Essaouira donde sopla el alisio

Hay lugares que solo por su nombre despiertan un interés en el alma inquieta del viajero, eso le ocurre a la bella Essaouira, antigua Mogador, “la ciudad del viento”.

Fenicios, romanos, portugueses, leyendas de la guitarra, actores famosos y grandes viajeros como Ali Bey, dejaron sus huellas y consagraron su belleza: 

“La ciudad de Suera, que en los mapas figura con el nombre de Mogador, fue fundada por el sultán Sidi Mohamed, padre del sultán actual.

Su forma es regular. Sus edificios, bastante elevados, presentan buen aspecto para una ciudad africana”.

Es precisamente, su serena mezcla de estilos, lo que más sorprende al visitante que llega hasta la preciosa perla del Atlántico.

La concepción urbanística de la antigua Mogador recuerda más a una ciudad europea que a una africana.

Azul, blanco y marrón, tres colores que identifican a Essaouira

Azul, blanco y marrón, tres colores que identifican a Essaouira

Después de días caminando por las calles de angostas medinas como la de Fez o Marrakech, Essaouira es un respiro, un soplo de aire fresco y renovado que llega desde el Atlántico.

El olor a mar, a pescado, al humo que sale de los puestos ambulantes de comida instalados en el puerto impregnan el ambiente.

El azul, blanco y marrón nos acompañan por la ciudad que más nos ha sorprendido, hasta ahora, de Marruecos.

Essaouira

Algunos lugares de Essaouira parecen sacados del pasado

¿Cómo llegar a Essaouira?

En el hotel donde nos hospedamos en Marrakeh hemos contratado un pack de dos días de ruta por los alrededores.

Uno a la ciudad costera de Essaouira y otro hasta el Valle del Ourika para disfrutar de sus famosas cascadas.

Son excursiones programadas e incluyen el transporte, guía y visitas concertadas a puntos estratégicos de la ruta.

Recorreremos una distancia de ciento setenta y siete kilómetros en una tranquila y soleada mañana.

Nunca tan pocos kilómetros se me hicieron tan largos e intensos a la vez. La carretera N8 de Marrakech a la costa atlántica es todo un espectáculo.

Salimos muy temprano de Marrakech, el microbús ya viene con otros pasajeros. Nos acoplamos en nuestros asientos y ¡a disfrutar!

A lo largo de los escasos doscientos kilómetros haremos diferentes paradas, entre ellas, la visita a la coopertiva femenina de Aceite de Argán.

La zona es la principal productora de este oro líquido marroquí.

Las cabras, método tradicional de recoger el fruto del argán

Las cabras, método tradicional de recoger el fruto del argán

Es mi primera experiencia con este tipo de cooperativas. Quedo enamorada de Fátima, la joven que está al frente de este proyecto.

Ella lo explica con una tranquilidad y amabilidad difícil de encontrar en nuestro mundo occidental donde todo se marca al ritmo de la prisa, de la eficiencia y del beneficio.

Le da igual si se compra o no, invertirá el mismo tiempo en dar a conocer su cooperativa, en mostrarnos cómo trabajan las mujeres, los productos realizan y dónde exportan.

También habla del despunte de desarrollo económico del territorio gracias a su proyecto.

Cooperativa de Argán

Cooperativa femenina de Argán

Me hubiera quedado todo el día con ellas, preguntando mil cosas, pero el grupo me espera para continuar hasta la costa.

El paisaje de la ruta N8 es muy cambiante.

Abandonamos las áridas tierras del pre-Atlás y el calor sofocante de Marrakech para introducirnos en un paisaje de verdes colinas salpicadas de miles y miles de arbustos, el argán.

Resulta imposible no hacer una similitud con Jaén (Andalucia), donde el paisaje es exactamente igual, solo que el árbol de allí es el olivo.

Atravesamos varios pueblos y pequeñas ciudades, cruces de caminos y alguna que otra población que celebra su día de mercado.

Son casi las doce del mediodía cuando llegamos a Essaouira. ¡Hemos tardado casi cinco horas en llegar!

¿Qué ver en Essaouira en 1 día?

Debido al retraso en la ruta, no tendremos mucho tiempo para disfrutar de esta perla del Atlántico, ¡una pena! Essaouira merece una visita prolongada.

Os recomiendo un par de días o tres en la zona. La costa ofrece una interesante oferta de deportes relacionados con el viento, playas vírgenes increíbles y una gastronomía km0 para chuparse los dedos.

Si ampliáis la estancia, contratar alguna excursión guiada en castellano, os facilitará la visita.

El bus nos deja en el puerto. El guía nos ofrece la posibilidad de hacer una ruta conjunta o ir por nuestra cuenta. Elegimos la última opción.

Aunque sean pocas horas, queremos respirar la ciudad a nuestra manera, dejarnos sorprender y mecernos por el Alisio.

Este poderoso viento sopla sin descanso revolviendo continuamente mi ondulado cabello. Opto por recogerlo en una coleta, así no me molestará ni en la cara, ni en las fotos.

Cuatro horas no son suficientes para disfrutar de un lugar. Sobre todo para unos viajeros slow como nosotros.

Pero si que es tiempo suficiente para callejear por los lugares más interesantes de la Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2001, comer en un restaurante del puerto y disfrutar de sus animadas avenidas comerciales.

Bellos contrastes en la Medina de Essaouira

Bellos contrastes en la Medina de Essaouira

Lugares imprescindibles en una mañana:

– El Puerto. Un mundo de color azul donde los pescadores venden su captura, reparan sus naves y se baten con gaviotas y gatos que no pierden detalle de cada pieza.

¡La batalla está servida! nosotros apostamos por la rápida gaviota. 

Un amable pescador nos cuenta el porqué de tanto azul.

Muy sencillo, el azul imita el color del mar y así las sardinas son más fáciles de capturar pues no ven nuestra presencia”.

Esperábamos algo más romántico, pero está claro que lo práctico y lo cotidiano siempre se supeditan a nuestra mente soñadora.

Recordamos que el camuflaje es una técnica utilizada por muchos animales, incluido el ser humano a la hora de apresar o de esconderse.

El espectáculo es hipnótico. Las gaviotas revoloteando, emiten gritos ensordecedores, cientos de barcas azules apiladas a la espera de faena, pescadores ensimismados en su tarea.

Maullidos de gatos mimosos que compiten en atención con el resto de personajes. Son los únicos que se acercan a nosotros.

Sorprende que nadie haya venido a vendernos alguna cosa, ni a invitarnos a algún local. Agradecidos, paseamos con tranquilidad.

Essaouira nos recibe con un intenso aroma a mar y pescado.

Embarcaciones sardineras en el puerto de Essaouira

Embarcaciones sardineras en el puerto de Essaouira

– La Sakala y las murallas.

Essaouira fue durante mucho tiempo Mogador, una colonia portuguesa, posteriormente francesa e incluso tuvo su momento español.

De ahí, su característico estilo europeo que la diferencia del resto de las ciudades visitadas en nuestro periplo por el Gran Sur.

Los portugueses construyeron el puerto, la skala y los bastiones, alrededor de la Medina, para su defensa en 1506.

Mogador, fue un destacado puerto. Hasta él llegaban, desde Tumbuctú y otros míticos lugares, las caravanas cargadas de mercancías con destino a Europa.

El bastión rectangular de defensa repelía continuos ataques de piratas, corsarios y otras potencias dispuestas a quedarse con tan preciado punto estratégico del norte de África. 

Acceso a la Skala portuguesa y entrada a la vieja Medina

Acceso a la Skala portuguesa y entrada a la vieja Medina

Actualmente, las murallas de la Skala son el mejor lugar para observar el santuario de halcones de Eleonora, situado en las Islas Púrpuras, lugar excepcional por su historia.

Hasta aquí llegaron los fenicios para explotar sus excelentes recursos marinos, pero será con los romanos cuando las islas adquieren un protagonismo especial que las hizo famosas durante siglos.

El nombre de Púrpuras procede de esa época, del siglo II aC cuando las islas se utilizaban como fábrica de un colorante real, el púrpura, solo encontrado en determinados organismos marinos presentes en la zona.

bastión de la Skala, al fondo las Islas Púrpuras

Bastión de la Skala, al fondo las Islas Púrpuras

La skala se puede visitar por dentro e incluso acceder a sus bastiones desde donde las vistas son espectaculares con panorámicas inolvidables.

– La Vieja Medina. No me extraña que la Medina haya sido elegida como escenario de películas emblemáticas como Otelo de Orson Welles, o para dar vida al reino de Astapor en Juego de Tronos.

La plaza Moulay Hassan da paso a un entramado de callejuelas y pintorescos rincones que consiguen enamorar hasta al corazón más frío.

La vieja Medina, declarada Patrimonio d ela Humanidad en 20

La vieja Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad

El zoco de la medina de Essaouira no tiene nada que ver con los visitados en los últimos días. Puedes pasear tranquilamente sin ser interceptado a cada paso. 

Un toque hippie se respira en sus calles repletas de artesanía fauvista, colorida e incluso chillona que contrasta con el blanco de las fachadas.

Paseando, descubres una Medina viva, donde los niños juegan y revolotean a tu alrededor, igual que las gaviotas y los gatos en el puerto.

De las tiendas salen olores y sabores deliciosos. Mientras, entre las calles, el Alisio sigue regalando la brisa del mar, aunque con menos fuerza.

Llama la atención el protagonismo de los colores fríos como el azul.

La mayoría de las puertas y ventanas de las tiendas, hoteles y restaurantes son de ese color y se presentan como exquisitas obras de arte.

Essouira

Magníficas puertas en la Medina de Essaouira

En la Medina existe una intensa vida cultural. Hay tiendas de música, librerías, galerías de arte y talleres de poetas que rinden homenaje al gran compositor belga Jacques Brel.

Imposible no entrar en cada una de ellas, hablar con sus propietarios y dejarte llevar por el ambiente hippie y cosmopolita de una ciudad que apenas llega a setenta mil habitantes.

Callejear sin sentido, perderse para volverse a encontrar, dejarse llevar por una invitación a té a la menta.

La Medina destaca por su lineal diseño. La intersección de las dos principales avenidas divide al zoco en cuatro zonas, auténticos focos de ambiente y vida en la ciudad.

Salen a nuestro paso mercados al aire libre, carnicerías, pescaderías y tiendas de especias que atizan tu nariz sin darte tiempo a reaccionar.

Los ojos no dejan de mirar a todas partes. A cada paso me paro a hacer una fotografía a un ambiente que parece demasiado “perfecto”.

 Por momentos creo que estoy en un plató de cine. ¡Que grata sorpresa es esta ciudad!

Pero lo que más sorprende es que ningún comerciante nos ha dicho ni , Essaouira es un descanso después del asfixiante ataque al que te ves sometido en el zoco de Marrakech.

Carnicerías de la Medina - Essaouira

Mercado de la Medina – Essaouira

Una constante de la vieja Medina son las arcadas situadas en los laterales de las plazas y aprovechadas para instalar puestos.

Así como las monumentales puertas de acceso, de un color rosa pálido en continuo contraste con los omnipresentes blanco y azul.

Avenida porchada de la Medina

Avenida porchada de la Medina

¡Essaouira es un lugar ideal para hacer compras en Marruecos!

– El antiguo Mellah o barrio Judío. La floreciente actividad comercial de Mogador atrajo hasta la ciudad a una importante colonia judía que se instaló en la Medina.

El Mellah es una joya dentro del casco antiguo de Essaouira. Aunque para nuestro gusto un tanto abandonado. Una pena, porque hay casas, plazas y zonas realmente atrayentes.

La comunidad judía llegó a tener unos 17.000 habitantes en sus momentos de esplendor.

Tras la Segunda Guerra Mundial prácticamente no quedó ninguna familia judía en la ciudad.

Pintorescos rincones de la Mellah de Essaouira

Pintorescos rincones de la Mellah de Essaouira

Hay quien recomienda no pasear por lugares como este, fuera del típico circuito turístico.

Nosotros no hacemos caso a este tipo de recomendaciones. Nos gusta caminar absortos, sin restricciones, por lo que acabamos en los lugares más insospechados.

Fue así como llegamos hasta una zona olvidada dentro de la Medina, e incluso, del propio Mellah

Una zona de decadencia y dejadez, donde los edificios enseñan sus cicatrices, la mayoría provocadas por el constante Alisio y la humedad.

Calles de fachadas sucias por el moho en duro contraste con la presencia de algún olvidado restaurante o casa de té.

¡Que bella, atrayente y evocadora resulta esta otra Essaouira!

Essaouira

La Essaouira olvidada

Por las silenciosas y decadentes calles de este barrio regresamos al punto de inicio de la ruta. 

En el paseo del puerto hay una buena oferta de puestos ambulantes donde las sardinas a la brasa impregnan todo el paseo de un tentador olor, pero queremos sentarnos y disfrutar de una buena mesa.

Entramos en Chez Sam, un pintoresco local para comer pescados frescos y productos de la zona a buen precio.

Además pasamos un buen rato siguiendo las andanzas de gaviotas y gatos en su pacífica lucha para ver quien consigue más comida. Ganaron los gatos ¡son más mimosos!

Las vistas desde el restaurante a las playas de Essaouira son impagables, un lugar modesto, sin pretensiones, pero con el lujo de los sitios sencillos que dejan un buen recuerdo, pero sobre todo, un exquisito sabor de boca.

una gaviota roba comida en Chez Sam

Una gaviota roba comida en Chez Sam – Essaouira

Puntuales, a las cuatro, vamos al punto de encuentro con nuestro guía. Regresamos a Marrakech con una bonita sonrisa en la cara.

Aún hoy, seguimos pensando que nuestro paso por Essaouira fue tan solo un bonito sueño. 

Acompaña tu visita a Essouira con “Castles Made of Sand” de Jimy Hendrix. Y anota en tu agenda viajera su festival de música Gnaoua.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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10 Respuestas

  1. María

    ¡Qué bien me ha venido este post sobre la bella Essaouira, Eva! He estado en Marrakech hace un par de semanas y tus artículos del blog han sido la guía perfecta: ¡ mil gracias! Un besote, María (“Abyaneh”)

    Responder
    • Eva Puente

      Hola María, que sorpresa!!! tras el taller perdí tu contacto y me daba mucha pena. Gracias por ser una de las mejores seguidoras que tenemos de nuestro blog, fue un auténtico placer conocete personalmente y me emocionó saber que nuestras propuestas de Irán te sirvieron de guía.

      Y ahora, de nuevo, un viaje tuyo y un artículo nuestro se vuelven a cruzar :-). Al final tendremos que hacer algo juntas!!!.

      Un besote María, espero volver a hablar contigo pronto!
      Eva

      Responder
  2. Lucia

    Quiero más fotos de las gaviotas jaja.
    Soy adicta a la serie Juego de Tronos y vaya no sabía que la vieja Medina fue un escenario del reino de Astapor, me dan más ganas que nunca de darme una vuelta por Essaouira.
    Besos y saludos!

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    • Eva Puente

      Pues si quieres información tenemos bastante material sobre Marruecos en el blog ¡Buen viaje! ya nos contarás.

      Un abrazo, Eva y Carmelo

      Responder
    • Eva Puente

      Pues tienes que hacer lo posible por visitarlo, es un país muy interesante. Cualquier cosa, por aquí estamos!
      Saludos,
      Eva y Carmelo

      Responder

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