Ruta ermitas románicas de Montserrat

¿Eres fan del románico? ¿Te gusta practicar el senderismo? ¿Disfrutas con la historia? ¿Quieres conocer rutas sencillas para disfrutar durante el fin de semana? Si has contestado si a estas preguntas, te compartimos un itinerario que cumple con estos requisitos: La ruta de las ermitas románicas de Montserrat.

Quienes nos conocen, saben de nuestra pasión por los viajes cercanos, por las escapadas km0 de carácter local y por los destinos desconocidos.

Por ello, últimamente, estamos realizando este tipo de excursiones cercanas, sostenibles y de fácil trazado.

Ideales para hacerlas en pareja, con amigos, con la familia, o, por qué no, solos.

La ruta de las ermitas de Montserrat se sitúa en el corazón del Parque Natural de la Montaña de Montserrat, que a su vez, forma parte del Geoparque de la Catalunya Central.

Este itinerario es una ocasión perfecta para disfrutar del románico, de la Barcelona rural, de productos km0 y de panorámicas únicas.

La ruta de las Ermitas de Montserrat se cruza con el Camino Ignaciano y el Camino de Santiago a su paso por Cataluña
Señalización de las diferentes rutas del Parque Natural de la Montaña de Montserrat

Datos prácticos de la ruta oficial

Ruta llana de unos 7 kilómetros, de trazado circular, sencillo y espectaculares vistas a la montaña de Montserrat

Con salida y llegada en la Fassina de Castellbell i el Villar, la ruta ladea infinitos campos de cultivo y atraviesa núcleos rurales, pequeños bosques, refrescantes fuentes y rieras.

Durante unas dos horas, caminamos por senderos de los municipios de Castellbell i el Villar y Marganell para descubrir las ermitas de Sant Jaume de Castellbell (s. XII), Sant Cristòfol de Castellbell (s. XII) y Sant Esteve de Marganell (s. XIII).

Se puede realizar en cualquier época del año, aunque es preferible evitar los días más calurosos del verano y los fríos días de invierno.

No olvides llevar calzado adecuado y agua. En verano, cubre tu cabeza e hidrátate bien.

En la ruta existen diferentes puntos habilitados para hacer un picnic, descansar bajo la sombra o sentarte para integrarte con el bello paisaje.

La ruta de las ermitas románicas de Montaserrat se caracteriza pro la belleza de sus paisajes, además, forma parte del Geoparc de la Catalunya Central (Barcelona)
Campos de cereales y la silueta de Montserrat en el Geoparc de la Catalunya Central

Nuestro propia ruta ermitas románicas de Montserrat

Os compartimos, a continuación, nuestra propio itinerario de las ermitas románicas de Montserrat.

Hemos salido temprano de casa. Es pleno mes de agosto y preferimos caminar en las hora de menos calor.

Además, realizaremos una ruta más larga de la establecida, ampliando kilómetros y dificultad.

Nuestra propuesta incluye el monasterio de Santa Cecília de Marganell, una desconocida joya de origen prerrománica situada a las faldas de los picos más impresionantes de Montserrat.

Después, hemos dejado el coche aparcado en la iglesia de Sant Esteve de Marganell, nuestro punto de partida y final de la ruta a pie.

Estos son los lugares más destacados de nuestro itinerario por la ruta de las ermitas románicas de Montserrat: Monasterio de Santa Cecilia de Marganell, Sant Esteve de Marganell, Fromatgeria Can Pujolet, Sant Jaume de Castellbell, Pla del Mas-Roig, Sant Cristófol de Castellbell y Font del Carner.

Santa Cecília de Marganell – Espai d’art Sean Scully

La primera parada de es el Monasterio de Santa Cecilia, ubicado desde el siglo X, en el corazón de la fascinante montaña de Montserrat.

Fundado el año 945 d.C., el templo destaca por sus inicios pre-románicos, aunque todo lo visible actualmente es obra de reformas y modificaciones acometidas en los siglos XI y posteriores.

Destacan sus tres ábsides lombardos, la teatralidad de su ubicación y la restauración realizada por el artista Sean Scully quien ha convertido el espacio en “un punto de encuentro entre la secular tradición religiosa y el arte de vanguardia”.

Merece la pena deambular por este singular espacio para deleitarse con las panorámicas que regala su balcón mirador.

El sitio es punto de partida para realizar una conocida Via Ferrata y algunas escaladas por la cara norte de Montserrat.

Puedes dejar el coche sin problemas en el aparcamiento gratuito.

Santa Cecilia de Marganell - Espai d'art Sean Scylly nuestra primera parada en la ruta del románico de Montserrat
Santa Cecilia de Marganell – Espai d’art Sean Scylly

Hemos llegado en coche a través de la BP-1109. Si estás en plena forma y te apetece ampliar los seis kilómetros de la ruta “oficial”, anímate a subir hasta Santa Cecilia a pie (1h 40 min). El trayecto es bellísimo.

Unos metros más abajo, a la derecha de la carretera, tomamos el Camí de Marganell a Montserrat, un precioso trayecto en pendiente de unos seis kilómetros.

El paisaje y las vistas de este camino son de las más bellas de la jornada. Las agujas de Montserrat nos hacen sentir pequeñísimos.

Alucinamos con los lugares que tenemos al lado de casa y, hasta ahora, han sido unos completos desconocidos.

Ermita de Sant Esteve de Marganell

La ermita de Sant Esteve de Marganell, del siglo XIII, es l punto de partida de nuestra ruta a pie.

Dejamos el coche a la sombra, aparcado en una recoleta y bien cuidada zona de picnic, no se puede decir lo mismo del edificio quien no pasa por su mejor momento, aunque conserva intacta su exquisita teatralidad.

En este momento nos cuesta creer que la turística ciudad de Barcelona está a menos de una hora.

La perfecta señalización e identificación del itinerario, (4 Ruta de les ermites romàniques), lo hace muy fácil.

Coincide además con el GR151 o Camí Oliba, con el Camí Ignasià, con el Camí de Santa Cecília y, en algunos tramos, con el Camì de Sant Jaume (camino de Santiago).

A pocos metros de Sant Esteve se sitúan una masía restaurante y la quesería Cal Pujolet, que evidentemente visitamos ya que la iglesia está cerrada.

Quesería Cal Pujolet, elaboran el Mató de Montserrat, y la torre de Sant Esteve al fondo

Núria Roset nos atiende amablemente. La visita y degustación (de lunes a sábado) cuesta 8€, es necesario hacer reserva.

Cal Pujolet es una quesería familiar y centenaria, la bisabuela de Núria comenzó la tradición.

Son pioneros en la elaboración del exquisito Mató de Montserrat, uno de los productos gastronómicos más interesante del Geoparc de la Catalunya Central.

Todos sus productos son naturales y elaborados de manera artesanal. Merece la pena hacer un alto en el camino para degustar los productos de esta familia.

Ermita de Sant Jaume de Castellbell

Tras la visita a Can Pujolet, continuamos nuestra senda dirección Marganell, enseguida encontramos las indicaciones de la ruta que, a veces, discurre por la carretera.

Unos metros más bajo se sitúa la Fassina de Castellbell, punto original de inicio de la ruta, pero que nosotros, por más que nos hemos esforzado, no hemos conseguido encontrar.

Por ello, en un cruce de caminos hemos girado dirección a la siguiente ermita.

Sant Jaume de Castebell se eleva en un pequeño montículo, rodeada de pequeños cipreses, nos recibe con una excelente puesta en escena.

Una pena que quede casi recluida por las vallas del cercano centro de cría y adiestramiento de caballos, Natural Hípica.

La ermita, también está cerrada, no podemos visitarla. Nos conformamos con su exterior en el que destaca la espadaña de un solo ojo que mira hacia el oeste.

Esta capilla fue construida en el siglo XII. Perteneció a los dominios del castillo de Castellbell bajo jurisdicción monástica del monasterio de Santa Cecilia.

La ermita d eSant Jaume de Castellbell del siglo XII destaca por su espadaña de un único ojo
Sant Jaume de Castellbell

A partir de la hípica, nos adentramos en una zona arbolada y sombreada. Aunque no hace mucho calor, se agradece este tramo que discurre hasta el Torrent de Can Martorell y la Riera de Marganell.

Un panel informativo indica las características del torrente, así como su peculiar flora y fauna.

En el camino se suceden interesantes masías con la arquitectura tradicional de piedra seca materializada en cabañas, muros de contención y terrazas de cultivo.

¡Caemos enamorados ante el contraste de paisajes de esta ruta!

Cabaña piedra seca, construcción tradicional de la zona utilizada para guardar los apeos de labranza y para cubrirse del sol y del frío
Cabaña piedra seca, construcción tradicional de la zona

El Pla del Mas-Roig

Es difícil describir las sensaciones y el impacto provocado por el Pla de Mas-Roig, una extensa zona abierta con la imagen de Montserrat al fondo.

El lugar, parece un plató de película. En este punto, la naturaleza y el hombre han creado uno de los paisajes más excepcionales de la ruta.

Otro panel informa sobre la evolución del lugar. La intervención humana hizo de Mas Roig un extenso campo de cultivo de cereales, almendros, encinas y pequeños robles.

Imprescindible hacer un alto en el camino para disfrutar del punto de observación de Pla del Mas-Roig donde conocemos las cimas más importantes de la montaña.

Estamos a 300 metros de altitud y Montserrat se nos presenta majestuosa.

Punto de observación del Pla de Mas Roig, lugar ideal para conocer las cimas más importantes de la cara norte de Montserrat
El Pla de Mas Roig i Montserrat

El extenso campo de cereales fue, en épocas pasadas, lugar de confluencia de las aguas de diferentes torrentes que bajaban por las laderas de Montserrat. Con el tiempo se secó, dando lugar a la zona más fértil del parque natural.

Estamos en el corazón de la Barcelona rural, encantados y enganchados a un paisaje bellísimo.

En el panel recomiendan venir en primavera, cuando el campo se cubre de amapolas y provoca una de las instantáneas más bellas de la provincia de Barcelona.

No sé el tiempo que hemos estado sentados en este punto de observación disfrutando de las vistas y de su hipnótica energía.

Punto de observación de las cimas de Montserrat  - Pla de Mas Roig
Punto de observación de las cimas de Montserrat – Pla de Mas Roig

La emoción de este lugar y las vistas consiguen despistarnos del camino.

Nos adentramos en un pequeño núcleo de casas junto a Sant Cristófol, descubrimos varias casas rurales y algún restaurante masía que hemos añadido a nuestro cuaderno de “futuribles”.

Ermita de Sant Cristófol de Castellbell

Gracias a las indicaciones de unas amables señoras, llegamos a la ermita de Sant Cristófol, la más peculiar de la ruta.

También se encuentra cerrada, no podemos verla por dentro. ¡Ojo! si te despistas, la pasas de largo, ya que forma parte de un conjunto de casas.

La pequeña localidad de Sant Cristófol nos acoge mecida en el pasado. El recuerdo de las vacaciones en el pueblo inundan nuestra memoria.

Masías, gallinas, perros guardianes, tractores que van y viene, huertos, terrazas de cultivo, alguna fuente de interés y un casal local (centro de reunión de vecinos) entretienen nuestra marcha durante este tramo.

Ermita de Sant Cristófol de Castellbell en la ruta de las ermitas románicas de Montserrat
Ermita de Sant Cristófol de Castellbell

La ermita, construida en el siglo XI, también estaba bajo el auspicio del Monasterio de Santa Cecilia de Montserrat.

Destacan la espadaña de doble ojo en la fachada sur, el ábside semicircular y las decoraciones de estilo lombardo.

De nuevo, gracias a las indicaciones de un amable vecino, retomamos el camino correcto.

A lo largo de la ruta hemos cogido moras silvestres, manzanas y peras (siempre con el permiso de los propietarios), que nos han sabido a gloria.

Estamos llegando al punto de partida, pero aún nos quedan un par de gratas sorpresas.

Torrent de Cal Sileta

Volvemos al Pla de Mas-Roig, por su lateral izquierdo. En el cruce de caminos encontramos un nuevo panel con información sobre el tipo de hierbas aromáticas de la zona.

Sobresalen el romero y el tomillo entre otras. Esta ruta es ideal para dejarse llevar por todos los sentidos. Paisajes, aromas, texturas, sonidos, contrastes y por supuesto, sabores que la naturaleza nos regala a modo de frutas y bayas.

En la zona de transición entre la parte alta de Mas Roig y el Torrente de Cal Sileta nos encontramos con un bellísimo banco de madera cuyo respaldo es la imagen de Montserrat.

Además, en la parte de atrás, puede leerse un fragmento del libro de viajes del escritor Daniel Dafoe donde describe las sensaciones provocadas cuando visitó Montserrat a principios del siglo XVIII.

Banco con forma de montaña de Montserrat y nota del escritor Daniel Defoe.
Banco Daniel Defoe en la ruta de las ermitas románicas de Montserrat

Dejamos atrás el espacio abierto de Mas Roig para entrar de nuevo en un pequeño bosque de riera.

Font del Carner

El bucólico espacio natural de la Font del Carner merece una nueva parada. El lugar está equipado con mesas y bancos de madera ideales para hacer un picnic.

Nueva zona de sombra en el itinerario. Última sorpresa antes de llegar al punto de partida.

Font del Carner, bucólico y sombreado espacio de la ruta de las ermitas románicas de Montserrat.
Font del Carner, bucólico y sombreado espacio de la ruta

Una empinada cuesta nos devuelve a la zona de cultivos desde donde oteamos el campanario de Sant Esteve.

Las vistas a la ermita desde este punto son impresionantes. Atravesamos antiguos viñedos y zonas de cultivo.

En la pequeña zona de descanso de Sant Esteve, habilitada como merendero, damos por finalizada la ruta de las ermitas románicas de Montserrat. El coche sigue a la sombra, hemos acertado al dejarlo aquí.

La buena imagen del cercano restaurante masía nos tienta para comer allí.

Pero, el placer de comer en soledad con las maravillosas vistas de Montserrat y el canto de los pájaros, aplacan la tentación.

La felicidad se encuentra en las cosas más sencillas, como por ejemplo, en el momento en que destapamos nuestra nevera y sacamos la deliciosa ensalada campera preparada en casa, para comer en el mejor restaurante del mundo: la naturaleza.

Sant Esteve de Marganell desde la Vinya del Macari, una de las más bonitas de la ruta de las ermitas románicas de Montserrat.
Sant Esteve de Marganell desde la Vinya del Macari

La ruta de las ermitas románicas de Montserrat nos ha parecido tan interesante que ya estamos planificando nuevas escapadas por la zona. ¿Nos acompañas?

Eva Puente

Aprendiza de todo, maestra de nada. Viajera empedernida, disléxica ocasional. Me apasiona descubrir historias y después compartirlas. ¿te animas a acompañarnos en nuestros viajes?

Seguro que te interesa!

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Pin It on Pinterest