Miradores de Granada, la ciudad nazarí desde el balcón

Numerosas personas contemplan extasiadas los ocasos granadinos. Nosotros, por supuesto, también hemos disfrutado de estas inolvidables panorámicas. Por ello, si decides visitar el antiguo reino nazarí, te mostramos los mejores miradores de Granada.

Oteamos Granada desde una serie de balcones al aire libre, situados en los mejores rincones de la ciudad.

Los miradores se han convertido en rituales sociales para los granainos y, con el tiempo, en excepcionales reclamos turísticos. 

Granada gana adeptos desde las alturas

Dicen, cuentan e incluso afirman que la ciudad de Granada posee el atardecer más bello del mundo”.

“Como siempre, el sol poniente derramaba un melancólico fulgor sobre las rojizas torre de La Alhambra…” Washintong Irving

Perfil de La Alhambra al anochecer

El todo poderoso Boabdil lloró, desde un mirador, al alejarse de su amada Granada.

Los Reyes Católicos se rindieron ante su belleza desde los balcones de los palacios nazaríes.

E incluso, un romántico Washington Irving, rellenó hojas y hojas de sus cuadernos de viaje en las habitaciones de La Alhambra mientras observaba la imagen del barrio del Albaicín.

En un alarde casi detectivesco, buscamos la verdad de la popular copla:

“dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada.”

La exaltación a la vista se hace patente en Granada. Aunque, al final de tu recorrido, descubres que la ciudad es un frenesí para todos los sentidos.

El olor, el tacto, el sonido y el sabor están presentes en cada rincón. En Granada, aunque te falle la vista, puedes sentirte afortunado.

Cae la tarde en el bar junto a San Nicolás

Descubrimos Granada desde el balcón

Nos hemos empeñado en mostrar la ciudad nazarí a vista de pájaro.

Por ello, presentamos Granada desde un gran balcón imaginario, configurado a través de sus diversos miradores.

La antigua Iliberis, ofrece una serie de enclaves, ideales para los amantes del relajado paseo, para el observador del buen paisaje y para todo el que busca algo más allá de las maravillas palpables de Granada.

La ciudad gana adeptos desde las alturas, desde cada una de las atalayas naturales situadas en sus barrios y desde sus circundantes colinas.

¡Prepara tu mirada! ¡Carga tu cámara! ¡Deja las prisas! Vamos a conocer los mejores miradores de Granada.

Valle del Darro desde el Sacromonte

Miradores de Granada, otra manera de conocer la ciudad

Unos son muy conocidos, algunos pasan desapercibidos y otros, los hemos descubierto al deambular por la ciudad.

Seguro que no están todos los que son, ni todos los descritos constan como tal, pero para nosotros, estos lugares se han convertido en balcones desde donde observar Granada.

Son, además, rincones perfectos para tomar el pulso a lo cotidiano, a una ciudad rica en espacios urbanos públicos.

Para que sea más fácil localizarlos, situamos los miradores por barrios, así, podrás dedicarle el tiempo merecido a cada uno de ellos, o combinarlos con los lugares de interés de su entorno.

Sierra Nevada desde La Alhambra

Miradores del barrio del Albaicín

– Mirador de San Cristóbal

Al final de la empinada cuesta de Alhacaba (“cuesta lacaba” en granaíno) se eleva la iglesia de San Cristóbal, templo que da nombre al más completo de los miradores del barrio.

Magnífica Cuesta Alhacaba

Su forma circular lo convierte en uno de los más adecuados para vivir la magia del ocaso granadino.

San Cristóbal ofrece una bella panorámica de la ciudad y de sus construcciones más emblemáticas como la catedral, la muralla Zirí o el palacio Dar al Horra.

La muralla Zirí desde San Cristóbal

Desde este enclave se aprecia la Alcazaba de Cadima, obra desconocida de la dinastía Zirí, construida en el siglo XI.

Además, junto a la iglesia se ubica el aljibe más profundo del Albaicín, famoso en su momento por contener el agua más fresca del barrio

Puedes llegar andando. La mejor ruta para llegar hasta él nace en la Puerta de Elvira.

También tienes la opción de subir en transporte público. Las líneas N9 y N8 dejan a pocos pasos de San Cristobal.

– Mirador de San Nicolás

Posiblemente, uno de los lugares más masificados de Granada. Sobre todo, cuando cae la tarde y cientos de personas se congregan para presenciar, “el atardecer más bello del mundo”.

Muy apreciado entre los turistas por su ambiente y como punto de encuentro de culturas.

En pocos metros se mezcla el mundo cristiano, representado por la iglesia de San Nicolás, el mundo musulmán en la Mezquita Mayor y el mundo gitano, con grupos que amenizan el ambiente con su arte flamenco

San Nicolás de noche, top ten de los miradores turísticos de Granada

Lugar perfecto durante el día para descansar a la sombra de los árboles, beber agua de su aljibe o sentarte en el muro a admirar las imágenes de la Alhambra, el Generalife y Sierra Nevada.

Puedes llegar a pie si ya estás de ruta por el Albaicín o, si prefieres, transporte público.

Las líneas C31 y C32 te acercan desde la plaza Nueva.

– Mirador de San Miguel Alto

Situado en la cima del Cerro del Aceituno, en cuyas laderas se desparraman las famosas casas-cuevas.

Toma su nombre de la Ermita de San Miguel Alto, lugar de peregrinación de los vecinos cada 29 de setiembre, cuando sacan en procesión al Arcángel San Miguel.

Desde aquí se observa La Alhambra, el conjunto urbano del Albaicín, el magnífico centro histórico granadino, el Sacromonte y la Sierra Elvira.

Es el punto más alto del barrio. Las vistas abordan toda la ciudad. Puedes estar horas contemplando una imagen inolvidable.

Panorámica de Granada, a mano derecha la Cerca de Don Gonzalo

Uno de sus mejores “balcones públicos” para contemplar Granada a vista de pájaro.

Puedes llegar caminando, pero ojo, ¡la subida es épica! Si prefieres no sobrecargar tus piernas, toma el autobús N9.

Después, anímate a descender por la muralla, conocida como Cerca de Don Gonzalo. Por ella se llega a la Puerta de Fajalauza, acceso natural al antiguo arrabal de los alfareros

Merece la pena deshacer el camino a pie. La ruta se adentra por desconocidas zonas del Albaicín.

– Mirador de La Lona

Seguimos de ruta por la colección de “observatorios urbanos” del Albaicín. Ahora, le toca el turno al desconocido rincón de La Lona.

Este balcón se abre hacia el oeste granadino. Desde aquí, la vista se recrea con la imagen de Puerta Elvira, el Hospital del Rey, la avenida de la Constitución y la vega.

El mirador, y el nombre del acceso a este punto, hacen alusión a la Casa de La Lona. Un antiguo inmueble, donde según cuentan algunas historias, se fabricaban lonas y velámenes de los barcos de la armada española.

A su alrededor se forjaron un buen número de leyendas, creadas por varios autores, como Washington Irving. 

La casa se derribó en los años 70 del pasado siglo, llevándose consigo sus más preciosos secretos.

Fascinante historia ¿verdad? solo por este hecho, ya merece la pena llegar hasta aquí, deambulando a través de las laberínticas calles del barrio.

Cuesta de Abarqueros de camino a La Lona

– Mirador Cruz de Quirós

Muy próximo al mirador de La Lona, con quien comparte orientación al oeste, aunque sus panorámicas son diferentes debido a los edificios colindantes.

Una pronunciada cuesta conocida como la “de los veinticuatro escalones” eleva hasta la Cruz de Quirós, desde donde se aprecia el descenso del Albaicín hacia el centro de la ciudad.

La Vega  y el corazón de la Granada moderna son la preciosa postal de este observatorio, también conocido como El Ojo de Granada. Muy recomendable para la puesta de sol y menos masificado.

El mejor punto de partida para llegar hasta la Cruz de Quirós, es Puerta Elvira. 

En tu camino hacia el singular barrio, déjate envolver por la magia de la librería “Sostiene Pereira”. ¡Nuestro pequeño secreto!

Plaza Nueva a vista de pájaro

Miradores de La Alhambra y alrededores

Por su privilegiado enclave, en la colina de la Sabika, la Alhambra y su entorno contienen excepcionales balcones públicos, así como un buen número de observatorios urbanos desde los que contemplar la belleza de la ciudad, del Generalife y Sierra Nevada.

– Mirador Puerta del Sol 

Comenzamos ruta por en el Realejo, barrio que da acceso a la Alhambra.

En la placeta de la Puerta del Sol destaca su curioso lavadero, convertido en improvisado centro de reunión de los de aquí, con privilegiadas vistas de sierra Nevada y del centro de la ciudad.

De fácil acceso caminando tras una visita o parada gastronómica en el magnífico Campo del Príncipe.

– Carmen de los Mártires

Imprescindible en cualquier lista de recomendaciones. El acceso es público y gratuito.

El edificio y sus jardines se sitúan en los bosques de la Alhambra en una extraordinaria cima con panorámicas hacia el río Genil.

La perspectiva desde el Carmen es totalmente diferente a los miradores anteriormente mencionados.

También conocido como Corral de los Cautivos, en recuerdo a los prisioneros cristianos utilizados como esclavos en las obras reales y apresados en las mazmorras árabes. 

Para llegar hasta el Carmen toma los números C30 o C32 del Alhambra Bus.

Los cármenes son típicas viviendas del barrio del Albaicín

– Mirador Torre de la Vela

Dentro del recinto de la Alhambra, sobresale la fascinante Torre de la VelaEnclave privilegiado con vistas de 360 grados.

Las panorámicas a la ciudad de Granada, al Albaicín, al río Darro, Realejo, Generalife y Sierra Nevada son ¡de aúpa! 

Además, en la lontananza, se divisan los pueblos de alrededor mientras la mirada se pierde en la infinita vega granadina

La Torre forma parte de la Alcazaba, zona militar de la ciudad palatina de la Alhambra. Es necesario comprar entrada conjunta con los palacios nazaríes y el Generalife.

Desde la torre, sentirás realmente la sensación de ver Granada a vista de pájaro. La experiencia es inolvidable.

Granada desde la Torre de la Vela

Además de este excepcional mirador, la ciudad palatina, sorprende con un buen número de excepcionales miradores.

Desde las habitaciones de los palacios nazaríes o desde el Genralife, se aprecian panorámicas únicas de la ciudad de Granada.

Tómate tu tiempo, la ciudad palatina merece una visita slow. Sus vistas, enamoran. Es entonces cuando cobra sentido el famoso poema…

Dale limosna mujer…

– Mirador Silla del Moro

También conocido como mirador del castillo de Santa Elena, es el rincón ideal para disfrutar de la explosión de contrastes y texturas de Granada.

Solo aquí, se visualiza el perfil del río Darro mientras fluye hacia la ciudad palaciega de la Alhambra a través de históricas acequias.

La mirada se abre a lugares tan emblemáticos como la Abadía y Barrio del Sacromonte, el cerro de San Miguel y el Albaicín.

El espectáculo está servido, el tiempo se para, La Silla del Moro invita a quedarse un buen rato, no solo por lo que desde aquí se observa, también por su leyenda.

Se cuenta, se dice, se rumorea que este lugar fue refugio del último rey musulmán, Boabdil, y desde aquí contempló el fin de su reinado

El mirador, está construido a modo de balcón en el camino al “Barranco de la Silla del Moro”, uno de los bellos senderos del Parque Dehesa del Generalife. Abre al público los sábados y domingos.

Llora como un hombre….

 Miradores del Barrio del Sacromonte

Si decides conocer Granada a vista de pájaro, sube hasta el Barrio del Sacromonte, ¡Todo él es un balcón!

Tanto desde el mirador de Mario Maya, excelente espacio recuperado por los vecinos, como desde el mirador de la Verea del Medio, uno de los rincones con más encanto de la ciudad, o desde el imprescindible museo de las cuevas, el barrio del Sacromonte se convierte en el TOP de los miradores de Granada.

La Alhambra desde el Sacromonte, bellos miradores de Granada

De día, por la tarde, al caer el sol, ¡Saca de tu cabeza la imagen preconcebida de este barrio, y disfruta de una desconocida joya!

Poco masificado, repleto de rincones pintorescos, excelente lugar para vivir una experiencia local. Desde hace poco convertido en referente medioambiental de la ciudad.

A esto, le sumas la importancia de su historia y la impronta cultural dejada por el pueblo gitano. ¡Fascinante!

Si caminas despacio, encontrarás la singular poesía del poeta del Sacromonte, Alfredo Lombardo, en algunos de los muros de las casas cueva.

Poemas del Barrio del Sacromonte, obra de Alfredo Lombardo

Con todo ello, tienes Sacromonte para rato.

Accesible a pie, para los más valientes, o en transporte público a través de la línea C34 con inicio en la Plaza Nueva.

Subimos a pie hasta el Sacromonte para disfrutar de sus numerosos miradores

Avituallamiento imprescindible en la ruta

Los miradores son lugares panorámicos solo alcanzables tras una buena caminata. Al recorrerlos, tu cuerpo pedirá, seguramente, algún tipo de avituallamiento ¡no te preocupes!

En las inmediaciones de estos balcones granadinos, siempre encontrarás un lugar donde tapear, tomar unos vinos o ricas cervezas.

Si visitas el mirador del Realejo, es imprescindible hacer una parada en el Campo del Príncipe, amplia plaza repleta de terrazas ideales para degustar platos locales.

Entre mirador y mirador, ¡un alto en el camino para tapear!

En la Alhambra, se sitúan un buen número de restaurantes y kioskos.

En el Albaicín no te pierdas el ambiente de la Plaza Larga y la Plaza Aliatar, famosa por los bares de caracoles.

Los caracoles del Aliatar

El Sacromonte está salpicado de tabernas y locales en los que hacer un alto en el camino.

Y así, sucesivamente, encontrarás siempre un local donde saciar tu apetito. ¡No solo de buenas vistas vivimos los turistas!

Recomendaciones finales

Esta “ruta”, por los miradores de Granada, es también un viaje a la cultura, al patrimonio, a la naturaleza, a la gente de la ciudad nazarí.

En cada recorrido hemos encontrado la esencia de una ciudad que, más allá de los tópicos turísticos, late con fuerza e intenta sobrellevar una pesada carga turística que, en muchos casos, está acabando con su identidad.

Sé consciente, cuando visites estos lugares, de la impronta dejada por sus moradores, por anteriores civilizaciones y dinastías. Lo que ves, no sería posible sin ellos. Sin los de antes, sin los de ahora.

El legado cultural, el histórico y lo cotidiano, también se aprecia a vista de pájaro, al observar un entramado urbano en constante evolución, a la vez que en constante peligro de cambio para agradar a “los de afuera”.

Respeta cada lugar visitado y si es posible, deja la menor huella.

Los miradores de Granada también aportan su lado romántico

Y tú, ¿conoces estos miradores de Granada? ¿Sabes de alguno más que merezca la pena añadir a la lista? ¿Puedes dejar tus sugerencias en el apartado de comentarios?

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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