Un paseo por Luxemburgo

Alojados por unos días en un bucólico Auberge en plenas Árdenas, desde donde prácticamente “tocábamos con las manos” al Gran Ducado, el pequeño país despertó nuestra curiosidad y decidimos dar un paseo por Luxemburgo, su capital.

La ciudad de Luxemburgo nunca ha sido un destino que ejerciese en nosotros un anhelo viajero, y sin embargo, se convirtió en la gran sorpresa de ¡nuestra ruta por Bélgica!

¿Cómo llegar a Luxemburgo?

El recorrido ha sido en nuestro coche. Aunque el día ha amanecido muy lluvioso cosa que, según nos ha contado el amable responsable del auberge es algo que forma parte de la idiosincrasia de la zona.

No nos desanimamos por ello y nos ponemos en marcha.

Conducir por Bélgica es muy sencillo, práctico y barato. No hay autopistas de peaje, sustituidas por kilométricas autovías que enlazan las principales ciudades belgas con otros destinos del norte europeo.

Tras unos kilómetros iniciales por la autovía y atraídos por una vieja pasión histórica relacionada con las grandes guerras mundiales, hemos abandonado la comodidad y rapidez de estas excelentes vías y nos hemos adentrado en una nacional.

Una vía alternativa hacia Luxemburgo que atraviesa poblaciones claves en los dos conflictos. Destacan las localidades de Bastogne y Arlon, en as cuales hemos parado, ampliando ruta y kilómetros.

Gare Central el mejor lugar para comenzar un paseo por la ciudad.
Gare Central Luxemburgo 

Así, a golpe de historia, llegamos a la desconocida capital del Gran Ducado. La lluvia no cesa pero seguimos esperanzados con que el día nos dé una tregua.

Un consejo: si venís en coche, buscar zonas de aparcamiento que no sean de pago, pues son muy caras.

Nuestra opción, alejarnos del centro histórico y buscar barrios alternativos donde aparcar.

Nuestro paseo por Luxemburgo

Iniciamos el recorrido en la Gare Central. Más abajo, atravesamos la Avenida de la Liberté hacia el Valle de la Pétrusse.

Una vez cruzado el desafiante Viaducto, nos adentramos en la excepcional Plateau du Saint Esprit donde nos saludo el emotivo Memorial dedicado a los caídos durante la II Guerra Mundial.

Aquí, sentimos un flechazo a primera vista con la ciudad y nos embobamos en el mirador del promontorio. La ciudad ya comienza a mostrarnos sus contrastes, sus dualidades, arriba y abajo.

Una ciudad moderna y otra antigua. Edificios de cristal y casas señoriales, urbanismo y medio ambiente.

Plateau du Saint Esprit
Plateau du Saint Esprit

El Saint Esprit es la sede de la Ciudad de la Justicia. Destaca la monumentalidad de sus impolutos edificios. La Justicia se presenta al mundo pura, limpia, blanca.

En este punto se encuentra el primero de los majestuosos miradores. Hemos disfrutado fotografiando la Ville Basse y el valle del Alzette. Una serie de coloridos jarrones gigantes nos ha dado el toque de humor y de contraste en esta blanca ciudad.

Tras abandonar a la bien situada Justicia, nos topamos con una colección de elefantes decorados, en diferentes posturas y situaciones que forman parte de la Elephant Parade que visita en estas fechas la ciudad con tienda propia.

¡Tienda que hemos visitado llevados por nuestra innata curiosidad! En la tienda-taller, además de encontrar todo tipo de elefantes, con formas y tamaños variopintas, se encuentra el taller-exposición de uno de los creadores de la iniciativa cuyo objetivo es ayudar al elefante mediante una fundación.

Puedes intercambiar una animada conversación con él, así como admirar como crea estas coloridas y divertidas obras.

Elephant parade
Elephant parade

El Casco viejo se ha presentado a través de un callejón, donde mi mirada curiosa se ha posado en la única de las iglesias que hemos podido visitar.

¡Un solo día se hace corto para pasear por Luxemburgo!

Rue de la Congrégation – Luxemburgo
Rue de la Congrégation – Luxemburgo

Después, la deliciosa Plaza de Clairefontaine y la Plaza d’Armes aparecen ante nuestros ojos. Descubrimos una ciudad llena de vida, de colores, de olores y de ambiente.

Mercadillo de antigüedades, brocantes y una plaza repleta de terrazas despiertan nuestro apetito.

Saciado el hambre en el Restaurante de las Artes, aledaño al Teatro de los Capuchinos, reposada nuestra fatiga, continuamos la visita saliendo a la plaza del Teatro.

Restaurante Art Café
Restaurante Art Café

Una original y divertida pieza escultórica hace las delicias de los visitantes.

El mundo del teatro parece tomar vida propia en cada uno de los personajes que componen la obra y acabas contagiada por su alegría.

Seguimos un paseo por Luxemburgo sin rumbo, dejándonos llevar por las bonitas y limpias calles, donde no se aprecia ni un atisbo de suciedad, parece que manos invisibles trabajan continuamente para que el escenario esté en perfecto estado para los ojos del visitante.

El viejo barrio del Marché aux Poisssons vuelve a despertar mi curiosidad con un conjunto de restaurantes, bares y viejas cavas situadas en un mismo edificio donde desciendes a otro desnivel a través de una curiosa escalera de caracol.

Zona de ocio y gastronomia Marché aux Poissons
Zona de ocio y gastronomía Marché aux Poissons

Sin saber como, aparecemos en la parte de atrás. Ahora, callejones poco transitados y sucios nos recuerdan que esta zona es la de ocio nocturno.

El ambiente bohemio y canalla se respira por primera vez y la Luxemburgo impoluta desaparece.

El gran Palacio Ducal
El gran Palacio Ducal

El magnífico Palacio Ducal nos recibe rodeado de edificios gubernamentales como la Cámara de los diputados y plazas encantadoras.

Calles más abajo, descubrimos la mole del interesante Museo de Historia de la ciudad, donde se juega con diferentes estilos y épocas arquitectónicas.

Tras la visita, enfilamos una calle de bajada, eso indica que salimos del Casco Antiguo.

Estamos situados sobre La Corniche, el esplendoroso paseo que une las antiguas fortalezas de Bock con el Plateau du Saint Esprit, conocido como “El balcón más bello de Europa”.

Permanecemos embobados durante un buen rato, disfrutando de las preciosas imágenes que esta ciudad se empeña en enseñar, hipnóticas, bellas e inimaginables.

Vistas del Barrio Europeo desde La Corniche
Vistas del Barrio Europeo desde La Corniche

Abajo, el barrio del Grund te seduce, te dice… ¡ven! y entonces caes en la cuenta de que Luxemburgo es una ciudad para disfrutar en varios días. Sus joyas y tesoros no son plato de un solo día.

Pasado el embobamiento inicial llegamos a la zona más turística de la Vieja ciudad: El Rock de Bock, “la Gibraltar del Norte”, tal y como se conoce al conjunto de excavaciones, fortificaciones y casamatas.

No recuerdo haber visto antes un lugar tan curioso y excepcional, es aquí donde más nos sorprende el poco atractivo que tiene esta ciudad respecto a los turistas, o lo poco dada a viajeros, ¡porque realmente es una pieza única!

Restos de fortificaciones
Restos de fortificaciones

Llegamos  a las 18:00, justo cuando se cierra el recinto ¡Ohh! Retrocedemos, nos dejamos embobar un rato más por “La Corniche” y decidimos hacer una incursión al Barrio Europeo.

Desde el balcón, se aprecia el interesante barrio allá, en la ontananza, dejando vislumbrar un fuerte contraste de edificios modernos y vanguardistas frente a la Ciudad Vieja.

Al llegar, nos sentimos teletransportados a otra ciudad, a otra dimensión de altos y modernos edificios de increíbles formas.

Es día laborable . Vemos trabajadores institucionales, uniformados, la seriedad lo invade todo. La lluvia aparece de nuevo lo que nos impide fotografiar el lugar, porque aquí ¡cuando llueve, llueve!

Antes de despedirnos, de nuestro paseo por Luxemburgo, decidimos hacer una visita a la casa natal del padre fundador de la Unión Europea: Robert Schuman.

Casa Natal de Robert Schuman, fundador de la UE
Casa Natal de Robert Schuman, fundador de la UE

Una zona boscosa de pronunciadas curvas y bajadas sinuosas nos devuelven a la Vieja Ciudad.

Junto a la casa de Robert Schuman, un lugar que ayuda a entender nuestra historia reciente nos despedimos de esta bella ciudad a la que hemos prometido volver, sencillamente, por que lo merece.

Vídeo de nuestro paseo por la ciudad


Disfruta también de la experiencia con el vídeo en 3D.

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