Ettlingen, elegante y serena ciudad en plena Selva Negra

El recuerdo que tengo de Ettlingen es que cada rincón de la ciudad es una postal. Una sucesión de colores pastel deliciosamente mezclados con otros más estridentes. Flores, plantas, elegancia y un ritmo pausado.

Una divertida anécdota nos llevó a conocer esta ciudad, otra de las sorpresas que nos deparó el road trip por la Selva Negra.

Domingo por la mañana, salimos de Baiersbron con destino a Esslingen una de las ciudades medievales más interesantes y pintorescas de la región. Ciudad universitaria, castillos, iglesias, casas puntiagudas y buena gastronomía.

El río Alb rodea el casco antiguo de la elegante Ettlingen

El río Alb rodea el casco antiguo de la elegante Ettlingen

Antes de comenzar la ruta señalizamos en el GPS el lugar. El aparato nos identifica la ciudad, nos marca la ruta y para allá que nos vamos. Tenemos todo planificado para disfrutar de una gran ciudad, en la que destacan su torre de reloj astronómico y una tienda-bodega de las más antiguas de Alemania y con mucho renombre.

Son prácticamente las diez cuando llegamos a nuestro punto de destino, ¡o eso nos dice el GPS! Y es entonces cuando comienza nuestra peculiar “aventura” por las calles de Ettlingen.

Tras dejar el coche bien aparcado (hoy es domingo y no hay problema con las zonas azules) nos dirigimos al centro a través de una sucesión de preciosas calles con casas de colores. Llegamos a la orilla del río Alb. El centro se encuentra al otro lado de un puente, pareciera como si la parte antigua fuera un regalo que solo puedes disfrutar al cruzarlo.

Pasear por esta acomodada ciudad es muy sencillo, ya su casco antiguo es prácticamente peatonal. Tiene una serie de plazas muy agradables donde sentarte a tomar una cerveza y disfrutar de su relajada vida.

Ettlingen tiene sus lugares de interés muy bien señalizados con una serie de carteles de color azul en tres idiomas. Además todo el recorrido se puede ver en un pequeño mapa de situación que coloca los lugares con un número para seguir la visita en un orden lógico. Nosotros nos dejamos guiar por este recorrido histórico del casco medieval.

¿Qué se puede visitar en Ettlingen? 

Hemos estado unas seis horas en la ciudad y esto es lo que nos ha deparado la visita.

1 Ayuntamiento y Torre

Es la imagen más sobresaliente del casco antiguo. Desde el otro lado del Alb ya se aprecian las barrocas formas de este majestuoso y elegante edificio que parece más un palacio que la sede del gobierno local.

Ayuntamiento barroco y Torre, una de las puertas de acceso al casco antiguo.

Ayuntamiento barroco y la torre, una de las puertas de acceso al casco antiguo

No te pierdas sus bajos  en  los que sobresalen unos murales y unas placas que te dejan sin aliento donde se rinde homenaje a los muertos en las dos guerras mundiales y justo enfrente la piedra de Neptuno.

2. Marktplatz

Pequeña, elegante y colorida Plaza del Mercado donde sobresale la fuente de San Jorge. Punto de encuentro de locales y corazón de la ciudad.

Marktplaz

Marktplatz y fuente de San Jorge

3. Conjunto de casas del Siglo XVI

En la calle peatonal que parte de la plaza se ubican un conjunto de casas del siglo XVI (reconstruidas). Entramados de madera y sus tejados puntiagudos. Actualmente es una animada calle de terrazas y restaurantes.

Al final de esta magnífica calle sobresale el edificio más antiguo de la ciudad, la iglesia de San Martín, que contiene una interesante mezcla de estilos y épocas. En la parte trasera se  conserva una fuente de piedra de época romana.

Fachada de la Iglesia de San Martín

Fachada de la Iglesia de San Martín

 4.Castillo de Ettlingen

Construido en el siglo XIII poco queda de aquella época, ahora es un elegante palacio de corte romántico. Acostumbrados al estilo de castillo español, defensivos, robustos, los castillo alemanes son todos de cuento.

Destaca su patio interior con espléndidos trampantojos que imitan una ornamentación escultórica cuando en realidad son frescos.

Interior del Castillo

Interior del Castillo

En uno de los laterales del castillo se ubican unas galerías que pasarían desapercibidas si no fuera por su original jardín colgante, un tejado verde que permite presenciar unas interesantes vistas de la ciudad, sobre todo su skyline en el que sobresalen los apuntados tejados de Ettlingen.

5. Jardín de las rosas

Un rincón para perderse, bello, repleto de silencio y de paz. Contiene una interesante colección de esculturas y numerosas alusiones a la comunidad judía así como a los desastres de las guerras.

Ettlingen

Jardín de las rosas

Hacemos una parada para comer en la calle peatonal que va desde el castillo hasta la Plaza del Mercado y que está a tope de bares, tabernas y restaurantes típicos.

Elegimos el menú de la Brasserie- Café Täglich. ¡Buena comida a buen precio!

Deliciosa carne mechada conocida como "Fleischkase"

Deliciosa carne mechada conocida como Fleischkase

6. Callejear por el antiguo barrio judío

Bellas casas en recoletos rincones. Todo en Ettlingen está perfectamente conservado, adornado con flores. Es demasiada belleza y perfección para nuestros ojos.

Callejeando

Elegantes rincones de Ettlingen

7. Antiguo molino Zwingel y dique del río Alb

Salimos del casco antiguo para pasear por la parte más moderna y extramuros. Cruzamos el río Alb y encontramos otro de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, el antiguo molino de trigo conocido como Zwingel junto al dique del Alb.

8. Museo de la Torre Lauer

Ettlingen solo conserva una de las antiguas torres de la antigua muralla. Actualmente es un interesante museo sobre la historia de la ciudad y de antiguos oficios.

Otro de esos rincones que te dejan sin respiración por su bella ubicación. El acceso se realiza a través de un patio interior donde una amable señora nos acompañó toda la visita, eso sí, solo hablaba alemán, pero nos entendimos.

Ettlingen

Torre Lauer único ejemplo de las murallas y fortaleza de Ettlingen

El museo es la guinda a un plácido día por las calles de esta serena ciudad selvanegrina. Tras la visita recorremos la gran avenida de Ettlingen con un claro objetivo, encontrar el reloj astronómico y la vieja bodega.

Pero por más que preguntamos, nadie sabe nada de estos lugares. Estamos perplejos ya que en todas las guías lo recomiendan y son puntos de referencia de la ciudad.¡Qué raro!

Decidimos abandonar Ettlingen, nos sentimos un pelín fracasados y enfadados. ¿Cómo es posible que nadie nos sepa indicar sobre estos lugares?.

Aún así, lo que hemos visto de la ciudad nos ha encantado y damos por finalizada la ruta.

Solo, dos días después caímos en la cuenta de que lo que habíamos visitado no era la ciudad de Esslingen (con dos eses) sino la pequeña villa de Ettlingen (con dos tes). ¡El GPS nos la indicó por error y por su parecido ortográfico!. En ese momento perdonamos a los atónitos habitantes de Ettlingen que nos miraban incrédulos cuando preguntábamos por el reloj astronómico o por la universidad.

Es lo que tienen los viajes, son como una caja de bombones, cuando la abres, ¡no sabes que te vas a encontrar!

Si a ti también te ha pasado alguna vez una divertida anécdota la puedes compartir con nosotors en el apartado de comentarios. ¡Muchas gracias! seguro que podemos hacer algún artículo divertido sobre las pifias del GPS.

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Un objetivo: la vuelta al mundo!

13 Respuestas

    • Eva Puente

      jajajaj si Verònica!!! las caras de todos aquellos a los que preguntamos eran para haber hecho una cámara oculta ;-), y las nuestras ni te digo. Cuando días después descubrimos la equivocación,no parábamos de reír!. Eso sí, descubrimos una pequeña ciudad bellísima!

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    • Eva Puente

      Bienvenida María!, gracias por “callejear” por nuestro blog ;-). Pues si, y tan bendita. Es lo que tienen las cosas del directo, jajaja.
      Alemania nos encantó y realmente nos sorprendió que no sea un destino turístico más “afamado” porque realmente es un país muy interesante y no es tan caro como lo pintan.
      Pues ya sabes, ¡a la lista de lugares a visitar!. Un beso

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  1. Gaolga

    Uy ese Fleishckase (ay no se si lo escribi bien) se ve muy rico 🙂 gracias por traernos rincones de Suiza que no son los clasicos Ginebra, Zurich, Lausana!

    Saluditos!

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    • Eva Puente

      jajajaja, Olga!!!. pero donde te me has ido??? ;-). jajajaj lo que me has hecho reír!. Que no es Suiza, es Alemania!!!!!. Ays, tu GPS también anduvo desubicado ;-).

      ¡Ya veo que la comida te puede!, jajajaja

      Saludos!

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  2. Julio Peñalver- Mochilero en Europa

    Ja ja ja Esos GPS, siempre andan jugando con el usuario: Cruza a la derecha y cruza a la izquierda me indicaba en una sola orden, uno en la Florida en mi último viaje.

    Pero bueno, buen reportaje chicos, las fotos encantadoras y me enamora la arquitectura, parece de un cuento.

    Un placer visitar este blog!

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    • Eva Puente

      Bienvenido Julio, gracias por tu comentario!.
      Es cierto, la población parece de cuento, tengo infinitas fotos de rincones bellísimos pero no quise saturar con tanta “perfección” ;-).

      El GPS a veces nos juega “malas pasadas”, ya contaré también la anécdota de Luxemburgo en algún post.

      Un abrazo y seguimos leyéndonos!.

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  3. Alejandro

    Muy buen post Eva, verdaderamente por las fotos la ciudad es una auténtica postal. A mi me recuerda mucho a las maquetas de ferromodelismo que admiraba cuando chico, con cada detalle perfectamente incorporado para decorar cada una de sus calles y sus fachadas. Realmente da gusto, espero conocer algún día esta maravillosa arquitectura.

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    • Eva Puente

      ¡Gracias por el comentario Alejandro!, es curioso los recuerdos que nos pueden despertar ciertos lugares ;-). Ettlingen es así, perfecta en su apariencia y arquitectura. Merece la pena visitar estas ciudades que salen de los típicos destinos turísticos. Además nos encontramos con personas muy amables que se esfuerzan por hacerse entender.
      Ya sabes, otro lugar para la agenda viajera.
      Saludos

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  4. María Luisa

    El GPS y yo nos llevamos fatal hasta tal punto que a día de hoy me sigo negando a viajar con él ja ja ja… Así me ves preguntando como una pardilla por medio mundo y viendo como todo el personal me saca el movil y me pone su propio GPS y yo con cara de no he roto un plato no digo ná …
    Cosas del directo Eva. Una entrada preciosa más de tu blog que sigo y últimamente más porque me voy a la Selva Negra y Alsacia en un mes.
    Besitos

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    • Eva Puente

      ¡¡Muchas gracias María Luisa!! No imaginas la ilusión que nos hace conocer a nuestros lectores y saber que lo que compartimos sirve para inspirar a otras personas.

      jajajaj, lo del GPS no tiene nombre, algún día también contaré lo que nos hizo en Luxemburgo!! una auténtica odisea ;-). ¡Qué envidia me das! un viaje a alsacia y Selva Negra, con las ganas que tenemos de repetir!!

      Cualquier cosa que necesites ya sabe donde encontrarnos! Un abrazo
      Eva y Carmelo

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