Rocamadour, la villa francesa que desafía a la gravedad

La luna todavía acaricia nuestras espaldas cuando atisbamos el impresionante barranco de L‘ALzou

Llevamos más de siete horas de viaje desde que dejamos atrás Barcelona para embarcarnos en una aventura de más de veinte días por Bélgica, pero, por el camino nos ha hipnotizado Rocamadour, ¡una localidad que desafía a la gravedad! 

El Barranco de l'Alzou - Rocamadour

El Barranco de L’Alzou – Rocamadour

La ciudad colgada, un lugar que bien podría ser escenario de los reinos de Gondor en el “Señor de los Anillos”. 

Toparte con el amanecer de la Ciudad Santuario es sentir que un sueño apacible te sumerge en una onírica ilusión. Pero no, Rocamadour es muy real. 

La emoción nos embarga al contemplar las vistas de postal desde la sinuosa carretera del Vallée de la Dordogne

Dejamos el coche bien situado. La temprana hora permite acercarnos lo máximo a la extraordinaria pendiente que da paso a la villa medieval. El acceso en vehículo está prohibido, a no ser que te alojes en un hotel.

Para el resto, hay una buena colección de aparcamientos disuasorios y gratuitos, tanto en la parte baja como en la explanada del Castillo.

Vistas a Rocamadour desde la carretera

Vistas a Rocamadour desde la carretera

El mejor momento para visitar Rocamadour

Un buen desayuno en el Hotel Beau Site consigue cargar nuestras agotadas pilas tras toda la noche conduciendo.

Las calles están vacías. Rocamadour regala, a estas horas, algo que parece imposible en el lugar más visitado de Francia: el silencio y la soledad.

Aprovechamos esta soledad para tomar el pulso a la localidad.

Paseamos en silencio por la calle principal que discurre a través de un kilómetro paralela al barranco.

Visto lo visto, ¡Será un día duro para nuestras piernas!

Calle principal y única de la villa medieval

Calle principal de la villa medieval

Rocamadour, pegada a las laderas del acantilado y se divide en tres niveles.

Abajo, la villa medieval. En el medio, la impresionante Ciudad Santuario y, en lo más alto dominando el valle, su esbelto Castillo.

Para los menos atrevidos o para personas con problemas de movilidad, existen ascensores con parada en los diferentes niveles.

Plataforma de La Gran Escalera

Plataforma de La Gran Escalera

Poco a poco abren los deliciosos comercios, restaurantes, panaderías, tiendas de souvenirs, la vida renace.

El sol empieza a inundarlo todo. Lo que al principio parecía una fría mañana se va convirtiendo en un caluroso día.

Viejos torreones defensivos, casas de corte medieval y dos puertas de acceso al entramado urbano nos dan la bienvenida.

Porte Hugon

Restos de la Porte Hugon

El sol pega con fuerza cuando iniciamos la ascensión al Santuario de la Virgen de Rocamadour

¿De dónde viene su nombre?

Cuenta la historia que en el s XII, el ermitaño Amadour pide ser enterrado en la pequeña roca que contiene la imagen de una Virgen Negra.

Cuando, al cabo de los años, se descubre su cuerpo impoluto, las voces empiezan a correr sobre el asombroso milagro.

Tal hecho conduce a miles de peregrinos y curiosos hasta el lugar. La conjugación del nombre del santo Amadour y de la roca llevan al topónimo de la localidad.

Grandes señores, personajes famosos y reyes llegan hasta aquí en peregrinación.

De esta manera, la pequeña capilla va creciendo hasta convertirse en uno de los iconos del cristianismo europeo e importante hito en el Camino de Santiago francés.

Unos dieciséis millones de personas visitan Rocamadour al año, lo que le convierte en el destino rural y religioso número uno en Francia. 

Explanada del Santuario

Explanada del Santuario

Qué ver y hacer en Rocamadour

La Gran Escalera es el punto de acceso para los peregrinos. Toda peregrinación tiene como objeto la elevación a nivel espiritual.

Así, 200 escalones invitan al arrepentimiento y a la penitencia. ¡Antiguamente se subía de rodillas!

A lo largo del ascenso diversos carteles nos recuerdan el paso de personajes ilustres de Francia.

Las imágenes a la ciudad baja son hipnóticas. Hay que tomarse la subida con calma.

En algún momento no he podido evitar pensar en la canción “Escalera al cielo” de los Led Zepelin. Esta escalera, ¡te acerca hasta allí!

La Gran Escalera - Primer tramo del Peregrinaje

La Gran Escalera – Primer tramo del Peregrinaje en Rocamadour

Ya en la parte alta, accedemos al Paseo de Ronda y al impresionante Camino de la Cruz (Chemin de la Croix), ruta ascendente en la que poco a poco sentimos el vértigo de la ciudad colgante.

En cada una de las curvas sobresale un conjunto escultórico que representa el Vía Crucis de Jesús.

La frondosidad de los árboles hace más llevadero el camino protegiéndonos del sofocante calor.

Explanadas, miradores y la exquisita gruta de la Natividad salen a nuestro encuentro. Estamos en la ruta hacia el Castillo, punto más alto de Rocamadour, elevado a ciento cincuenta metros en plena cúspide del barranco.

Gruta en el Vía Crucis

Gruta en el Camino de la Cruz – Rocamadour

La visita a las murallas cuesta 2€ (Setiembre 2013). El interior del Castillo es privado.

Merece la pena subir hasta aquí y sentir el vacío a nuestros píes.

El Santuario queda abajo, las personas parecen hormigas. Sencillamente ¡Impactante!

Vistas desde el Castillo Rocamadour

Vistas desde el Castillo

Tras abandonar el Castillo nos dirigimos pausadamente a la Ciudad Santa.

Las piernas nos tiemblan debido al esfuerzo de la subida y a las horas de conducción.

Murallas de la antigua fortaleza Rocamadour

Murallas vertiginosas del Castillo de Rocamadour

Qué ver en Rocamadour 

Entrada gratuita y libre.

Dos ascensores permiten alcanzar los 3 niveles del enclave. Un “trenecito” permite visitar cómodamente la Ciudad medieval y el cañón del Alzou.

Accesos a pie. La Gran Escalera desde la Rue de la Couronnerie, vía principal de los peregrinos.

También se puede acceder desde la puerta de Saint Martial a través del Camino de la Cruz o desde la Puerta Santa con entrada por la Rue de la Mercerie.

Torreón de la Puerta Santa

Torreón de la Puerta Santa en Rocamadour

El Santuario, catalogado como Patrimonio de la Humanidad, lo componen seis capillas: St Jean Baptiste, St Louis, St Michel, St Blaise, St Anne, Notre Dame y la Basílica de Saint Sauveur, solo visitable en grupo.

¡Demasiado tumulto para nuestro gusto!

En el acertado punto de información de la pequeña explanada dan toda clase de detalles, explicaciones y horarios.

Capilla de Saint Louis

Capilla de Saint Louis – Rocamadour

La iglesia de Nôtre Dame es la única abierta durante actos religiosos. En su interior destaca la capilla de la Virgen Negra.

En la fachada no hay que perderse la espada incrustada del héroe nacional Roldan, sí, ¡el de la Chanson!

La famosa Durandal pasaría desapercibida si no fuera porque todo el mundo la fotografía.

Notre Dame de Rocamadour

Capilla de Notre Dame de Rocamadour – La Virgen Negra

Espada Durandal en la roca

Espada Durandal  de Roldan en la roca de Rocamadour

El Santuario encajado en la roca, resulta impresionante. El mimetismo con la roca es increíble, a veces no sabes donde empieza uno y acaba la otra.

Pinturas al fresco sorprenden en alguna de las capillas.

Rocamadour es bello, muy bello, pero demasiado pequeño para la cantidad de visitantes que recibe. En ciertos momentos acabas saturado entre la belleza, las vistas y la multitud.

Vídeo de la visita al Santuario

Vídeo versión 3D

Tras abandonar el santo lugar, caminamos de regreso al coche, ha sido una mañana intensa.

Nuestro siguiente destino nos espera y necesitamos descansar. ¡Rocamadour ha quedado para siempre en nuestro corazón y en nuestras retinas!

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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8 Respuestas

  1. Marta Pilar

    Me ha encanado el lugar y verdaderamente me gustaría mucho coocerlo, aunque no se si podría escalar tanto porque, tal como te comentara, me llevaría el viento y no es un chiste, El lugar, las fotogrfías y el modo en que narras atrapa. Besazos Amiga!!!

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    • Eva Puente

      Marta, pues ya sabes!, apúntalo en la agenda y no te preocupes que hay ascensores!!!.

      Un fuerte abrazo y gracias por tus emotivos comentarios

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    • Eva Puente

      Pues si Verónica, la verdad que nos dimos un palizón, pero acabamos encantados con Rocamadour.

      Una abrazo!

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  2. Mig_inshala

    La vedad es que cuando los hombres deciden crear imposibles, resultan obras o lugares maravillosos. Rocamadour parece uno de esos lugares en donde un artista puede pintar y un escritor se siente inspirado para escribir las aventuras más insospechadas. Cierro los ojos y me veo trasladado a una época más antigua. Rocamadour conserva el encanto de las poblaciones de “cuento”. Qué preciosidad de pueblo, lástima que haya tanta gente como intuyo que habrá.
    Y además, su nombre coincide con un personale del libro Rayuela, de Julio Cortazar. ¿Estuvo por allí o es una pura coincidencia? me quedo con la idea de que fue allí donde escribio su famosa “carta a Rocamadour”

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    • Eva Puente

      Hola Miguel, muchas gracias por tu precioso comentario. tal y como dices, Rocamadour inspira a las almas artísticas, no te extrañe que Cortazar anduviera por aquí.

      El ser humano tiene una capidad increíble para construir belleza en los lugares más insospechados, cuando estás en Rocamadour es una de las sensaciones que se apoderan de uno…, ¿cómo se hizo todo esto?

      Me alegra que te haya gustado nuestro post sobre este singular y pintoresco rincón de Francia, un abrazo.

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  3. Diana Miaus

    Que bello lugar! Francia tiene rincones mágicos! Me alucinan esas paredes de roca, el lugar es increíble! Pero he entendido que es el lugar más visitado de Francia? En serio? Un saludo Eva!

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    • Eva Puente

      Un saludo Diana, si, es el destino rural y religioso más visitado de Francia! El lugar es de infarto. Una maravilla, piensa que hicimos un desvío en nuestro viaje de unos cuantos kilómetros solo por verlo, pero mereció la pena.

      Un abrazo

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