Diez motivos para visitar Ballobar (Bajo Cinca – Huesca)

Cuando alguien habla de Huesca, normalmente nos vienen a la cabeza bucólicas imágenes de pueblos pirenaicos, de la alta montaña o de la nieve, pero pocos pueden pensar en una Huesca plana, de paisajes igualmente impresionantes que se funden con uno de los desiertos más espectaculares de España. Si nunca has oído hablar de esta otra Huesca, no te preocupes, hoy te dejamos nuestros diez motivos para visitar Ballobar, el más natural de los pueblos de la comarca del Bajo Cinca en el sur de la provincia.

Diez municipios oscenses y uno zaragozano integran una comarca situada en la vega final del río Cinca cuando este se funde con el Segre y el Ebro en Mequinenza.

Unos kilómetros antes, en Ballobar, el Cinca confluye junto al Alcanadre en uno de los entornos naturales más sobresalientes de la comarca. A esta circunstancia hace referencia el nombre de la localidad que significa “Río sobre río”.

La depresión de los Monegros resguarda la localidad, protegida por los escarpados roquedales de Las Ripas, formaciones arcillosas compactas que otorgan a la localidad de una singular belleza.

Mientras, el río Alcanadre refleja en sus aguas el pequeño conjunto de casas de colores que parecen colgar en el vacío, convirtiendo a Ballobar en un atractivo pueblo ribereño.

Casas ribereñas que  parecen levitar sobre el río Alcanadre

Diez motivos para visitar Ballobar

Hemos elaborado un original decálogo de motivos para visitar Ballobar tras nuestra estancia de tres días, de vuelta a la vida de pueblo, de grata conversación, de agradables paseos, de sabores auténticos y naturales.

Tres días que han sabido a poco, pero que han despertado nuestra curiosidad por una zona de la provincia de Huesca bastante desconocida turísticamente, pero con un excelente potencial.

Aunque no lo creas, en la comarca del Bajo Cinca puedes encontrar un sinfín de ofertas de ocio vinculadas a la naturaleza, a la cultura y gastronomía. Además de peculiares tradiciones e interesantes costumbres.

A ello se le suma una particular arquitectura fruto de la impronta dejada por el paso de romanos, visigodos, musulmanes y/o cristianos por la zona.

El color invade algunas calles de la localidad

Vamos a indigar más en los motivos para visitar Ballobar:

1. Grupo “Leer Juntos”, referente nacional de educación literaria. 

A cada viajero, turista o visitante le atrae un destino por razones diversas. A veces por que está de moda, otras por pura diversión, por escapar de la rutina, por que han visto un documental o por un viejo sueño.

Si eres de los que emprende un viaje o realiza una visita por elementos culturales, Ballobar es tu lugar. En este pueblo de unos 900 habitantes encontrarás un hecho diferencial que aparece en cuanto pisas sus calles, la extraordinaria cultura de sus habitantes. “Que el mundo rural sea primario, no quiere decir que sea primitivo”

La causa de la acertada frase y del hecho diferencial es el programa “Leer Juntos”, referente nacional e internacional de educación literaria adulta e infantil así como de participación ciudadana.

Una representación del grupo de lectura nos acogió en la biblioteca municipal Pascual Berniz para explicarnos este programa de educación literaria y crecimiento de la competencia lectora.

Creado hace veintiséis años, por él han pasado desde personas anónimas a prestigiosas figuras del mundo de la cultura, como el editor mexicano Daniel Goldin, la antropóloga francesa Michèle Petit o el escritor Antonio Rodríguez Almodóvar entre otros.

¿Sorprendido verdad? sigue leyendo que vienen más motivos para visitar Ballobar.

Grupo Leer Juntos en la biblioteca Pascual Berniz

2. En Ballobar las cosas huelen a lo que deben oler.

El olfato es uno de los sentidos que más ejercitamos en nuestros viajes ya que los aromas de un lugar se quedan impregnados para siempre en nuestro recuerdo, más allá de las fotos y/o los vídeos que podamos hacer sobre el mismo.

En las calles ballobarinas salen a tu encuentro olores de toda la vida, aquí cada lugar huele a lo que debe oler regresando a un mundo sensitivo difícil de encontrar en las ciudades o en el mundo urbanita.

De las panaderías sale el olor a pan y bollos recién hechos que te devuelve a una infancia perdida, a veces añorada. En sus templos religiosos te envuelve el olor de lo sagrado, de lo divino, de todo aquello incomprensible para el cerebro humano, pero bien recibido por el corazón y el alma.

De la farmacia salen olores a ungüentos, a pócimas sanadoras. En algunas calles huele a champú y a productos de belleza que utilizan Pilarín y María José, peluqueras de Ballobar.

Así ocurre sucesivamente en la carnicería Alegría, en los bares y restaurantes de los que salen platos como el Ternasco de Argón, las bolas o los tomates secos. Y qué decir del olor de las huertas en las que nacen deliciosas frutas.

El olfato se dimensiona en Ballobar

3. El preciado arte de la conversación.

¡Hola! ¿Qué tal? Bien ¿Y tú? ¿sabes qué…? Y tras estas preguntas iniciales surge de manera espontánea un arte olvidado en las ciudades, donde todo transcurre a velocidades vertiginosas en las que es imposible para un momento para saber sobre tus vecinos, amigos e incluso sobre la propia familia.

En Ballobar encontrarás este olvidado arte en cualquier rincón. Vivirás una vuelta a la vida de pueblo, apreciada por muchos y a la que renunciamos los urbanitas, esclavos de las manecillas del reloj, del sonido de los móviles y/o de los semáforos (en Ballobar no hemos encontrado ni uno) que imponen su frenético ritmo frente a la tranquila conversación que “hace comunidad”.

Si vienes por aquí, sal a pasear, entra en los comercios, escucha las historias que te cuentan los vecinos de un pueblo orgulloso de su pasado y de su presente.

4. Prepara tus oídos para escuchar sonidos olvidados.

El repique de campanas, el crotoreo de las cigüeñas, el trinar de los pájaros, la voz de la gente, el sonido de las aguas del río Alcanadre, las risas de los niños jugando en la plaza mayor, los tractores que regresan del campo e incluso, el sonido del silencio al caer la noche.

Un silencio curativo que una cabeza acostumbrada al ruido no puede soportar. Podríamos haber realizado un artículo en el que ensalzáramos a Ballobar como un paraíso para los sentidos, ya que todos ellos encuentran aquí su lugar.

Desde la vista hasta el olfato, pasando por el tacto, el sabor y el oído que parece amplificarse ante los sonidos olvidados.

Las cigüeñas y el río Alcanadre, emiten algunos de los sonidos característicos de la localidad

5. Historia viva en sus establecimientos singulares.

Si vienes a Ballobar, no traigas nada de fuera. La localidad cuenta con un surtido número de establecimientos en los que hay de todo: fruta, carnes, bebida, ropa, libros, souvenirs, prensa, pescado y/o medicamentos. Algunos de estos establecimientos son la historia viva de Ballobar. 

En la calle del Horno, entra en La Calama. Isabel está al frente de la tienda de comestibles. Justo enfrente se sitúa la antigua taberna regentada por su tía que cerró por problemas burocráticos.  

¡Una pena, el establecimiento es de película! Y nunca mejor dicho ya que sirvió de escenario para algunas tomas de “Golpe de Mano”, película española de 1969 dirigida por José Antonio de la Loma

La Calama es una excepcional cápsula del tiempo que nos lleva a un pasado reciente de nuestra historia. ¿Curioso verdad? Seguimos…

Amplia oferta de comercios locales, historia viva de Ballobar

A pocos metros se ubica la Panadería Albacar con María Jesús y Carlos al frente, quienes explican con orgullo sus especialidades realizadas con productos km0 y mucho mimo, como los cocambós, una Mona de Pascua tradicional.

Pilar Calvo del Comercio Calvo Casa La Dominga es toda una institución en Ballobar, ella nos confiesa que su tienda se convierte muchas veces en un confesionario, “es la siguiente parada tras la visita al médico para algunos vecinos”.  

Se suman a la lista Comestibles Casa Manolo o el más reciente, El rolde de Carmen. Pocas veces en nuestros viajes nos habíamos divertido tanto como en este paseo por los establecimientos de la localidad.

Ballobar tiene un tejido comercial cercano, apasionado por su tierra e historia. Un tejido empresarial en manos de las mujeres que mantiene vivo este pueblo mientras los hombres trabajan en la PASA (importante fábrica de una conocida marca de alimentación) o en el campo.

Vídeo sobre los motivos para visitar Ballobar

6. Un sobresaliente mundo de detalles en su arquitectura popular

Un paseo por las serpenteantes calles nos muestra la interesante arquitectura popular de Ballobar, como las puertas con doveles en las que los vecinos muestras orgullosos el año de su construcción, los arcos rebajados, virtuosos balcones de forja, sobresalientes blasones y algún solanar que sobrevive al olvido en la parte más alta de las casas. 

Arquitectura civil de Balllobar, un interesante reclamo turístico

El solanar era el almacén donde se secaban los productos del campo. Las riberas del  Alcanadre y Cinca están repletas de cañaverales cuyas cañas se aprovechaban para confeccionar cañizos, empleados para los techos y para secar los orejones de melocotón, tan típicos de la zona, así como otras frutas.

Casa típica con solanar y balcón de forja 

7. Anfitriones locales convertidos en puntos de información turística.

Ballobar no sería lo mismo sin sus anfitriones locales, personas que sienten pasión por su pueblo, por su historia, costumbres y quieren mostrarlo al mundo.

Davide, Alegría, Bárbara, Yolanda, Sonia, Ester, Carlos… no podemos nombrarlos a todos, pero cada uno de ellos espera tu visita para indicarte cuáles son los mejores lugares que visitar, dónde se come mejor, cuál es el rincón más bonito o qué no debe faltar en tu lista de cosas por hacer.

Ballobar no cuenta con oficina de turismo. Pero no te preocupes, si entras en Carnicería Alegría o te alojas en Casas Guzmán, si vienes a tomar un aperitivo al bar El Arranque, te pasas por el restaurante Alcanadre o paras en la gasolinera Bernad, encontrarás puntos de información turística “no oficial” de primera categoría.

Ellos son un ejemplo de anfitriones locales dispuestos a regalarte un poco de su tiempo para que tu experiencia sea inolvidable. El lujo de esta localidad reside en sus gentes.

Los vecinos de Ballobar son la mejor oficina de información turística

8. Tradiciones, costumbres y fiestas

Un buen número de tradiciones sobreviven en Ballobar, como la del los Quintos y Las Mozas que participan en las fiestas de San Juan.

Ellos lucen, además de buen traje, unas espadas de las que cuelgan vistosas cintas, herencia de los antiguos mayorales que organizaban estos festejos (huellas de un pasado templario como la Ermita de San Juan).

Ellas visten traje regional con mantilla y acompañan su atuando con el Pan Bendito, una deliciosa tarta de bizcocho y merengue que es bendecida para posteriormente repartir entre los asistentes a los festejos.

Bárbara, joven vecina de la localidad, Joaquín Urrea, uno de los más veteranos y Elisenda Royo, profesora de costura e indumentaria tradicional nos han llevado de la mano a este mundo de tradiciones, fiestas y costumbres en el que por supuesto, hemos podido degustar el Pan Bendito elaborado por Loreto y Beatriz de la Panadería Marcelina.

Pan Bendito, mozas con traje típica, taller de vestimenta tradicional, postres locales y Joaquí Urrea

Las manos maestras de Mª Jesús y Carlos, elaboran el cacambós, una contundente Mona de Pascua (elaborada en Semana Santa) que muestra la interesante mezcla catalano-aragonesesa de esta comarca, ya que el nombre deriva del catalán coca amb ous.

Anímate a probar los farinosos, los empanadones, las magdalenas, así como los tomates secos, los orejones y resto de productos gastronómicos típicos.

Selección de productos típicos de Ballobar: Pan bendito, Farinosos, y Cocas, entre otros

Si eres un apasionado de las fiestas populares no te pierdas el calendario festivo ballobarino.

Desde San Roque a Santa Águeda, pasando por San Juan, Santa Apolonia o la Semana Santa, la localidad ofrece una interesante oferta de fiestas locales en las que podrás disfrutar de sus singulares tradiciones.

Sonia Revilla, vecina de Ballobar nos cede imágenes de las fiestas populares

9. Caminos, sendas y parajes naturales de extraordinaria belleza.

Solo por observar el espectacular paisaje de Las Ripas, merece la pena llegar hasta Ballobar

Se le suman, a estas peculiares formaciones geológicas, los caminos junto al río por los que puedes pasear relajado mientras admiras las huertas.

Sendas junto al río, al fondo, las espectaculares Ripas

La confluencia de los ríos Alcanadre y Cinca es otro punto de interés paisajísta al que se llega a través de una senda accesible. (Aunque necesita una limpieza urgente).

Si vienes por aquí respeta la flora y la fauna del lugar, no dejes basura. Los vecinos y el río te lo agradecerán.

Confluencia del Alcanadre y el Cinca

Sube hasta el mirador de la Ermita de San Juan, elevado hasta los 250 metros sobre una de las Ripas para quedarte embobado ante la puesta de sol. Un lugar para la desconexión, para dejarte llevar por las vistas. 

Una vez aquí, no olvides tocar tres veces La Campaneta, es una tradición ballobarina.

Mirador de la Ermita de San Juan

Esto es solo, una pequeña muestra de las diversas rutas que puedes realizar tanto en la localidad como en el resto de la comarca del Bajo Cinca.

Ya casi hemos llegado al final de los motivos para visitar Ballobar, vamos a por el último, pero no por ello menos interesante.

10. Un pueblo de excelente fotogenia.

Cuando llegas a Ballobar pareciera que una mano invisible jugó a colocar el pueblo para una bonita postal.

La imagen del puente sobre el río Alcanadre, las casas de colores, la elevada ermita de San Juan y Las Ripas componen un precioso lienzo que enseguida te atrapa, sobre todo si te gusta la fotografía o eres un virtuoso de los pinceles como Pascual Berniz, personaje ilustre que plasmó la belleza de Ballobar en sus lienzos.   

Las Ripas, el puente sobre el Alcanadre y la Ermita de San Juan, excelente postal de Ballobar

A ello se le suma los restos de El Castillazo, la Iglesia Parroquial de la Asunción, la iglesia de Nuestra Señora de Loreto y la sobresaliente arquitectura civil.  

¡Esto es Ballobar al natural!

No te puedes perder:

Visita alguna de las fincas de árboles frutalesNosotros disfrutamos de una inolvidable velada en la finca El Capitán junto a su propietario, Alfredo Sanjuan Enrech, con quien tuvimos un aprendizaje sobre el mundo de la fruta y la visión de los hombres de campo, a veces demasiado idealizada por unos urbanitas veganos como nosotros.

Las huertas de Ballobar merecen una visita, sobre todo en primavera cuando los árboles frutales florecen

La comarca es punto de interés para la observación de aves. Acércate hasta la laguna de El Basal, zona de descanso para diversas aves en migración y hábitat  natural para otras.

Indaga en los personajes ilustres que nacieron en esta comarca como los escritores Ramón J. Sender y Jesús Moncada.

Realiza alguna actividad en los ríos Cinca o Alcanadre, como descenso de piraguas, pesca. Visita la cercana localidad de Mequinenza para observar una de las confluencias de ríos más importantes de España. También podrás practicar algún deporte naútico en el embalse de mismo nombre.

Dónde dormir.

Casa Guzmán. Calle San Juan Alta, 17. Teléfono: +34 605 881 858. 

Dónde comer.

La localidad cuenta con una amplia oferta para todos los gustos y paladares. 

En El Arranque encontrarás el mejor vermú y tapas locales. Su propietaria María José ha creado un local moderno con una barra repleta de pinchos que salen de su imaginación.

Ideal para tapear o para tomar la última, el nombre viene precisamente de ahí “vamos a hacer el arranque”.

Tapeo en El Arranque

Si te apasina el ternasco de Aragón bien cocinado, pásate por el Bar Aries 2, allí lo acompañan con ensalada y patatas ¿quién necesita más con este sabroso producto?

Paco Castillón, está al frente del Bar Sapporo. Su especialidad es la paella “mar y montaña” con productos de las huertas, así como los platos combinados y bocadillos.

Pili y Miguel Ángel del restaurante Alcanadre son especialistas en los platos tradicionales como las tostas escaldadas de tomates secos combinadas con longaniza, bolas de sangre y huevos fritos. No te vayas sin probar sus tapas y especialidades caseras. 

Plato local en el Bar Alcanadre: tosta con tomates secos, bolas, longaniza y huevos frito

Paneles informativos de Ballobar

Nota de autora: Este artículo forma parte del blogtrip #BallobarAlNatural. Nuestras opiniones son independientes y se basan en nuestra propia experiencia. Damos las gracias a Davide Menini y Alegría Sanz de Carnicería Alegría por su entrega e implicación en este blogtrip, así como a nuestras acompañantes de lujo: Mª Eugenia Sanz y su hija Bárbara. 

Sobre El Autor

Viajera empedernida, me encanta descubrir historias, personas y lugares anónimos, curiosos, ocultos a los ojos. Desde octubre de 2018 me encontrarás también al frente de Penedes Lovers Enoturismo, una agencia receptiva especializada en la cultura del vino.

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