Amberes en un día, esplendor del barroco en Flandes

La última de las ciudades visitadas en nuestro viaje por Bélgica, no por ello la menos interesante, es una de las joyas de la región de Flandes. Su ubicación a orillas del río Escalda, al inicio de su extenso estuario, la convierte en uno de los puertos más importantes de Europa. En esta ocasión, os contamos que se puede ver y hacer en Amberes en un día.

Ciudad de contrastes, a caballo entre la modernidad y la tradición. Estandarte del barroco, eminentes figuras de este estilo como Rubens o Anthony Van Dyck la eligieron como hogar.

Hay un buen número de razones para visitar Amberes. Un día es muy justo para disfrutar de una ciudad que presume de ser el centro mundial del comercio de diamantes, pero si solo dispones de una jornada para conocerla, ¡no te preocupes! te damos buenos consejos para que no te pierdas lo mejor de la segunda ciudad más grande de Bélgica.

Arquitectura típica flamenca que también encontramos en el casco histórico de Amberes

Nuestro paseo por Amberes en un día

Llegamos hasta Amberes en coche tras sufrir los atascos que se producen a la entrada de la ciudad. Por ello os recomendamos llegar en tren, van rápidos y conectan las principales ciudades de Flandes.

Después, ha costado aparcar, por lo que hemos perdido unas horas muy valiosas, aún así, el día nos ha cundido bastante.

No traemos nada planificado. Caminamos y visitamos lugares en función de lo que nos sorprende.

¿Qué hemos visto en Amberes en un día?

1. Museo de arte CPAS, conocido como Maagdenhuismuseum, un antiguo orfanato que actualmente acoge obras de arte de Rubens o van Dyck.

Su historia es conmovedora, estamos casi solos mientras caminamos por sus galerías y claustro.

Museo de arte CPAS

2. Iglesia de Sant Jorge (Sint-Joriskerk). Una joya poco visitada a pocos metros del centro histórico.

Nos ha impresionado su amplitud y la colección de obras de arte que atesora. La entrada es gratuita.

Detalles de la Iglesia de San Jorge

3. Jardín Botánico (Plantentuin – Den Botaniek), un espacio verde urbano situado junto a la calle de las galerías de arte.

Un recoleto rincón verde en el que desconectas de la ciudad. Preciosa terraza para tomar algo. Ieal para hacer fotos y sentarte a contemplar lo cotidiano de esta ciudad. La entrada es gratuita.

Aprovechad la misma calle donde se ubica el jardín para admirar algunas de las famosas galerías de arte de Amberes y el teatro Bourla. 

Rincones del jardín botánico

4. Teatro Bourla sobresale al final de la calle de Leopoldo. Precioso edificio de principios del siglo XIX. Se puede acceder al restaurante de la primera planta. Para visitas guiadas, consulta su web

Los deliciosos pasteles y aperitivos que ofrecen en el De Foyer (nombre del restaurante) nos han conquistado. Un buen lugar para hacer un aperitivo o lunch

Teatro Bourla, De Foyer y galerías de arte en la Leopoldstraat

5. Casa museo de Rubens (Rubenhuis). Imprescindible si visitas Amberes. A pocos metros del Teatro Bourla. Merece la pena callejear hasta llegar a este centro del espledor del barroco europeo, un estiloque se alió con esta ciudad y que predomina en nmuchos de sus edificios y obras de arte más importantes.

Prepara unas horas para disfrutar de la casa de Rubens, de su relajado jardín, de las piezas escultóricas.

¡No tengas prisa! Nosotros decidimos coger audioguías para comprender mejor la figura de Rubens, saber su historia y apreciar mejor su obra.

Museo Rubens, joya del barroco flamenco

No recordamos el tiempo que hemos pasado dentro, pero hemos disfrutado cada minuto de nuestra visita a este museo.

6. De camino hacia el Centro histórico nos sorprende la altiva fugura de la torre de los campesinos, la Boerentoren, el primer rascacielos que se construyó en Europa.

Obra del arquitecto Jan Van Hoenacker en 1931, esplendido ejemplo de Art Decó flamenco. Estos son los fascinantes contrastes que juegan contigo en Amberes, acabmos de dejar atrás al maestro del barroco y nos topamos de golpe con una gran mole moderna.

El Boerentoren, primer rascacielos de Europa

Déjate llevar por el maravilloso ambiente de la Groenplaats, un espacio abierto repleto de bares y terrazas que da paso a la espectacular catedral.

Esta zona nos ha recordado mucho a otras ciudades flamencas visitadas en día anteriores.

Calles peatonales del casco viejo

El estilo de sus casas, de las calles peatonales en las que abundan las bicicletas, las librerías, cervecerías y muchos balcones adornados con flores.

Si hay un sitio que te deja sin respiración en esta ciudad es la Catedral de Nuestra Señora. Una joya del gótico flamingero, la más grande de Bélgica y una de las más importanes de Europa.

Su torre campanario, de 123 metros de altura es la más alta del BENELUX y forma parte del conjunto de torres declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Detalles del interior de la catedral

Al entrar, ¡prepárate para ser invadido por el espíritu del barroco en todo su esplendor!

La arquitectura interior salpicada de esculturas de mármol, cuadros. Las bóvedas, los techos, cada detalle es magnífico, pero nadie te prepara para asimilar el magnífico “Descendimiento de la Cruz”, de nuevo el gran Rubens regresa a nuestras vidas en un solo día.

Obra considerada como una de las Siete maravillas de Bélgica. Solo cuando la tienes delante, entiendes el porqué.

Detalles de la Catedral de Amberes

Tras el “empacho” de arte que hemos tenido en la catedral, callejeamos sin rubo a través de las calles colindantes que nos llevan hasta otro de los lugares imprescindibles del centro histórico, la Grote Markt.

En Flandes, no tienes tiempo para tomar respirar y asimilar una obra de arte y otra, un espacio sublime y otro. Las plazas del mercado flamencas son únicas y la de Amberes no iba a ser menos.

Ayuntamiento de Amberes

A lo largo de nuestro viaje hemos visto unas cuantas, la de Brujas, Gante, Lier, Yepres… no podemos ponerle un pero a ninguna.

El edificio del ayuntamiento sobresale entre los demás. La plaza es un espacio abierto, muy grande.

En el centro se sitúa la monumental fuente dedicada a Silvius Bravo, un soldado romano cuya leyenda dio nombre a la ciudad.

Símbolo de Ambers, silvi

¡No pierdas detalle de casa fachada, de cada elemento decorativo y arquitectónico de este magnífico espacio público!

7. Castillo de Steen (Het Steen). El edificio más antiguo de Amberes data del siglo XI y se ubica a la orilla del río Escalda. Una fortaleza que cumplió varias funciones: residencia, aserradero, depósito de peces o prisión hasta 1823.

En 1823 se abrió de nuevo como museo. En el 2020 será la puerta de entrada de la ciudad. El visitante viajará a través de la historia de Amberes. ¡tocará volver para entonces!

Castillo de Sten el edificio más antiguo de Amberes

A la entrada del edificio sorprende la estatua del gigante Lange Wapper, protagonista de una de las leyendas de la ciudad, la otra es la de Silvius Brabo, cuya fuente hemos dejado en la gran plaza.

Gigante Lange Wapper

8. Paseo por la ribera del Escalda, visita a las drasenas del MAS y cena con puesta de sol. El día no da para mucho más.

Amberes merece almenos tres días, a pesar de ello, le hemos sacado bastante jugo gracias a que en verano los días son más largos.

Imprescindible pasear por el muelle que sale desde Het Steen y lleva hasta el impresionante Museum ann de Stroom.

Por el camino te cruzarás con bonitas estampas cotidianas como la de grupos de jóvenes sentados en las orillas del río haciendo picnic o parejas esperando la romántica puesta de sol.

Atardecer en el río Escalda

Nosotros subimos hasta un interesante mirador para cenar en su terraza con vistas al río.

En este lugar hemos disfrutado de algunas especialidades flamencas como las croquetas de queso y gambas, ensaladas de marisco y cómo no, la cerveza.

Platos flamencos a la orilla del Escalda

La incipiente noche nos acompaña tras la cena. Aquí los horarios son otros, pero nos amoldamos perfectamente, lo que nos permite alargar la jornada en la ciudad.

Cruzamos al barrio que tenemos enfrente del muelle y sin saberlo nos adentramos por calles de bellos edificios, animadas plazas como la de Hendrik Conscienceplein en la que sobresale la espectacular iglesia barroca de San Carlos de Borromeo.

Ambientazo nocturno en la Hendrik Conscienceplein

Cúpula de la iglesia barroca de San Carlos de Borromeo

Y en San Carlos, decimos adiós a Amberes, nuestros pies ya no pueden más y tenemos que regresar al coche y conducir hasta Dendermonde, ciudad en la que estamos alojados.

La ciudad más moderna de Flandes nos deja muy buen sabor de boca y ganas de volver ya que hemos dejado mucho por hacer, como por ejemplo, visitar el barrio de los diamantes o disfrutar de sus cervecerías y resto de joyas barrocas.

El barroco inunda las calles del casco viejo

Y es en Amberes, donde decimos adiós a nuestro periplo flamenco, al día siguiente partimos hacia Dinant en Valonia, última de las ciudades visitadas en nuestro periplo belga de un mes.

Puedes seguir nuestro viaje en esta completa guía de viaje por Bélgica.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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