Bruselas en un día

Organizar una visita de Bruselas en un día parece difícil, pero no es imposible. Aunque no se puede ver todo, puedes marcharte de la ciudad con una agradable sensación, un cierto “mareo” y ganas de volver.

Llegamos, a la capital de Bélgica, desde la localidad de Dendermonde donde estamos alojados con una familia en Couchsurfing

Venimos en transporte público, imprescindible si quieres disfrutar de la ciudad, hacer una ruta por los templos de la cerveza bruselienses y no perder tiempo y dinero con el aparcamiento.

El trayecto son unos treinta minutos. El tren es muy cómodo y llega directo a la Estación Central. El billete de ida y vuelta sale por 7€ (setiembre 2013).

Por nuestra parte, no hay nada planificado, queremos pasear sin sentido, callejear, disfrutar del ambiente de la ciudad y dejarnos llevar por aquello que llame nuestra atención.

No hay un objetivo claro, exceptuando la visita a los templos cerveceros. Para unos amantes de la cerveza belga como nosotros, las cervecerías más importantes de Bruselas ¡si que están en nuestra agenda!

Qué ver y hacer en Bruselas en un día

Monte de les Artes

La estación central nos deja en el Mont de les Arts, epicentro de la cultura en la capital donde  se encuentran los principales museos y los edificios construidos con motivo de la Exposición Universal de 1910.

El lugar es grandioso, una gran explanada de diferentes niveles, jardines y grandes edificios públicos. El espacio concentra una cantidad de arte imposible de asimilar.

Bruselas se presenta como una hermosa ciudad de continuos contrastes entre vanguardias y viejas glorias.

También tiene el boato propio de una capital de reino, donde la mano de grandes arquitectos y las excentricidades de un rey megalómano han dejado huella.

Constaste de edificios clásicos y modernos

Constaste de edificios clásicos y modernos en el Mont de les Arts

Museo de los Instrumentos Musicales (MIM)

Entre la gran cantidad de edificios destaca uno de claro carácter modernista. 

Es el Museo de Instrumentos Musicales MIM situado en el Old England, una joya del Art Nouveau, creado en el año 1899 para ser la sede de unos grandes almacenes.

Interior del Museo de los Instrumentos Musicales, un must en la capital belga

Museo de los Instrumentos Musicales, un must en la capital belga

¡Si tienes prisa, este no es tu lugar! El museo necesita de casi dos horas de visita.

Hay cuatro plantas dedicadas a todo tipo de “cachivaches” del mundo, además de su estupenda terraza en lo más alto del edificio donde se ubica un restaurante – mirador.

El museo es un libro abierto sobre la música. Se exponen más de 7.000 instrumentos que van desde la Edad Media hasta nuestros días, pasando por ejemplos tribales que te dejan con la boca abierta.

Una acertada audioguía nos adentra en el mundo de los sonidos. Cada instrumento tiene un número que se corresponde con un sonido.

Así, puedes estar eternamente escuchando los sonidos del mundo y de la historia, pero…, ¡no tenemos todo el día!

Abandonamos esta increíble y relajada zona de Bruselas para continuar nuestro paseo.

Lo hacemos a través de las arcadas del Palais de la Dynestie. Sorprende el original y magnífico carillón, “Reloj de los Ciudadanos”. Campanas y personajes históricos saludan al visitante.

Así somos nosotros, viajeros slow capaces de perder media mañana disfrutando de lugares curiosos como este.

El Carillón de los Ciudadanos - Mont de les Arts

El Carillón de los Ciudadanos – Mont de les Arts

Catedral de Saint-Michel et Sainte-Gudule

El tranquilo paseo nos lleva por una avenida de la parte alta. A lo lejos percibimos el perfil de la catedral.

Un lugar que concentra mucho arte, historia y “buen rollo” provocado por la impactante iluminación natural del edificio.

Vitrales de la catedral donde se cuenta una gran parte de la historia conjunta de nuestro país con Flandes

Vitrales donde se cuenta la historia conjunta de España y Flandes

En un despiste, entre tanta gente y en medio de la inmensidad de la catedral, he perdido a Carmelo. Camino en soledad por el interior del templo.

A pesar de su sobriedad, comparada con otras catedrales visitadas a lo largo y ancho de Flandes, la belleza de Saint Michel es sublime.

Destacan sus imponentes vitrales, ante los que me quedo hipnotizada, también me han embaucado la colección de esculturas de paredes y columnas.

Exhorta en mis pensamientos y en el disfrute de tanto obra de arte no me he percibido de la presencia de una mujer mayor que está justo a mi lado. Al moverme para hacer una foto casi me doy de bruces con ella y enseguida se presenta.

Marie (así la he bautizado) es una de las guías voluntarias que “trabajan” en la catedral. Amablemente y de manera gratuita, explica a los visitantes la historia y peculiaridades del templo.

Junto a mi experta guía y de una improvisada manera, he aprendido más de la historia de esta ciudad que leyendo cualquier guía impresa. Al poco de empezar sus explicaciones, Carmelo regresa a nuestro lado.

Juntos disfrutamos con Marie de un agradable paseo a través de la historia bruseliense, con importantes nexos de unión con España. 

¡Nuestra guía ha hecho mucho hincapié en estos lazos históricos al saber que eramos españoles!

El templo gótico más importante de Bélgica

El templo gótico más importante de Bélgica

 Cervecería “À la Morte Subite” 

Abandonamos un templo religioso y nos encaminamos a otro más mundano, la cervecería  la Morte Subite.

La visita a este lugar ha sido un empeño mio, soy una fan incondicional de su cerveza, en concreto de las afrutadas.

¡Que emoción me produce pisar este templo! El lugar, como no podía ser de otra manera, me ha encantado.

La antigua brasserie conserva el esplendor del Art Noveau. Espejos, mobiliario, camareros elegantemente vestidos, y por supuesto…, ¡su cerveza!

Es indescriptible lo que he sentido al pisar por fin un lugar al que le tenía tantas ganas. 

Un robado en la famosa brasserie

 

Emoción contenida, respeto, nervios… ¡Y eso que solo es una cervecería!

Es la hora de comer y, À la mort subite, es sobre todo un coqueto bistro de suculenta carta por lo que nos quedamos a degustar platos típicos.

Tras la deliciosa comida y con unas cervezas de más (hemos probado cuatro), continuamos nuestra ruta. Ya empezamos a tener un cierto brillo en los ojos.

Galeries Royales Saint Hubert

La Rue du Marché aux Herbes nos lleva directos hasta el apasionado mundo de las galerías comerciales.

Saint Hubert es un lugar para los sibaritas, los gourmandes, para la exaltación del lujo y del placer hedonista.

Entramos en un largo pasillo de más de 200 metros donde se suceden tiendas de chocolate, prestigiosas boutiques de moda y complementos, restaurantes, galerías de arte, cine, teatro e incluso un museo.

Casi una pequeña ciudad, dentro de la gran ciudad. ¡No falta de nada! 

El chocolate y la cerveza no son buena combinación ;-) - Galerías Saint Hubert

¡El chocolate y la cerveza son un peligroso cóctel!

Las galerías reales son las primeras que existieron en Europa, de las más bellas y mejor conservadas.

Presenciamos un magnífico y festivo ambiente. Aún siendo domingo todas las tiendas están abiertas. A nosotros nos han atraído, especialmente, las chocolaterías. 

Las galerías se subdividen en tres zonas: la Galería del Rey, la Galería de la Reina y la Galería de los Príncipes, magnífico punto de encuentro para los de aquí y los de fuera.

Un agradable centro comercial urbano en el que aún siendo cerrado, ya que tiene una enorme cúpula acristalada que cubre todo el recinto, tienes la sensación de pasear por la calle.

Plaza Ágora

Abandonamos las galerías a través de una de sus arcadas y nos damos de bruces con una encantadora y pintoresca plaza repleta de vida cotidiana, de color y buen olor. 

Es la Ágora que como cada domingo celebra su mercadillo semanal. El soleado y agradable día invita al paseo, a la observación, al deleite y disfrute de cada edificio, de cada detalle, de cada escultura.

La fuente ubicada en el centro de la plaza es una improvisada zona de asientos. En uno de sus laterales sorprende una estatua que parece recobrar la vida al bajar de su pedestal para sentarse junto a su perro con los visitantes en un claro signo de acercamiento, de rechazo a la elevada posición que le confiere el basamento.

Me siento junto a Charles Buls, el alcalde más amado de la ciudad, cada día se sigue dejando querer por sus conciudadanos y se sitúa apacible entre todos nosotros.

Charles Bruls se siente cada día junto a sus ciudadanos en la Plaza de Ágora

Charles Bruls junto a sus ciudadanos en la Plaza de Ágora

Me ha parecido una escultura preciosa, una bonita alegoría del político cercano y amante de su ciudad.

Gracias a Buls podemos contemplar la espectacular Grand Place de Bruselas. Su empeño personal consiguió conservar este hermoso lugar para disfrute de todas las generaciones.

En uno de los laterales de la Ágora se sitúa la tienda-museo Chocopolis, todo un reclamo turístico para los amantes del chocolate.

Bruselas tiene agradables rincones, solo basta con dejarse llevar por un callejón o pasear sin sentido para que la ciudad deje de ser un gran complejo turístico que gira en torno al Manneken Pis o al Atominum.

En la colindante Plaza de España nos saludan dos personajes muy cercanos, El Quijote y Sancho Panza.

Un gigantesco Pitufo da la bienvenida a unas modernas y desérticas galerías comerciales. En pocos metros pasamos de un asfixiante bullicio de gente, de turistas, a la más absoluta de las calmas.

Un grandioso Pitufo saluda en la Plaza de España

Un Pitufo saluda en la Plaza de España junto a las Galerías Horta

El proyecto de las Galerías Horta no parece haber tenido el gancho que se esperaba. Sirven de enlace entre la Gare Central de Bruselas y el centro.

Los bruselienses tienen más prisa en no perder el tren que en pararse a contemplar escaparates. Nos ha impresionado su diseño vanguardista, su apuesta por un museo-megastore del cómic y por su “soledad”.

Aprovechamos la cobertura para ir a los baños de la estación. Nos han fascinado los lavabos públicos de Bélgica. ¡Son de pago, 0,50 céntimos, por lo que siempre los encuentras limpios, vigilados y con papel!

La idea la hemos visto repetido en algunos bares y restaurantes, ¡es de agradecer!

Vanguardistas Galerías Horta

Vanguardistas Galerías Horta

Salimos de nuevo a una preciosa calle que nos lleva hasta la pequeña iglesia de la Magdalena. Mi pasión por este personaje nos lleva hasta su interior.

La Grand Place

¡Gracias Monsieur Bruls, gracias! El empeño personal de este hijo predilecto de la capital, llevó a que podamos contemplar una de las plazas mayores más bella del mundo.

Cuando llegas a uno de sus puntos de entrada, la belleza arquitectónica de este lugar, su ambiente, su increíble vida te hace ¡zas! y te deja sin habla.

Los ojos no saben donde mirar, no quieren perder detalle, los oídos no dejan de recibir sonidos, registros. Hay bullicio, alegría, nadie podría pensar que estamos en una ciudad del norte de Europa.

Bruselas

Un distendido ambiente en la Grand Place

¡Que raro!, casi todo el mundo nos había hablado de Bruselas como una ciudad aburrida, sin encanto…

Nos dejamos llevar por la peculiar celebración del cumpleaños del Manneken Pis, por el ambiente y por la singular belleza de la plaza.

Vídeo Bruselas en un día

Disfruta del vídeo en su versión 3D

No voy a enumerar los edificios, atractivos y típicos tópicos de este lugar.

Creo que cada uno debe venir hasta aquí y vivir su propia experiencia, dejarse llevar por el atontamiento de su exquisita belleza, por cada uno de sus rincones, pero sobre todo, escuchar a sus habitantes.

Cofrades del Menneken Pis

Cofrades del Menneken Pis

Hemos visitado en estos días ciudades muy famosas de Flandes, admiradas y sobrevaloradas por el gran público.

Pero a nosotros nos enamoran  las localidades en las que sus habitantes se dejan ver, participan del día a día, de lo cotidiano y hacen que no te sientas un mero turista.

¡Bruselas lo consigue! En cada rostro encuentras una complicidad, en cada tienda, bar, portal, sientes un bon jour madame y entonces la ciudad deja de ser una mera postal que enseñar al regreso de tu viaje.

La Grand Place es el corazón de Bruselas, no solo por sus magníficos edificios, si no por la calidez de sus habitantes. Eso sí, ¡cometerás un pecado si no la visitas por la noche!

Grand Place de noche

Grand Place de noche

Callejear sin sentido

Abandonamos el corazón de la Bruselas más turística y caminamos sin sentido. 

Llegamos hasta el edificio de la Bolsa, visitamos la Iglesia gótica de Saint-Nicolas y accedemos a la afamada Ruta de fachadas de cómic.

La Rue Harry Brown nos conduce a través de una Bruselas trasgresora con locales vanguandistas y canallas ubicados en los bajos de preciosas casas Art Noveau, profusamente decoradas y pintadas.

Entramos en un gran almacén del Té e incluso en la delicada tienda erótica Lady Paname. Un lugar sumamente elegante donde hemos encontrado un público muy variopinto y algún despistado turista al que se le invita a no fotografiar el interior.

Lady Paname elegante y delicada tienda erótica

Lady Paname elegante y delicada tienda y librería erótica

Evidentemente este tipo de lugares no se encuentran en ninguna guía, pero os puedo asegurar que nos ha encantado.

¡No todo es chocolate y cervezas en Bruselas!

Pintura mural: Broussaille - Cómic de Frank Pé.

Pintura mural: Broussaille – Cómic de Frank Pé

Grafittis, murales, letreros de neón y un toque boheme invade este peculiar barrio.

Callejuelas encantadoras, pequeños ateliers, bares y cómic, mucho cómic que nos recuerda que Bélgica es la cuna de este “arte”.

Y así, tranquilamente, sin planificarlo, nos encontramos frente a frente con otros de los templos cerveceros de la ciudad.

Reponiendo fuerzas en la Brasserie Au Soleil

Reponiendo fuerzas en la Brasserie Au Soleil

La Rue Marche au Charbon, escenario de la vida nocturna en la capital, acoge la emblemática Brasserie Au Soleil. Aquí hemos hecho un alto en el camino.

Nos sentamos en la animada terraza, charlamos alegremente e intercambiamos impresiones sobre lo visto hasta ahora. Llegamos a la misma conclusión, Bruselas es mucho más que Atomium, Grand Place y Menneken Pis.

Hay que olvidarse de las prisas por verlo todo y apostar por lo cotidiano.

Unas cuántas cervezas después, ¡reanudamos la marcha! Llevamos nueve horas en Bruselas y aún no hemos visto al famoso personajillo. ¿Por dónde andará?

El Manneken Pis se pase por la Grand Place con motivo de su aniversario

El Manneken Pis se pasea por la Grand Place por su aniversario

Pues donde va a estar, en el lugar de siempre. Acompañado de ordas y ordas de turistas. Durante estos días es el protagonista absoluto de la ciudad ya que cumple unos cuantos años.

¡Jolín, y lo bien que se conserva a pesar de la edad!, nos podría explicar el secreto de su eterna juventud… Bueno, misión cumplida, lo hemos visto o casi intuido.

Son las 19:00 hora de cenar. ¡Ojo con los horarios en Bélgica para las comidas! Aunque en Bruselas, al ser la capital, estiran un poco más la hora de cocina.

En ese preciso momento nos acordamos que llevamos la guía Use it. Como hasta ahora, hemos acertado al usarla en otras ciudades, nos arriesgamos para elegir un lugar para cenar.

El sitio escogido es el el restaurante asiático Chao Chow City. Hay diversas modalidades, el típico menú buffet, o la carta o degustar platos baratos y rápidos en un apartado de la entrada al lugar.

Buena recomendación de la guía, buen precio y servicio. No es lo más típico de Bruselas, pero hace su correcta función.

Delirium Café

La taberna por excelencia de Bruselas. Delirius Tremens es un reclamo para todos los que visitamos la capital. El local es gigantesco, salas y salas, arriba y abajo, divididas en café, taberna, pseudomuseo.

El ambiente nos ha conquistado, rectifico, sus cervezas nos han conquistado.

Carmelo ha pedido una “jarraca”, ha tenido que dejar en préstamo su DNI.

Delirium Café - Otro must de la ciudad

Delirium Café – Otro must de la ciudad

Unas cervezas más tarde, a la salida de la taberna nos topamos con un remolino de gente, ¿qué habrá pasado?

¡Nada! el barullo se monta alrededor de la simpática Jeanneke Pis, la réplica femenina del Manneken Pis, que está justo enfrente de la Delirium, escondida, casi amagada.

Jeanneka Pis, réplica femenina del símbolo de Bruselas

Jeanneka Pis, réplica femenina del símbolo de Bruselas

Regresamos a la Grand Place, empieza a anochecer y el ambiente nocturno se apodera de la ciudad.

Pero nosotros estamos rendidos…, y algo mareados. No hemos visto el otro gran símbolo bruseliense: El Atomium. No hemos tenido tiempo, toca volver otro día.

Bruselas

El Atomium, una visita para otro día

Que buena idea llegar a Bruselas en tren. Regresamos cargados de bolsas, alguna cerveza de más, entrañables experiencias, y por supuesto…, derrotados.

Esto es lo que da de sí un día en la ciudad del chocolate, de las cervezas, el cómic y la Grand Place. Bruselas en un día nos ha encantado, ¡prometemos volver!

No hay nada como el transporte público para viajar ;-)

No hay nada como el transporte público para viajar ¡Hasta la próxima!

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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24 Respuestas

  1. Vicenta Martinez

    Te he conocido por el #BEE Tag de facebook de este lunes y no he podido dejar de pasarme por tu blog. Wuuauu!!! Me ha encantado la entrada, recordando Bruselas!! Besos

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    • Eva Puente

      Hola Vicenta, en primer lugar muchas gracias por pasarte por nuestro blog y por tu comentario. Me alegra mucho que te haya gustado y que te haya traído tan buenos recuerdos.

      Estos son objetivos de nuestro blog, contar experiencias e intentar emocionar. Un abrazo y seguimos leyéndonos!!

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  2. Alegria

    Bruselas es una incomprendida, como no tiene monumentos imponentes por doquier es maltratada por el que quiere poner su chincheta en el mapa para el “yo he estado aquí”. Es una ciudad agradable y que hay que pasear tranquilamente. Me alegro un montón de que os haya gustado. Tenemos que ir de birras belgas, que no sabía yo esa afición tuya! 😀

    Por cierto, confieso que he pecado, en mi estancia en Bruselas no pude La Grand Place ver de noche, pero es lo que tienen los amigos, vas a verlos y te preparan planes para todas las horas!!

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    • Eva Puente

      Hola Alegría, totalmente de acuerdo contigo. Hay ciudades que tienen como una “mala fama” y cuando llegas y ves que todo es diferente a como lo cuentas casi que te alegras de no hacerles caso ;-).

      jajajaj, siiii, soy una apasionada y más desde que estuve recorriendo el país!.

      Un saludo, pecadoraaaaaa!!!

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  3. Cómete el Mundo

    Bruselas es una ciudad pequeñita pero si es cierto que tiene rinconcitos que merecen la pena y una grandiosísima Grand Place que por si sola ya merece una visita a la capital. Nosotros tenemos pendiente volver alguna vez cuando este cubierta de flores que tiene que tiene que ser un doble ‘¡Zas!’ como tu bien has dicho 😉

    Un abrazo!

    P.D: Y por supuesto volver para probar más cervezas 😛

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    • Eva Puente

      Hola chicos!, jajajaja si, sobre todo mucha cerveza, que rica :-). Nosotros también anotamos como pendiente la fiesta de las alfombras, a ver si tenemos hueco para ir este próximo año :-).

      Un abrazo!

      Responder
    • Eva Puente

      Buenos días, ha sido muy gratificante para nosotros recibir vuestro comentario, muchas gracias! :-).

      La entrada es el fiel reflejo de nuestro recorrido y siempre nos gusta citar los lugares donde nos hemos sentido bien. La verdad que lo pasamos muy bien en Bruselas y nos quedaron muchas ganas de repetir, pero…

      Seguro que el año que viene hacemos una nueva escapada por esta interesante y entrañable ciudad y alrededores, sobre todo Valonia de la que somos unos enamorados irremediables 😉

      Un abrazo equipo

      Responder
  4. Cristina

    Eva, me he agotado solamente con leer el post jejejeje…. La verdad es que Bruselas tiene un tamaño muy accesible, y aunque su lugar más conocido es la Grand Place no hay duda de que palacios,plazas y calles merecen como poco un día intenso. Yo la última vez que fui le dediqué dos, era invierno, se acercaba la Navidad y además de anochecer pronto hacía tanto frío que el día contaba con pocas horas para recorrerla ciudad.
    Genial lo del cumple del Manneken Pis! Un recuerdo especial a sumar a vuestro intenso paseo por la ciudad belga.

    Un abrazo

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    • Eva Puente

      jajajajaj Cristina!!!, es que nos dimos un tute impresionante, llegamos hacía las 09:00 aproximadamente y nos fuimos hacia las 22:30, íbamos derrotados, pero muy felices, Bruselas nos regaló un intenso y precioso día!

      Gracias por tu comentario, un abrazo viajera!!!

      Responder
  5. sheila

    Acabo de conocer tu blog y me gusta mucho! Cuentas cosas muy interesantes como este post, que me mori pero de envidia sana…jejeje
    Espero poder visitar Bruselas algún día y ver esos monumentos y paisajes en persona.

    Responder
    • Eva Puente

      Hola Sheila, bienvenida y muchas gracias por pasarte por nuestro blog ;-). Gracias por tus “piropos”. Me alegra que te haya gustado lo que hacemos, eso nos anima a seguir!!.

      Seguro que si te lo propones, Bruselas estará pronto a tu alcance.

      Un abrazo!

      Responder
  6. Gaolga

    Buuu como pude haber estado en Bruselas y no ver el Atomium ni la Jeanneka Pis 🙁

    Todo lo demás si lo vi… y me comí unas ricas papas fritas, las mejores 😀 no se por que se llaman “french fries” si son Belgas!!!!!!!!

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    • Eva Puente

      jajajja Olga, es que aunque parezca pequeña, Bruselas tiene por ver y disfrutar. Lo importante es disfrutar de su ambiente,y si además comiste las famosas “frites” pues con eso que te quedas. Por cierto en Bélgica no las llaman así, sino “frites” :-), lo otro fue un invento “yankie” 😉

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  7. Iciar

    ¿Todo eso en un día?
    Pues muy bien aprovechado, sí señor!
    Yo estuve dos días y no vi tanto.
    No sabía que sacaban al Meneken de paseo, qué gracia verlo por ahí con lo pequeñajo que es.
    Aún recuerdo esos escaparates a tope de chocolate. ^_^
    Menudas caritas!

    Responder
    • Eva Puente

      Hola Icíar, pues sí, ¿has visto lo que da de sí un día?, lo bueno que tiene el verano que las tardes se alargan hasta el infinito y no te das cuenta de la hora :-). Y eso, que íbamos despacio sin querer abarcar mucho.

      El pequeñajo no suele salir, lo que pasa es que andaban de festejos por su cumple y mira, apareció de repente con su cofradía.

      jajajja, siii, caritas de felicidad, es que nos lo pasamos tan bien :-).

      Responder
  8. Diana

    Me llama mucho esta ciudad. Me gustaría hacer exactamente lo que vosotros: visitarla durante una estancia corta para ver si merece la pena dedicarle más!
    Un saludo!

    Responder
    • Eva Puente

      Hola Diana, pues anímate a una escapada, yo creo que te gustará,pero no busques lo que todo el mundo. Déjate llevar por otra mirada, en Bruselas hay mucho funcionario, etc, etc…, pero a nosotros nos fascinó, y estuvimos horas y horas disfrutando de sus pequeños tesoros, además dedicamos un día también a sus alrededores que son espectaculares.

      Puedes encontrar el post que complementa a Bruselas en https://www.dondevamoseva.com/tervuren-genval-y-waterloo/

      Un abrazo!

      Responder

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