantina de Cariñena

En el Asador Bako, hemos disfrutado de un buen número de especialidades a la brasa.

Un equipo joven liderado por Alex nos introduce en el mundo de las carnes aragonesas y los pescados a la brasa.

¡Si eres vegetariano, también tienes tu hueco! A mi me han preparado unas verduras con salsa romesco deliciosas.

El local es de los más modernos de la ciudad, muy acogedor y de diseño acorde a los platos. La carta de vinos es exquisita en una apuesta por productos locales y DOP Cariñena.

La comida en Bako ha sido el mejor final a nuestra experiencia enoturística de tres días por la Ruta del Vino de Cariñena – Vino de las Piedras.

Carnes a la brasa en el Asador Bako

No puedes perderte…

A unos cuatro kilómetros del centro de Cariñena visitamos la Bodega Care, la mejor oportunidad de conocer por dentro la industria alimentaria, según palabras de la guía.

En Care puedes vivir una buena experiencia enoturística durante toda una mañana (entramos a las 12:00 y salimos sobre las 16:00). Nosotros visitamos la bodega, realizamos la cata-maridaje y nos quedamos a comer en su restaurante.

Nos gustó mucho la cantidad de familias con niños que visitaron junto a nosotros la bodega, pero sobre todo la capacidad y preparación de la guía para hacerlos sentir implicados en un mundo que muchas veces creemos exclusivo de los adultos.

Experiencia enoturística en bodegas Care

Nota de autora: Esta experiencia enoturística forma parte del premio que ganamos en Las Rutas del Vino de España.

Pudimos haber elegido cualquier otra ruta, pero desde el primer momento tuvimos claro que Campo de Cariñena sería la elegida.

Gracias al equipo de la ruta del vino de Cariñena por la coordinación de este paquete enoturístico que podéis encontrar en su página web

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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